La sequía en Carolina del Norte ha comenzado a preocupar a los productores agrícolas por los cultivos de esta temporada. A pesar de las lluvias previstas para este fin de semana, la realidad es que las condiciones están lejos de mejorar.
El estado vive una de las peores sequías en casi dos décadas, parte de un fenómeno que en abril dejó, por primera vez desde que hay registro, a todo el sureste de Estados Unidos bajo algún grado de sequía.
En el oeste, los pequeños productores ajustan sus estrategias de siembra y riego ante un fenómeno inusual en una de las zonas más lluviosas de Carolina del Norte: la falta de agua.
Jorge Tomas es un productor mexicano de segunda generación de agricultores en su familia. Desde Marion, donde trabaja en familia en la granja “Tomas Farms“, dijo a Enlace Latino NC que “nunca había visto tan seco”. Se refiere a las condiciones del suelo en las que siembra desde hace más de 20 años en el condado de McDowell.
“Yo pienso que no es normal para esta parte del país, que sea tan seco. Puede ser en otros lados como California. Pero no aquí. Aquí normalmente siempre tenemos suficiente agua. Siempre llueve”.
Jorge tomas, productor agrícola
En lo que va del año, el oeste de Carolina del Norte ha recibido menos de la mitad de la lluvia promedio, según la Oficina Estatal del Clima de Carolina del Norte.
La falta de lluvia ha bajado los niveles de ríos y lagos a mínimos históricos. Un ejemplo: el lago Fontana está 18 pies por debajo de su nivel normal.
Para Tomas Farms, el problema está en los cultivos que dependen solo de la lluvia. La semilla que ponen en tierra seca no germina. “Es pérdida de semilla, pérdida de todo”, dijo Jorge. Por eso este año retrasaron la siembra del maíz dulce, a la espera de que mejoren las condiciones.
En Leicester, en el condado de Buncombe, Delia Jovel también lo ve en el ritmo de sus cultivos. La fundadora y copropietaria de Tierra Fértil, una cooperativa agrícola de trabajadores inmigrantes latinos, dijo que esta temporada las plantas no han crecido como deberían.
“Prácticamente estamos a mitad de mayo y no hemos logrado producir lo que el año pasado en este momento ya teníamos”, contó a Enlace Latino NC.

Cómo afecta la sequía a la agricultura
Según explicó a Enlace Latino NC el climatólogo estatal adjunto de Carolina del Norte, Corey Davis, la sequía está golpeando distintos cultivos de manera desigual en el oeste del estado.
En el condado de Burke, las condiciones secas han reducido el rendimiento del heno y han empeorado el pastoreo del ganado. Davis advirtió que algunos productores podrían verse obligados a vender parte de sus reses si no tienen suficiente alimento para mantenerlas durante el resto del año.
Más al oeste, en los condados de Jackson y Swain, muchas verduras han resistido gracias al sistema de riego. Sin embargo, en el caso de los árboles de Navidad, uno de los cultivos emblemáticos de las montañas, ya se observan señales de estrés por la falta de agua y las altas temperaturas.
“Históricamente hemos tenido un clima ideal, con suficiente lluvia pero también temperaturas lo bastante frescas para que crezcan en las alturas”, explicó Davis. “Durante una sequía, no reciben esa lluvia y las temperaturas tipo verano, como las de esta primavera, les suman otro nivel de estrés”.
Las manzanas, otro cultivo importante en el oeste de Carolina del Norte, presentan un panorama mixto: el Reporte de Progreso de Cultivos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) indica que el 50% está en buena condición, mientras que el 19% se encuentra en condición pobre.
El calor también ha favorecido la aparición de plagas fuera de temporada. Jovel, de Tierra Fértil, dijo que este año han observado una proliferación inusual de insectos que afectan cultivos como el repollo. “El calor genera condiciones propicias para la proliferación de algunas plagas que también afectan la producción”, explicó.
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Cambiar la forma de manejar los cultivos
La falta de agua no solo afecta el crecimiento de vegetales y granos. También cambia la forma de manejar los cultivos durante la temporada.
En Tierra Fértil, la preocupación por la falta de lluvia llevó a la cooperativa a tomar una decisión nueva este año: invertir en un sistema de riego por goteo. Hasta ahora, una parte del trabajo dependía de la lluvia directa y otra del agua de lluvia captada en tanques.

“El año pasado, igual en este tiempo ya habíamos capturado agua de lluvia”, contó Delia. “Este año no hemos podido porque la cantidad de lluvia caída no ha sido suficiente para llenar los tanques”.
Por eso invirtieron en riego, una forma de optimizar el agua y evitar su evaporación, ya que se aplica directo a cada semilla, o planta.
Otra decisión que tuvieron que tomar fue retrasar algunos cultivos. Todavía no han pasado los tomates al suelo por temor a que las lluvias previstas para los próximos días favorezcan la aparición de hongos tras semanas de calor y sequía. Los chiles, en cambio, fueron plantados más tarde y ya con riego instalado.
En Tomas Farms también empezaron a expandir el riego por goteo a más áreas de cultivo. Jorge dijo que algunos productos sembrados directamente en tierra y sin riego, como la remolacha, no han crecido bien por la falta de lluvia.
“Los ha afectado”, explicó
Pero incluso la lluvia que tanto esperan puede convertirse en un problema tras semanas de sequía. Jorge teme que el agua llegue acompañada de granizo que dañe las plantaciones ya de por sí estresadas.
“A veces, cuando deja de llover durante tanto tiempo, cuando regresa el agua, regresan las tormentas muy fuertes”, dijo. “Dependemos mucho de la naturaleza”.
Karen Blaedow, agente de horticultura de Extensión Cooperativa de Carolina del Norte en el condado de Henderson, dijo a Enlace Latino NC que esta temporada la diferencia entre productores se está marcando por el acceso al agua:
Quienes tienen pozos, estanques, ríos cercanos o sistemas de riego han tenido más margen para sostener sus cultivos.
Igualmente, según Blaedow, en varias fincas que riegan desde estanques ya había preocupación por cuánto tiempo más podrían sostener los cultivos sin nuevas lluvias.
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Qué viene: lluvia que alivia, pero no alcanza
La lluvia que tanto esperaban los productores comenzó a caer este jueves en el oeste del estado, y el pronóstico anticipa más precipitaciones durante el fin de semana.
Pero una lluvia no borra meses de sequía. Davis advirtió que el oeste de Carolina del Norte probablemente seguirá bajo algún nivel de sequía durante el resto de la temporada de cultivo. Para recuperar el déficit acumulado, dijo, harían falta muchos meses de lluvia por encima del promedio.
En Marion, Jorge Tomás seguía esperando que esta vez el pronóstico se cumpliera. “Ya varias veces han dicho que va a llover y nomás no llueve”, dijo. “Tenemos los dedos cruzados. Esperemos que sí, porque necesitamos el agua”.

