salas de emergencia Carolina del Norte

Por Clarissa Donnelly-DeRoven y Rachel Crumpler

Carolina del Norte, Raleigh- Alrededor de las 10:30 am del 20 de abril, una residente del condado de Forsyth de 84 años tropezó y se cayó al piso en la cocina de su casa. La caída la dejó sin poder levantarse. Rápidamente, su esposo llamó al 911.

Al otro lado de la línea, la operadora le preguntó sobre la respiración de la señora que había sufrido la caída. “Bien”, dijo su esposo.

¿Le duele mucho? “Un ocho”, dijo la mujer.

La operadora le dijo a la pareja, a quienes no identificamos en esta historia de NC Health News por motivos de privacidad, que una ambulancia iba a llegar lo antes posible, pero que podría demorar un poco.

Confundido, el esposo preguntó si había ocurrido un accidente o si había otra razón que causara retraso.

La respuesta que recibió fue: “No, este es el tráfico normal”.

Media hora más tarde, la mujer seguía en el suelo, con la cadera rota, según supo más tarde. El esposo llamó otra vez para pedir una actualización.

Desafortunadamente, le contestaron, tendrían que esperar un poco más.

“Fueron muy amables y expresaron preocupación, pero no tenían a quién enviar”, dijo.

El tiempo pasó y la pareja se puso más ansiosa. Durante la espera, la operadora que les había atendido volvió a llamar para verificar el estado de la señora.

Así pasaron más de dos horas hasta que finalmente llegó la ambulancia.

“Si hubiera dicho que ella no respiraba o si hubiera respondido con un “no” a cualquiera de las preguntas, supongo que alguien habría llegado más rápido”, dijo el esposo. “Pero no puedes quejarte cuando ellos están haciendo todo lo que está a su alcance”.

Escasez de personal en las salas de emergencia

La escasez de trabajadores luego de la pandemia ha afectado a casi todos los puestos de todas las industrias, y los servicios de emergencia no son la excepción. Para tener una idea de cómo este problema afecta a las oficinas de EMS en Carolina del Norte, NC Health News contactó a las oficinas de EMS de 22 condados, entre áreas rurales, suburbanas y urbanas. Preguntamos sobre la cantidad actual de puestos ocupados y vacantes, cualquier informe mensual o análisis que la oficina haya compilado sobre la escasez de empleados desde el comienzo de la pandemia y datos sobre el volumen de llamadas al 911 por condado y el tiempo de respuesta.

Aproximadamente la mitad de los condados respondieron y proporcionaron los datos que solicitamos. Casi todos tienen o han tenido dificultades recientemente.

“ [La dotación de personal] es el tema número uno en el que hemos estado trabajando durante el último año y medio como asociación”, dijo en junio William Kehler, presidente de la Asociación de Administradores de EMS de Carolina del Norte y director de servicios de emergencia en el condado rural de McDowell.

Durante meses, su oficina local luchó con altas tasas de vacantes, que alcanzaron entre un 10 y 20 por ciento en un momento dado. Lo mismo sucedió en el condado de Mecklenburg, ubicado a un par de horas en dirección este, una de las regiones más pobladas de Carolina del Norte. Jonathan Studnek, subdirector de la agencia de EMS de ese condado, Medic , dijo que la pandemia provocó las peores tasas de vacantes que ha visto en los 15 años que ha trabajado allí.

Medic tiene presupuesto para 374 empleados de tiempo completo, tanto puestos de EMT como de paramédicos. En junio, 71 de esos puestos estaban vacantes, alrededor del 19 por ciento. Studnek dijo que esa es la cifra más alta que han registrado en los últimos dos años y medio.

Studnek dijo que la crisis de personal comenzó en su condado unos seis meses después de la pandemia.

“Las personas estaban cansadas de trabajar en la salud en general y comenzamos a ver una rotación un poco más alta, y con esa rotación más alta, vimos números más bajos en las nuevas clases de contratación”, afirmó Studnek. “Uno de los factores desencadenantes desde el principio fue que muchas de las instituciones educativas tuvieron que hacer una pausa, por lo que no había nuevos graduados de técnicos de emergencias médicas ni paramédicos”. 

