El 27 de agosto, Rishda Zambrano salió a las dos de la madrugada de un hotel en Charlotte para hacer fila frente a la oficina del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), donde también opera el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Era la quinta vez que acudía a su cita anual con las autoridades migratorias. Pensó que regresaría a casa con una nueva fecha para el año siguiente, pero terminó detenida.
Su esposa, Stefania Salerno, de 28 años, permanecía en el hotel con Lía, la hija de ambas, quien entonces tenía apenas tres meses. Ella se recuperaba de una cesárea y de una cirugía de vesícula realizada el 12 de agosto.
Horas después, Rishda, de 33 años, le pidió que acudiera a la oficina del DHS con la bebé. Cuando Stefania llegó, aproximadamente a las 11:45 de la mañana, su esposa ya no respondía los mensajes.
“Ya ahí empecé a llorar…porque ya caí en cuenta de que ella se iba a quedar ahí y que yo iba a estar sola”, relató Stefania en entrevista con Enlace Latino NC.
Cinco años construyendo una vida en Greensboro
Stefania y Rishda llegaron juntas de Venezuela hace cinco años y se establecieron en Greensboro. Según Stefania, solicitaron asilo, obtuvieron permisos de trabajo y licencias de conducir, y cumplieron con sus obligaciones tributarias.
“Nosotras desde el día uno que llegamos tratamos de hacer las cosas como se deben hacer”, afirmó.
Ambas son electricistas y pertenecen al sindicato International Brotherhood of Electrical Workers (IBEW), Local 342. Antes de su detención, Rishda trabajaba en un proyecto de construcción de un centro de datos en Madison, una población del condado de Guilford.

Traslados y una fianza negada
Según Stefania, Rishda fue trasladada primero a Georgia y, dos semanas después, a un centro de detención en Luisiana.
La familia presentó una acción de “habeas corpus” para obtener una audiencia de fianza; sin embargo, la solicitud fue rechazada con el argumento de que Rishda representaba un riesgo de fuga.
Stefania cuestiona esa decisión porque su esposa siempre acudió voluntariamente a sus citas migratorias.
“Ella literalmente salió y volvió a entrar voluntariamente”, relató sobre el día de la detención, cuando un oficial permitió que Rishda saliera momentáneamente de la oficina del DHS en Tyvola Centre para subir a su vehículo.
La familia apeló la negativa de fianza y, al momento de la entrevista, Rishda tuvo su primera audiencia preliminar de asilo ante un juez de manera virtual. El juez le dio una nueva fecha para el 4 de noviembre.
Si regresamos a Venezuela, nuestra familia se desintegraría
Una posible deportación a Venezuela preocupa especialmente a Stefania, quien teme que su matrimonio y los derechos parentales de Rishda no sean reconocidos legalmente en su país de origen, ya que los matrimonios entre personas del mismo sexo no son reconocidos por la ley.
“Yo no me devolvería a Venezuela porque nuestra familia se desintegraría por completo allá”, expresó.
Stefania, quien dio a luz a Lía, teme que su esposa pierda el reconocimiento legal como madre de la niña.
Más de $10,000 en gastos legales
La detención también ha golpeado económicamente a la familia. Rishda era la principal proveedora del hogar y Stefania había dejado de trabajar durante su embarazo y una posterior cirugía de vesícula.
Según su testimonio, ha gastado más de $10,000 en honorarios de abogados y en trámites migratorios. Para reunir el dinero, vendió un vehículo, organizó rifas y recibió ayuda de familiares y amigos.
“Con eso es que nos hemos podido estar manteniendo”, explicó.
Ante los crecientes gastos, abrió una campaña en GoFundMe titulada “Hope for Two Moms and Their Little Girl”, con una meta de $6,500.
“Organicé la recaudación porque llegó un momento en que ya me daba pena esperar la ayuda de mis familiares y amigos”, confesó.
Mientras continúa el proceso migratorio, Stefania cuida de Lía, ahora de cinco meses, y mantiene la esperanza de reunirse nuevamente con Rishda.
“Seguiremos luchando hasta conocer la decisión definitiva sobre el caso de mi esposa” afirmó la venezolana.
Cómo ayudar: La comunidad puede apoyar a esta familia venezolana mediante su campaña en GoFundMe.

