En la ciudad de Asheville, la más grande del oeste de Carolina del Norte, los últimos meses han estado marcados por una controversia que divide y preocupa a la comunidad: la construcción con fondos federales de un nuevo centro de inteligencia en tiempo real. En inglés, Real Time Intelligence Center (RTIC).

¿Quién mira esas cámaras y a qué horas? ¿Se guardan los videos? ¿Puede el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) acceder a esa información hoy o dentro de dos años? ¿Y si mañana cambian las reglas? Sobre todo, ¿cómo funcionará, una vez inaugurado, este nuevo RTIC?

Para conocer de cerca y hacer las preguntas que más hemos escuchado de la comunidad en la zona, Enlace Latino NC recorrió las instalaciones del Departamento de Policía de Asheville y entrevistó al teniente Josh Meindl, quien supervisa la sección de tecnología e inteligencia, y a James Wingo, gerente de tecnología del departamento.

Un proyecto que sigue en discusión

El Concejo Municipal aprobó el financiamiento del RTIC en mayo por 6 votos contra 1, en una sesión que se extendió hasta cerca de la medianoche y terminó entre protestas del público. La concejal Kim Roney fue la única en contra, y hoy es candidata a la alcaldía en la elección de noviembre, con la oposición a la vigilancia como una de sus banderas.

Meses después, el tema sigue abierto. Residentes continúan cuestionando quién controlará el sistema, qué pasará con los datos y si esa información puede llegar a manos federales.

En el propio departamento lo reconocen. Cuando les preguntamos qué ha sido lo más difícil de este proceso, la respuesta de ambos funcionarios fue la misma: las ideas preconcebidas. “Hay mucha gente que, por razones políticas o personales, está difundiendo cosas que son sencillamente falsas”, dijo Wingo.

Cómo será el nuevo centro de inteligencia

El nuevo RTIC funcionará en lo que alguna vez fue el centro de operaciones 911 y hoy es una amplia sala vacía. Allí se construirá el centro de inteligencia en tiempo real, financiado con fondos federales cuya aceptación ya fue aprobada por el Concejo Municipal.

Buena parte de la tecnología que utilizará el RTIC ya existe y hoy funciona desde distintos espacios del propio departamento. La policía ya usa drones, cámaras corporales, cámaras en patrullas y lectores automáticos de placas.

Meindl explicó además que desde 2022 la ciudad paga a la oficina del alguacil del condado de Buncombe por el acceso a su centro de inteligencia. El nuevo RTIC, dijo, permitirá que el departamento opere desde sus propias instalaciones.

El antiguo centro del 911, en la sede del Departamento de Policía de Asheville. Aquí funcionará el nuevo centro de inteligencia en tiempo real. Foto: Patricia Serrano / ELNC.
El antiguo centro del 911, en la sede del Departamento de Policía de Asheville. Aquí funcionará el nuevo centro de inteligencia en tiempo real. Foto: Patricia Serrano / ELNC.

Por qué el RTIC es necesario, según la Policía

“Todo lo que hacemos parte de una solicitud de servicio de la comunidad para que la policía responda a una situación”, explicó Meindl en entrevista con este medio.

Según dijo, el objetivo del RTIC es concentrar en un solo lugar herramientas que hoy operan por separado, para ofrecer a los oficiales y supervisores “la información más precisa posible” mientras responden a un incidente.

Eso es posible gracias al software Fusus: la plataforma que integrará en un solo mapa las cámaras, alertas y transmisiones que el departamento ya utiliza. Es también la parte más costosa del proyecto: un contrato estimado en 467,602 dólares que cubriría entre siete y ocho años de servicio.

El presupuesto contempla además unos 500,000 dólares para el muro de pantallas y 174,000 dólares para gastos operativos, según la presentación del departamento al Concejo Municipal.

De acuerdo con la información proporcionada durante el recorrido, el nuevo centro tendrá capacidad para ocho puestos de trabajo y un muro de pantallas mucho más grande que el que usan actualmente las analistas de seguridad pública: serán 12 pantallas, cada una tres veces el tamaño de las actuales.

“Nadie está sentado mirando cámaras”

Una de las principales preocupaciones expresadas por los residentes durante el debate sobre el RTIC ha sido quién podrá acceder a las cámaras y bajo qué circunstancias.

“La gente cree que tenemos monitoreo en vivo de nuestras cámaras Flock, los lectores de placas. No lo tenemos”, respondió Meindl cuando le preguntamos cómo funciona el sistema.

El teniente explicó que, cuando no están apoyando una respuesta en curso, las analistas civiles atienden solicitudes de detectives que investigan casos abiertos: buscan información sobre un vehículo, una placa.

