Estudiantes indocumentados y beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, en inglés) enfrentan barreras financieras para acceder a la educación superior a nivel estatal y federal.
A diferencia de sus compañeros, estos estudiantes no son elegibles para recibir ayuda federal estudiantil, incluyendo préstamos y subvenciones esenciales para financiar un título universitario. Tampoco pueden recibir ayudas estatales en Carolina del Norte.
Librado Mendoza Sosa, coordinador de Student Action with Farmworkers, una organización sin fines de lucro que promueve unir a estudiantes y trabajadores agrícolas dijo que la falta de acceso a ayuda financiera federal es un desafío para estudiantes indocumentados y beneficiarios de DACA que buscan educación superior.
“No pueden obtener FAFSA, entonces los fondos gubernamentales no los están ayudando”, dijo Mendoza Sosa, quien también es egresado universitario y beneficiario de DACA. “Las becas son muy limitadas y los que están disponibles son muy competitivos. Es como uno en dos millones de personas quienes están aplicando con solo cien lugares”.
DACA, establecido por el presidente Obama, protege a inmigrantes llegados de niños, otorgándoles permisos de trabajo y resguardarlos contra la deportación. Sin embargo, los beneficiarios de DACA, por la mayor parte, son restringidos a los mismos programas de asistencia federal que los inmigrantes indocumentados.
Imposibilitados para recibir ayuda financiera estatal en Carolina del Norte
Carolina del Norte prohíbe a estudiantes indocumentados y beneficiarios de DACA en el estado a recibir ayuda financiera estatal, además de ser excluidos de la ayuda financiera federal.
Aunque hayan vivido en el estado por muchos años, aplican las tasas de matrícula para no residentes a estos estudiantes. En algunos casos, estos estudiantes deben pagar más de cinco veces la matrícula para asistir a una universidad pública.
La cosa más difícil era saber que no podría ir a una universidad pública y la lucha financiera que sería para asistir a una universidad privada, pero el colegio siempre ha estado en mis pensamientos porque mis padres siempre han querido que alcance una educación superior.
Librado Mendoza Sosa, Coordinador de Student Action with Farmworkers
En comparación con Carolina del Norte, otros 24 estados ofrecen matrícula del estado a los estudiantes indocumentados y beneficiarios de DACA. Dieciocho de estos estados proveyeron acceso a ayuda financiera estatal a los estudiantes indocumentados.
Según The Higher Ed Immigration Portal, una plataforma que combina análisis y datos para apoyar a estudiantes inmigrantes, Carolina del Norte es el 12º estado con más graduados indocumentados de escuela secundaria. Anualmente, alrededor de 3,000 estudiantes indocumentados completan su educación secundaria en el estado.
Sin embargo, según la plataforma, el estado también cuenta con una de las políticas más restrictivas que limitan el éxito educativo de estos graduados.
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Problema sistemático
Al conversar con estudiantes indocumentados de la escuela secundaria interesados en la educación superior, es importante reconocer que las barreras financieras son un problema sistemático, dijo Selina Lopez, directora del grupo juvenil de El Vínculo Hispano, una organización que promueve los derechos de la comunidad Hispana.
Lopez destaca la importancia de dedicar tiempo a las historias de los estudiantes y de informarles todo desde el principio para que puedan evaluar todas sus opciones.
“Reconociendo que es un problema del sistema y que no es culpa de [los estudiantes], porque muchas veces pienso que comienzan a sentirse mal y que no tienen opciones o ‘como voy a hacer esto’ y luego comienzan a sentir desesperanza”, dijo Lopez. “Comienzo a hablar de cómo no califican para ayuda financiera, pero hay becas disponibles y de cómo colegios privados probablemente son más de una opción que escuelas públicas porque no tienen tantas restricciones con su dinero.”
Selina Lopez, directora del grupo juvenil de El Vínculo Hispano
Valentin Hernandez, quien cursa segundo año en un colegio comunitario, es uno de los estudiantes indocumentados. En su último año de escuela secundaria, Hernandez dijo que el proceso de conversar y reunirse con su consejero era “abrumador y decepcionante”.
“Me hizo sentir mal, porque estaba muy inspirado y emocionado de ir a la escuela. Dije ‘quiero ir a NC State, y he estado investigando por mi cuenta”, dijo. “Pensé que estaba haciendo mi propia investigación, pero ahora que lo pienso me doy cuenta de que no sabía mucho. Pero estaba muy emocionado y le dije a mi consejero y me dijeron que ‘no, no puedes ir allí”.
Estudiantes latinos indocumentados y con DACA buscan otras opciones
Con tantas restricciones impuestas sobre la ayuda financiera, los estudiantes indocumentados de Carolina del Norte deben buscar otras maneras más accesibles de obtener una educación superior en comparación de sus compañeros con documentos.
Un reporte publicado por el Presidents’ Alliance, una alianza de líderes de universidades y colegios dedicado a aumentar la comprensión de políticas de inmigración, demuestra los efectos de las políticas estatales sobre los estudiantes indocumentados.
De los 77.1 por ciento de estudiantes indocumentados que asisten a una institución pública de dos o cuatro años, una proporción significante de estos estudiantes asisten al colegio comunitario, según el informe.
El informe también demuestra un aumento del tres por ciento de estudiantes indocumentados quienes asistían a instituciones privadas dentro de los años 2019 y 2021.
“Para estudiantes con DACA hemos visto que la tendencia es ir a una escuela privada porque todos allí tienen los mismos costos y las becas son distribuidas casi de igual manera para todos los estudiantes”, dijo Mendoza Sosa.
Desafíos y oportunidades profesionales
Además de barreras financieras, muchas instituciones prohíben a estudiantes indocumentados tomar exámenes profesionales de licenciatura, limitando sus opciones de carrera.
“Es muy desgarrador, especialmente si quieren ser una enfermera o un doctor y las conversaciones como esa”, dijo Lopez. “No significa que tienes que quedarte en Carolina del Norte para hacerlo. Podrías mudarte a otro estado donde si lo pudieras hacer, pero por supuesto es una decisión difícil”.
En Carolina del Norte, DACA expande estas oportunidades profesionales, permitiendo en algunos casos que beneficiarios se certifiquen y sean licenciados en más carreras.
“[DACA] me ha impactado de la mejor manera que podrías imaginarte. Es la cosa más cercana que puedo ser a alguien que tiene ciudadanía”, dijo Mendoza Sosa. “Puedo trabajar, me permite manejar, mi título cuenta para algo.”
Dentro de sus objetivos, Hernandez planifica graduarse del colegio comunitario, transferirse a NC State para estudiar ingeniería aeroespacial, y arreglar su estatus legal. Señaló que este último objetivo es especialmente importante.
“Aunque me gradué con honores o algo así, si no estoy aquí legalmente no podré trabajar. No me imagino ganar mucho dinero, ni tener una casa enorme o un coche bonito. Solo quiero vivir mi vida y ayudar a los demás”.
Valentin Hernandez, estudiante de segundo año
Lopez dijo que, mientras el estado continúa creando políticas acerca de este tema, cada estudiante necesita ser considerado.
“Si dicen que nuestra juventud es el futuro entonces debemos de considerar a toda nuestra juventud”, añadió.