En todo el estado, el personal de EMS estaba tan tenso que el Departamento de Seguridad Pública de Carolina del Norte solicitó el apoyo de 50 ambulancias y equipos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, o FEMA. Veinticinco ambulancias, cada una con una tripulación de dos personas, llegaron en septiembre de 2021 para ayudar de forma temporal a nueve condados. A principios de 2022 , con la persistente escasez de mano de obra y el aumento de los casos debido a la infección generalizada con la variante Omicron del coronavirus, la agencia envió más ambulancias a todo el estado.

“Eso realmente brindó alivio a nuestro equipo”, dijo Studnek, cuya agencia se benefició de la asistencia de las ambulancias de FEMA.

“Rebajó un poco la demanda diaria y nos permitió mantener cierta protección para responder rápidamente a nuestros pacientes más enfermos”.


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Más llamadas de emergencia

Además de las tasas récord de vacantes, los trabajadores de los servicios de emergencia han estado más ocupados que nunca. 

Daren Ziglar, jefe de EMS del condado de Forsyth, le dijo a NC Health News en julio que los primeros meses de la pandemia en 2020 causaron una «caída extrema en las llamadas», ya que las personas tenían miedo de salir de casa y de exponerse al coronavirus. 

“Una vez que se abrió de nuevo, hubo un aumento significativo”, dijo Ziglar. “Todavía recibimos llamadas relacionadas con COVID, pero han aumentado las llamadas por tiroteos, ataques cardíacos, han aumentado todo tipo de llamadas de emergencia”.

De 2020 a 2021, Ziglar dijo que su agencia experimentó un aumento del 11 por ciento en el volumen de llamadas, que alcanzó la cifra de 52,000 llamadas el año pasado, un número que al parecer la agencia alcanzará de nuevo este año. Históricamente, dijo que han visto un aumento de alrededor del 3 por ciento cada año.

En el condado de Buncombe, el gerente de la división de EMS, Jamie Judd, dijo que cada ambulancia en el departamento idealmente responde a unas 2400 llamadas por año. Ahora, las ambulancias reciben un promedio de 3000 llamadas, lo que genera tiempos de espera más prolongados.

Durham también experimentó un gran aumento en su volumen de llamadas el año pasado en un 14 por ciento. El jefe de paramédicos del condado, Mark Lockhart, dijo que agosto de 2021 fue el mes más activo del departamento desde que se creó la organización en 1975.

“Cuando estemos realmente ocupados, y eso sucede ahora casi a diario, retendremos las llamadas Alfa y Omega”, dijo Lockhart, en referencia a las emergencias de menor urgencia. Esas llamadas se ponen en cola para que la agencia pueda ahorrar recursos y priorizar llamadas que puedan poner en peligro la vida.

Pero hemos tenido varios días en los que nos hemos quedado sin unidades, por lo que dependemos de la ayuda mutua de los condados cercanos, principalmente Orange, Wake y Person”.

Antes de la escasez de personal, Lockhart dijo que una ambulancia atendía entre seis y ocho llamadas por turno. Ahora, pueden recibir 10 u 11. A veces, dijo, los servicios de emergencia están en la calle para dar respuesta a las llamadas durante todo el turno de 12 horas.

“No abogo por que el personal tenga tiempo para sentarse en un sillón y disfrutar de una bebida y ver las noticias”, dijo Lockhart. “Pero al menos me gustaría que pudieran tener tiempo para comer en el turno de trabajo”.

EMT recluta poco a poco

Incluso antes de la pandemia, las agencias de EMS ya luchaban contra la falta de empleados y altas tasas de fluctuación de personal.

El salario de los trabajadores de EMS está entre lo más bajo en el sector de la salud, seguidos por los asistentes de enfermería y los profesionales de apoyo directo. Los datos salariales de mayo de 2021 de la Oficina de Estadísticas Laborales muestran que los EMT a nivel nacional ganan un promedio de $17 por hora, o alrededor de $41,000 al año. Los paramédicos, que brindan el más alto nivel de atención en la profesión, ganan un poco más, con un promedio de $22 por hora o $49,000 al año.

Además de los bajos salarios, estos trabajadores han luchado durante años en condiciones de trabajo estresantes, que solo empeoraron durante la pandemia. Pero muchos de los que hablaron con NC Health News dijeron que la pandemia sola no debería considerarse la razón principal de la crisis laboral, sino que hay problemas más antiguos que probablemente han conducido a esta situación.

En una carta enviada al Congreso en octubre de 2021, los líderes de la Asociación Estadounidense de Ambulancias dijeron que su industria enfrentaba una “escasez de mano de obra paralizante, un problema a largo plazo que se ha acumulado durante más de una década”. La organización pidió una intervención del Congreso.

