La comunidad latina sumó más de 30,000 residentes entre 2024 y 2025 y ya supera 1.4 millones de personas en el estado. Aunque el crecimiento continúa, las nuevas estimaciones muestran una desaceleración durante un período que coincidió con los primeros meses de la actual administración Trump y el endurecimiento de la política migratoria federal.
La población hispana de Carolina del Norte continúa creciendo, pero ya no lo hace al mismo ritmo que en los últimos años. Así lo muestran las nuevas estimaciones de la Oficina del Censo de Estados Unidos, que calculan que la comunidad latina aumentó en 30,179 personas entre el 1 de julio de 2024 y el 30 de junio de 2025, un crecimiento anual del 4.5%.
Aunque se trata de uno de los grupos demográficos con mayor crecimiento en el estado, la cifra representa una desaceleración marcada: el año anterior la población hispana había crecido un 6.6%, y en el período previo a ese, un 5.1%.
Los datos fueron difundidos el mes pasado por la Oficina del Censo y analizados por The News & Observer. Abarcan los primeros seis meses de la actual administración del presidente Donald Trump, marcada por un endurecimiento de las políticas migratorias, el cierre de la frontera sur y el incremento de las deportaciones de inmigrantes indocumentados. Sin embargo, las estimaciones del Censo no distinguen entre personas con y sin estatus migratorio legal, por lo que no permiten establecer una relación directa entre esas políticas y la desaceleración observada.

Población hispana en Carolina del Norte: una comunidad que ya supera 1.4 millones de personas
Más allá de la desaceleración puntual, el dato de contexto es contundente: Carolina del Norte ya tiene 1.4 millones de residentes hispanos, casi el 13% de los 11.2 millones de habitantes del estado.
Desde 2020, la población hispana creció un 26% en total, uno de los ritmos de expansión más altos de cualquier grupo étnico en el estado. Junto con la comunidad asiática no hispana, los latinos explican más de la mitad de los casi 800,000 nuevos residentes que sumó Carolina del Norte entre 2020 y 2025.
De hecho, al mirar el crecimiento acumulado desde 2020, la comunidad asiática no hispana creció incluso más rápido que la hispana: 32.1% frente a 26.2%. En términos absolutos, sin embargo, la comunidad hispana sigue siendo, por lejos, el grupo minoritario más numeroso del estado.

La comunidad más joven de Carolina del Norte
Uno de los datos más reveladores del informe tiene que ver con la edad. Según el análisis de The News & Observer, junto con la comunidad asiática, la población hispana es una de las que más contribuye a frenar el envejecimiento del estado, porque ambas comunidades son considerablemente más jóvenes que la población blanca y afroamericana, que históricamente han representado la mayor parte de los habitantes de Carolina del Norte.
Los números lo confirman con claridad: entre los hispanos, apenas el 5.3% tiene 65 años o más, muy por debajo del 24.1% que representa ese grupo etario entre la población blanca no hispana. Y aunque la proporción de menores de 18 años dentro de la comunidad hispana bajó de 35.5% en 2020 a 32.6% en 2025, sigue siendo, con amplio margen, el grupo etario más joven del estado.

¿Dónde vive la comunidad hispana de Carolina del Norte?
Los datos del Censo, desagregados por condado, muestran que la presencia hispana en Carolina del Norte cuenta en realidad dos historias distintas, según se mire la proporción de la población o la cantidad de personas.
Por un lado, hay un grupo de condados rurales del este del estado donde los hispanos representan una proporción mucho mayor de la población total que el promedio estatal (13%). En Duplin llegan al 26.0%, en Sampson al 25.3% y en Lee al 23.7%, seguidos por Johnston (18.3%), Mecklenburg (17.9%), Durham y Hoke (17.2% cada uno), y Alamance (16.9%). No es casualidad: Duplin y Sampson son el corazón de la industria agrícola y avícola de Carolina del Norte, un sector que históricamente ha empleado a buena parte de la mano de obra inmigrante del estado.

Por otro lado, si se mira la cantidad absoluta de personas en lugar del porcentaje, el panorama cambia por completo: la comunidad hispana se concentra sobre todo en el área metropolitana. Mecklenburg (con un estimado de 220,776 residentes hispanos) y Wake (153,383) reúnen, entre los dos condados, más de una cuarta parte de toda la población hispana del estado. Les siguen, ya a mayor distancia, Forsyth (66,283), Guilford (62,408), Durham (59,725) y Cumberland (48,402).

En otras palabras: los condados rurales agrícolas del este muestran el mayor peso relativo de la comunidad hispana dentro de su población total. Los grandes centros urbanos, encabezados por Charlotte (Mecklenburg) y el área de Raleigh (Wake), son donde vive, en términos absolutos, la mayoría de los hispanos de Carolina del Norte.
Una tendencia que también se observa a nivel nacional
La desaceleración del crecimiento hispano no fue exclusiva de Carolina del Norte. En todo Estados Unidos, la población hispana también continuó aumentando, pero a un ritmo menor: el crecimiento anual pasó de alrededor del 3.5% al 2% durante el primer semestre de la administración de Donald Trump.
Aunque las estimaciones no permiten identificar las causas exactas de ese cambio, el período coincide con una reducción de la migración internacional en general y con el endurecimiento de las políticas migratorias federales durante los primeros meses de la administración Trump.



