Acompañado por legisladores, líderes comunitarios, religiosos y de fondo el patio de juegos infantiles de un parque al este de Charlotte, el venezolano Anderson pidió apoyo para su esposa y su hija de seis años deportadas esta semana a Venezuela./Patricia Ortiz
Acompañado por legisladores, líderes comunitarios, religiosos y de fondo el patio de juegos infantiles de un parque al este de Charlotte, el venezolano Anderson pidió apoyo para su esposa y su hija de seis años deportadas esta semana a Venezuela./Patricia Ortiz

Acompañado por legisladores y líderes comunitarios, Anderson, identificado únicamente por su nombre por razones de seguridad, pidió este miércoles 17 de septiembre apoyo para su esposa y su hija de seis años, deportadas esta semana a Venezuela.

Ydienays Dariana Domínguez, de 26 años, y su hija Zoeh, de seis años, fueron deportadas tras acudir a una cita rutinaria con las autoridades migratorias el lunes 14 de septiembre. 

Anderson estuvo en una conferencia de prensa de Siembra NC en el Eastway Park, un lugar que la familia frecuentaba y donde Zoeh solía jugar después de la escuela. Allí compartió el dolor que ha experimentado desde la separación de su familia. 

“Lo que les pasó fue una injusticia. No respetaron sus derechos. Ni siquiera les permitieron despedirse de mí ni decirme si estaban bien”, expresó Anderson, de 28 años. 

Anderson con su familia durante un paseo en lago antes de su deportación
Anderson manifestó, que lo más difícil ha sido no saber directamente cómo se encuentran su esposa Ydienays y su hijita Zoeh/Cortesía

Cómo terminaron deportadas 

Según la información compartida en la rueda de prensa, Ydienays y Zoeh se encontraban en proceso de solicitar asilo. El 9 de julio asistieron a una audiencia virtual ante un juez de inmigración, pero según los organizadores, el juez nunca se presentó. 

Días después, la madre recibió una orden de deportación por supuestamente no haber comparecido. 

A pesar de esa situación, Ydienays continuó asistiendo a sus citas de control migratorio mientras intentaba apelar la decisión a través de un “asesor”.

El lunes 14 de septiembre, Ydienays acudió nuevamente a una cita en una oficina de inmigración acompañada de su hija, mientras Anderson las esperaba afuera, como en ocasiones anteriores. 

Sin embargo, después de aproximadamente una hora recibió un mensaje de su esposa pidiéndole que se fuera de allí. Posteriormente, Anderson supo que no se había presentado ninguna apelación.

En una entrevista con Enlace Latino NC, el venezolano relató que poco después recibió otra llamada de un agente de inmigración para informarle que su esposa había sido detenida y que sería trasladada a Texas. 

Esa noche habló con ella durante unos minutos, pero después perdió toda comunicación.

El miércoles 16 de septiembre supo, a través de familiares, que Ydeinays y la niña habían sido deportadas a Venezuela. 

“No quiero que otra familia pase por esto”

Anderson manifestó que lo más difícil ha sido no saber directamente cómo se encuentran su esposa y su hija. 

“Lo único que quiero es escuchar a Zoeh y a mi esposa. Quiero saber cómo están. Llevo tres días sin saber de ellas. Estoy aquí hablando porque tengo que ser fuerte por ellas, pero no quiero que ninguna otra familia pase por lo que estoy pasando”, expresó. 

Anderson nos contó que su familia lleva casi tres años viviendo en Estados Unidos, que él trabaja como barbero, que su esposa trabajaba en una bodega y que Zoeh acababa de comenzar el primer grado en la escuela chárter Sugar Creek. 

Siembra: “Esta familia cayó en las grietas del sistema”

Andreina Malki, gerente de defensa de Siembra NC, afirmó que el caso refleja los problemas que enfrentan muchas familias inmigrantes al intentar cumplir con el sistema migratorio. 

“Todos los días escuchamos a familias que intentan seguir las reglas, que asisten a sus citas y hacen todo lo que se les pide, pero aun así terminan detenidas y separadas de sus seres queridos”, señaló. “En algún punto de este complicado proceso, esta familia cayó en todas las grietas del sistema”, agregó. 

Malki también hizo un llamado a la comunidad para que apoyara económicamente a la familia.

Legisladores piden respeto al debido proceso

La representante estatal Julia Greenfield aseguró que el caso evidencia la necesidad de garantizar el debido proceso para las familias inmigrantes. 

“No estamos pidiendo que nadie viole la ley. Lo único que pedimos es respeto por el debido proceso y esta familia no lo recibió”, afirmó. 

Greenfield añadió que continuará trabajando para apoyar a la familia y cuestionó que una niña de seis años haya sido deportada tras asistir a la escuela y mientras su madre seguía el proceso de asilo.

Por su parte, el representante estatal Jordan López expresó que, aunque las políticas migratorias corresponden al gobierno federal, el caso evidencia las consecuencias humanas de un sistema que, según dijo, no funciona adecuadamente. 

“Como legislador, entiendo que las leyes deben aplicarse. Pero como ser humano y como tío de una niña de seis años, no puedo imaginar lo que significa que una menor sea separada del lugar que considera su hogar”, manifestó. 

López concluyó asegurando que continuará respaldando a Anderson y a otras familias que atraviesan situaciones similares. 

Otras personas presentes, entre ellas, funcionarios locales, religiosos y representantes de organizaciones comunitarias, también manifestaron su apoyo a Anderson y solicitaron que el caso de la madre y su hija sea revisado. 

Mientras espera volver a hablar con ellas, Anderson asegura que mantiene la esperanza. 

“No me voy a dar por vencido. Voy a seguir adelante. Tengo fe y la esperanza de volver a verlas”, dijo. 

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Si desea ayudar a esta familia

Con el título: “Help my family rebuild after deportation” o “Ayúdame a mi familia a reconstruirse después de la deportación”, Anderson P. creó una recaudación de fondos en la plataforma GoFundMe, con la esperanza de reunir fondos para ayudar a Ydienays y Zoeh en Venezuela, un país del cual salieron hace tres años. 

“Ahora nuestra familia está separada y Ydienays y Zoeh tienen que empezar de cero, prácticamente sin nada. Necesitan un lugar seguro donde vivir, transporte, comida y otras necesidades básicas, además de ayuda para que Zoeh pueda volver a la escuela y recuperar algo de estabilidad”, dice el mensaje en Gofundme. 

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Periodista comunitaria de Enlace Latino NC. De origen colombiano, Patricia cubre una variedad de temas relacionados con la comunidad latina en Carolina del Norte. Su trabajo periodístico ha sido reconocido...

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