Judd, del condado de Buncombe, dijo que, en promedio, incluso antes de la pandemia, una persona solo pasa unos cinco años en una agencia de EMS. Luego, podrían transferirse a una agencia diferente o a otra carrera. La pandemia solo amplificó la fluctuación de plazas vacantes que ya era alta en la industria, y que estas se volvieron más difíciles de cubrir.

En Mecklenburg, Studnek dijo que la cantidad de personas en sus clases de orientación para nuevos empleados ha sido de un solo dígito durante meses. Además, los EM, no los paramédicos, han sido la mayoría de las nuevas contrataciones.

“Los EMT entran gota a gota”, dijo Studnek. “El grifo de los paramédicos está casi cerrado. Apenas hay paramédicos capacitados que podamos identificar y reclutar”.

Las agencias de EMS en todo el estado compiten por el mismo grupo limitado de mano de obra, que se redujo considerablemente durante la pandemia.

“Como administradores, somos básicamente pastores que se infiltran en los campos de otras personas y tratan de robar sus ovejas para aumentar nuestros rebaños”, dijo Judd. “¿Cómo evitamos que nuestra gente vaya a otros lugares? Y luego, ¿cómo hacemos para que la gente quiera venir a nosotros?

El incremento salarial ayuda, pero hasta cierto punto

Recientemente, Buncombe ha comenzado a ver una afluencia de solicitudes gracias a la aprobación de importantes ajustes salariales por parte de los comisionados del condado. En julio, el pago inicial de los paramédicos aumentó de $18,05 a $24,02 la hora, y el pago de los EMT avanzados subió de $16,10 a $19,86 la hora.

Otros condados también han incrementado los salarios y comprobado que la medida ayuda a llenar vacantes. En el condado de McDowell, con la ayuda en parte de fondos del American Rescue Plan, los comisionados del condado aprobaron al menos un aumento del 10 por ciento en el pago de todos los trabajadores del condado y los paramédicos vieron un aumento en los salarios iniciales de casi el 15 por ciento.

“No se trata solo de dinero, pero al mismo tiempo tienes que ganarte la vida”, dijo Ziglar, de Forsyth. “EMS en general ha sido mal pagado durante todo el tiempo que ha estado disponible en comparación con la capacidad y responsabilidad que tienen”.

Con los colegios comunitarios reanudando la capacitación en persona, los funcionarios de EMS esperan que pronto haya nuevos graduados para llenar los puestos. Judd dijo que el hecho de que el colegio comunitario local tenga más solicitantes que puestos para su programa de paramédicos es algo que promete.

En lugar de esperar para reclutar una vez finalizado el programa, algunas agencias de EMS del condado, como Buncombe y Forsyth, trabajan para atraer personas a medida que comienzan los programas de capacitación. Judd espera que una conexión antes reduzca las tasas de deserción. Dijo que a menudo alrededor de la mitad de los estudiantes que comienzan un programa de formación de paramédicos no lo terminan.

En el condado de Buncombe, también planean lanzar un programa en el que los estudiantes que comienzan la parte de paramédico de su capacitación también pueden comenzar a trabajar en una ambulancia, adquirir experiencia como EMT y recibir un pago. De esa manera, con suerte, los estudiantes no tendrán que trabajar como meseros en un restaurante u otro trabajo para llegar a fin de mes. Además, dejarán su curso con casi un año de experiencia en el trabajo que quieren hacer.

“Y son los primeros en la fila para un puesto permanente”, dijo Judd.

El EMS del condado de Forsyth también ha adoptado un enfoque más proactivo para el reclutamiento al alentar a los miembros de la comunidad a participar en la profesión, con incentivo como pagar los estudios de quienes completen la certificación.

Pero Ziglar enfatizó que la retención de personal también es clave. “Los trabajadores que tengo que están capacitados valen su peso en oro”, dijo.

Alternativas al trabajo en ambulancias

Algunos de los entrevistados refieren que la escasez de mano de obra en Carolina del Norte también podría estar relacionada con cambios en la política de salud a nivel estatal.

En 2007, la oficina estatal de Servicios Médicos de Emergencia y la Junta de Enfermería de Carolina del Norte ofrecieron su apoyo a un cambio de del reglamento que permitía a los profesionales de EMS trabajar en “entornos de práctica alternativos”. Si bien antes el único departamento donde los paramédicos podían hacer su trabajo era en una ambulancia, después del cambio, podían trabajar prácticamente en cualquier lugar: consultorios médicos, atención de urgencia, clínicas de medicina deportiva, salas de emergencia.