Durante el recorrido preguntamos varias veces qué controles existen para evitar consultas arbitrarias. Los funcionarios respondieron que los videos no pueden consultarse libremente: debe existir una razón vinculada a un incidente o una investigación, la consulta requiere la autorización de un supervisor, y solo 11 personas dentro del departamento tienen acceso al sistema.

El departamento afirma además que esas búsquedas se auditan cada tres meses. Wingo declaró a la cadena WLOS que las revisiones son internas —las hacen administradores del sistema, la unidad de estándares profesionales y el jefe de policía— y que no existe supervisión desde fuera de la policía.

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La pregunta que la comunidad repite: ¿y ICE?

Es el punto que más importa a los lectores de este medio, y fue una de las preguntas que planteamos de distintas maneras durante el recorrido.

“No compartimos nuestra información con ICE. Ellos no tienen acceso a ella. Y no permitimos búsquedas de nuestros datos para eso”, respondió Meindl.

Según explicó, el sistema exige registrar un motivo para cada búsqueda, elegido de una lista predeterminada. El estatus migratorio no figura entre las opciones. Tampoco lo relacionado con la atención reproductiva —un veto que, dijo, forma parte de acuerdos con otras agencias policiales que utilizan la misma plataforma.

Cuando insistimos —¿se trata de un filtro?, ¿es posible eludirlo?— la respuesta fue esta: “No es siquiera un filtro. Está apagado”, dijo Meindl. “Cualquier palabra. ‘Alien’, inmigración, lo que sea que alguien se le ocurra”, agregó Wingo. “Está bloqueado. Nada.”

El departamento ya había informado al Concejo Municipal, en abril, que ese bloqueo se activó a pedido de la propia agencia. Ninguno de los dos ofreció una demostración técnica durante el recorrido, y no fue posible verificar de manera independiente cómo opera ese bloqueo en la práctica.

Meindl reiteró además que la policía no conoce el estatus migratorio de las personas con las que interactúa. “Nunca van a entrar aquí a poner una denuncia y que alguien les pregunte cuál es su estatus”, afirmó, dirigiéndose a la comunidad latina. “No nos interesan sus papeles”, dijo.

James Wingo, gerente de tecnología del Departamento de Policía de Asheville, muestra la estación donde se cargan y descargan los taser de Axon. La empresa provee al departamento los taser, las cámaras corporales, los drones y el software del nuevo centro de inteligencia. Foto: Patricia Serrano / ELNC.
James Wingo, gerente de tecnología del Departamento de Policía de Asheville, muestra la estación donde se cargan y descargan los taser de Axon. La empresa provee al departamento los taser, las cámaras corporales, los drones y el software del nuevo centro de inteligencia. Foto: Patricia Serrano / ELNC.

La red que la policía no controla

La ciudad opera 11 cámaras Flock, según Wingo. Pero la mayoría de los lectores automáticos de placas de la zona no pertenecen a ninguna agencia pública: los instalan cadenas comerciales y asociaciones de vecinos.

“Nosotros no compartimos con ellos”, explicó Wingo. “Pero ellos sí pueden compartir sus datos con nosotros.”

El gerente de tecnología describió cómo opera esa red privada. Si alguien roba en una tienda de una cadena en otro estado, el local de esa misma cadena en Asheville recibe una alerta cuando el vehículo entra a su estacionamiento.

Es decir: hay cámaras leyendo placas en estacionamientos y calles de Asheville que no son de la policía, pero cuyos dueños pueden entregarle esa información.

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Las reglas de hoy

El departamento confirmó que seguirá ofreciendo recorridos “el tiempo necesario y mientras haya interés de parte de la comunidad”. Para participar, las personas pueden comunicarse directamente con la sede policial de la ciudad.

Meindl insiste en que vale la pena ir y ver antes de opinar. Sostuvo que la práctica del departamento ha sido consultar a la comunidad y que esperan que más personas se acerquen a conocer el proyecto por ellas mismas.

Pero cuando le preguntamos qué protección tienen los residentes si las políticas cambian, fue claro. “No voy a especular sobre cuáles serán las políticas en el futuro”, contestó. Y agregó: “Dentro de diez años, no puedo decirle qué va a decir la política”.

NdR: La entrevista con el teniente Josh Meindl y James Wingo se realizó en inglés en las instalaciones del Departamento de Policía de Asheville. Las citas fueron traducidas al español por Enlace Latino NC.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

🎧 En este episodio, conoce cómo las organizaciones latinas transformaron la crisis en resiliencia.

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Patricia Serrano es una periodista bilingüe radicada en Asheville y miembro de Report for America. Cubre temas migratorios, políticos y sociales en el oeste de Carolina del Norte para Enlace Latino NC,...

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