Ya era casi medianoche del 13 de mayo cuando, en medio de las protestas del público presente, el Concejo Municipal de la Ciudad de Asheville aprobó aceptar más de un millón de dólares en fondos federales para la creación de un Centro de Inteligencia en Tiempo Real (RTIC, por sus siglas en inglés), que será utilizado por la policía local.
El Centro de Inteligencia en Tiempo Real (RTIC) es una sala en la que la policía centraliza y monitorea información proveniente de múltiples fuentes en tiempo real.
La decisión incluyó la creación del centro y un contrato a largo plazo con la empresa Axon para integrar sistemas de vigilancia como cámaras corporales, drones y almacenamiento de datos. El RTIC permitirá a la policía centralizar y analizar en tiempo real las imágenes de cámaras públicas y privadas de toda la ciudad.
Críticas al proceso y preocupaciones por la vigilancia
La votación no fue tranquila. Aunque el tema fue el último de una agenda cargada, que incluyó la presentación del presupuesto municipal y de proyectos de vivienda asequible, decenas de personas permanecieron hasta el final para protestar.
La medida fue aprobada por todos los miembros del Concejo Municipal, con la única oposición de la concejal Kim Roney. La decisión se tomó entre gritos y reclamos de residentes, quienes denunciaron que no todas las personas inscritas pudieron intervenir.
Elizabeth Schell, residente de Asheville, criticó el proceso en redes sociales: “Hemos estado aquí durante seis horas. Cortaron los comentarios aunque llegamos a las 4:30 p.m. y nos registramos. Votaron mientras estábamos de pie pidiendo que dejaran hablar a todos”.
Roney también cuestionó el manejo de la reunión. En declaraciones a Enlace Latino NC, señaló que “21 personas fueron enviadas a casa sin la oportunidad de hablar”. La concejal advirtió que estas decisiones “corren el riesgo de afectar la confianza pública” y sostuvo que, dado lo controvertido del tema, la ciudad pudo haber habilitado espacios adicionales para comentarios antes de la votación.
¿Qué aprobó el Concejo?
El Concejo Municipal aprobó dos medidas clave. La primera autoriza la subvención federal de 1.14 millones de dólares para la creación del RTIC, gestionada a través de la oficina del congresista Chuck Edwards y administrada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La segunda aprueba un contrato de 7.5 años con la empresa Axon Enterprises para consolidar y renovar los sistemas tecnológicos del Departamento de Policía de Asheville, incluyendo cámaras corporales, tasers, drones y salas de interrogatorio.
El acuerdo también incorpora el software Fusus y contempla equipos, licencias, garantías y almacenamiento de datos en la nube.
La jefa interina de la policía, Jackie Stepp, defendió el proyecto señalando que el sistema permitirá mejorar la respuesta policial. “Al proporcionar la capacidad de analizar y difundir información en tiempo real, el RTIC respaldará respuestas más oportunas e informadas”, dijo. “Esta capacidad prioriza la seguridad de los oficiales, de los residentes y de la comunidad en general”, afirmó.
Un tema controvertido desde el inicio
El proyecto había sido pospuesto en abril tras la presión de residentes que cuestionaban su alcance. Desde entonces, el uso de la tecnología de vigilancia en la ciudad ha generado preocupaciones sobre la privacidad y el acceso a los datos.
Parte de esas inquietudes se centra en el posible uso de la información por agencias federales como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Una organización que defiende los derechos de inmigrantes, que pidió no ser identificada por motivos de seguridad, dijo a Enlace Latino NC que medidas como esta “protegen solo a una parte de la comunidad” y podrían generar temor entre residentes inmigrantes.
El concejal Bo Hess, el único miembro latino del concejo, y quien votó a favor, propuso una resolución para reafirmar la protección de las libertades civiles en la recolección y uso de datos. La medida establece que la tecnología debe utilizarse únicamente con fines legales y de seguridad pública.
Hess no respondió a una solicitud de comentarios de Enlace Latino NC al momento de la publicación.
Por su parte, Roney advirtió sobre los posibles riesgos del sistema, entre ellos el acceso de agencias federales a los datos.
“Además de hacer lo posible para proteger a nuestra comunidad de amenazas de ICE y de otros agentes federales, escuché preocupaciones sobre los riesgos a nuestros derechos constitucionales y la falta de capacidad para proteger de manera efectiva los datos”, señaló.
Roney añadió que consultó a la ACLU de Carolina del Norte y a la Electronic Frontier Foundation (EFF), que han advertido de que estos sistemas pueden facilitar la vigilancia y el intercambio de datos con otras agencias, lo que genera preocupación sobre quién puede acceder a esa información.
Autoridades locales han señalado que el sistema no está diseñado para compartir información con ICE, aunque el acceso a los datos puede depender de acuerdos entre agencias.
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¿En qué consiste el RTIC?

El Centro de Inteligencia en Tiempo Real (RTIC) funcionará como una sala dentro del Departamento de Policía, desde donde analistas y personal especializado monitorean información en tiempo real para responder a incidentes.
El sistema se basa en la plataforma Fusus, que permite reunir en una misma pantalla imágenes de cámaras, mapas y alertas en tiempo real, según una presentación del propio departamento al Concejo Municipal. También integra herramientas que la policía ya utiliza, como lectores de placas, drones y cámaras corporales.
Una de las piezas clave es la participación de la comunidad. Residentes y negocios pueden registrar voluntariamente la ubicación de sus cámaras, lo que permite a la policía solicitar grabaciones si se comete un delito en las cercanías.
En otros casos, esas cámaras pueden conectarse directamente al sistema mediante un dispositivo, lo que permite el acceso a video en tiempo real durante emergencias. En el primer caso, la policía no tiene acceso directo a las imágenes; en el segundo, sí puede verlas en tiempo real.
De acuerdo con el informe presentado, el objetivo es concentrar toda esta información en un único lugar para facilitar la coordinación y la respuesta policial. Parte de los fondos se destinarán a la instalación de una pared de pantallas de monitoreo, con un costo estimado de alrededor de 400,000 dólares, así como al software necesario para integrar estas herramientas.
Según los documentos presentados al Concejo, los datos recopilados por estos sistemas no se almacenan indefinidamente. La información de los lectores de placas se conserva durante aproximadamente 30 días, mientras que otros sistemas, como los de Axon, pueden retener datos hasta 90 días.