En una carta conjunta de 2019 , el jefe de paramédicos del estado y el director ejecutivo de la junta de enfermería reafirmaron su apoyo al programa. «Desde entonces, esta expansión ha creado la doble ventaja de proporcionar trayectorias profesionales alternativas para el personal de EMS y ayudar a aliviar la escasez de personal debidamente capacitado y con credenciales en varios roles en el sistema de atención médica», dice la carta.

El alcance de la práctica para estos trabajadores no es diferente en estos espacios alternativos a cómo sería en una ambulancia, pero para muchos, el trabajo puede resultar menos estresante. Alex Belanovich, quien ha sido paramédico durante 16 años y actualmente es el jefe de servicios de emergencia en el condado de Harnett, citó los beneficios de trabajar en un lugar que no sea un departamento de EMS del condado: un ambiente de trabajo con clima controlado, un salario más alto, la posibilidad de elegir un turno de día o de noche, tal vez incluso un horario de 9am a 5pm.

“Comenzaron a ver algunos desafíos para conseguir personal de enfermería , por lo que el razonamiento fue ‘Bueno, podemos comenzar este entorno de práctica no tradicional y permitirle contratar paramédicos. Esencialmente, pueden hacer casi lo mismo que una enfermera, con menos paga’”, dijo Belanovich.

Ahora que los departamentos de EMS sufren una escasez de empleados, el cálculo se vuelve más complicado, según Belanovich. Si bien la Oficina de EMS tiene que tratar de “ayudar a los proveedores prehospitalarios, tampoco quieren dañar los entornos de práctica no tradicionales porque saben que también tienen escasez de personal”. 

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte dijo que no podía concertar una entrevista entre NC Health News con algún representante de la Oficina de Servicios Médicos de Emergencia, pero escribió en un correo electrónico: “Los profesionales de EMS son parte de la comunidad de atención médica en general. Tienen un amplio conjunto de habilidades que pueden ser beneficiosas en una serie de entornos, incluidas las salas de emergencias, los cuidados de urgencia, los consultorios médicos, los programas de paramédicos comunitarios, los equipos de respuesta a opioides y las ambulancias tradicionales”.

Una orden ejecutiva expira el 13 de octubre

En mayo de 2020, el gobernador Roy Cooper firmó una orden ejecutiva que permitió algunos cambios temporales en la prestación de atención médica durante la pandemia. A su vez, la Oficina de EMS de Carolina del Norte emitió una exención que cambió la cantidad de proveedores acreditados de EMS que debían estar en una ambulancia en un momento dado. Por lo general, se requieren dos proveedores, pero debido a la escasez anticipada de personal debido a las infecciones o cuarentenas por COVID-19, la regla cambió para requerir solo un profesional de EMS y un conductor sin acreditación en cada ambulancia.

Si bien la orden ejecutiva expiró el 14 de agosto, el presupuesto más reciente contenía una disposición que permitía que la exención permaneciera vigente hasta que finalice la emergencia de salud pública federal, ahora programada para el 13 de octubre, aunque se espera que se extienda nuevamente.

Muchas de las fuentes que hemos entrevistado para este trabajo piden que el cambio se mantenga hasta que la escasez de personal haya disminuido, aunque dados los bajos salarios y la escasez de estudiantes en proceso de capacitación de EMS, no está claro cuándo podría ser el plazo.

“Los proveedores de EMS son la columna vertebral, en mi opinión, del sistema de atención médica”, dijo Kehler del condado de McDowell. “Están al frente de todos estos problemas comunes a los que nos enfrentamos, ya sea la crisis de los opioides, la violencia o la pandemia. EMS está a la vanguardia”.

Estos trabajadores hacen grandes sacrificios, dijo. “Y depende de cada comunidad dar un paso al frente y garantizar que los proveedores de EMS sean bien atendidos, no solo financieramente sino también desde el punto de vista de la salud mental, que se les brinden los recursos que necesitan para mantenerse mental y físicamente saludables”.

NOTA: Daren Ziglar, exjefe de EMS del condado de Forsyth, habló con NC Health News para esta historia a fines de julio. Ziglar falleció el 26 de agosto.

Clarissa Donnelly-DeRoven

Periodista de salud rural y medicaid en North Carolina Health News

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