bebé aprendiendo a flotar en una alberca

Carolina del Norte, Raleigh- El calor de verano es el pretexto perfecto para aprovechar y pasar una rato agradable disfrutando en la piscina.

Tan solo en el condado de Wake hay más de 1,300 y las puedes encontrar en las piscinas municipales, los clubes, en condominios, unidades residenciales y en residencias privadas. 

La garantía de todas las piscinas públicas es que estas deben ser inspeccionadas y autorizadas por el Departamento de Salud local y si infringen alguna regla, incluso si se detecta presencia de algas o bacterias, se cierran de manera inmediata. Las únicas albercas exentas de estas inspecciones son las privadas que están en los hogares. 

Recomendaciones para evitar ahogamientos en piscinas

Para que tu estadía en las piscinas, sea segura y divertida debes tener en cuenta las siguientes recomendaciones: 

Toda alberca tiene sus propias reglas, pero sin duda, una que toda piscina sigue cabalmente es que no permitirá el ingreso de personas que estén bajo la influencia del alcohol o alguna droga.

El alcohol afecta el equilibrio, la coordinación y el juicio, y aumenta el comportamiento de riesgo. Además, en el 70% de las muertes asociadas con la recreación acuática está involucrado el alcohol. 

Recuerda que si llevas a niños contigo, estos no pueden entrar a la alberca sin contar con la supervisión de un adulto, y cuando esto suceda, deben evitar actividades que los distraigan, como leer o usar el teléfono. 

Los niños de 1 a 4 años tienen las tasas más altas de ahogamiento. La mayoría de los ahogamientos en niños de 1 a 4 años ocurren en piscinas.

Si en lugar de una alberca, decidiste ir a un lago o un río, los chalecos salvavidas reducen el riesgo de ahogamiento.

Los niños deben usar chalecos salvavidas para todas las actividades dentro y alrededor del agua natural. Los nadadores más débiles de todas las edades también pueden usar chalecos salvavidas en y alrededor de agua natural y piscinas. No confíes en los juguetes de espuma o de aire, ya que no son dispositivos de seguridad.

Aprende RCP

Tus habilidades de Resucitación Cardio Pulmonar (RCP) podrían salvar la vida de alguien en el tiempo que tardan en llegar los paramédicos. Muchas organizaciones como la Cruz Roja Americana y la Asociación Americana del Corazón ofrecen cursos de formación en RCP, tanto online como presenciales.

Nunca nades solo, el sistema de compañeros es especialmente beneficioso para las personas con trastornos convulsivos u otras afecciones médicas que aumentan el riesgo de ahogamiento. 

Evita nadar si toma medicamentos que perjudiquen su equilibrio, coordinación o juicio. Estos efectos secundarios aumentan el riesgo de ahogamiento. Varios medicamentos pueden producir estos efectos secundarios, como los que se usan para la ansiedad y otras afecciones de salud mental. 

No permitas que los nadadores hiperventilen antes de nadar bajo el agua o que intenten contener la respiración durante largos períodos de tiempo.

Esto puede hacer que se desmayen y se ahoguen. Esto a veces se denomina «apagón hipóxico» o «apagón en aguas poco profundas».

Sin duda, tu verano puede cambiar drásticamente por una mala experiencia, recuerda que en Estados Unidos aproximadamente mueren 11 personas al día ahogadas y que casi el 80% de las personas que mueren ahogadas, son hombres.

Aprender a nadar es un primer paso para prevenir y evitar ahogamientos en piscinas. Acércate a tu alberca pública más cercana y pregunta por las clases de natación.

Periodista mexicana con más de 10 años de experiencia en medios digitales y radio pública de México.

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