Trabajadores agrícolas, líderes religiosos y organizadores laborales se reunieron el martes al mediodía en un centro comunitario de Leicester y, de ahí, fueron juntos en carros hasta el vivero que Costa Farms opera a 20 minutos de la ciudad de Asheville, en el oeste de Carolina del Norte.

La acción formó parte de una campaña nacional impulsada por trabajadores de viveros del sur de Florida, y su objetivo fue entregar a la gerencia una petición por mejores condiciones de trabajo.

“Las demandas buscan cambios a nivel de toda la empresa, para que las protecciones alcancen a los trabajadores en todas las operaciones de Costa, incluyendo Leicester”, dijo a Enlace Latino NC Madi Paez, organizadora de WeCount! y coordinadora de la acción.

Costa Farms es la mayor productora de plantas ornamentales del mundo. Sus plantas, por ejemplo, son las que se pueden comprar en tiendas como Lowe’s, Home Depot, IKEA, Costco y Walmart.

WeCount! estima que entre 2,000 y 3,000 personas trabajan en la producción de plantas en las operaciones de la empresa en el país. En la finca de Leicester son 162, y cerca del 93% habla español, según la compañía.

La campaña se llama Sembrando Justicia y la impulsa WeCount!, una organización de trabajadores inmigrantes con sede en Homestead, Florida, donde Costa Farms tiene su operación principal.

Manifestantes cruzan el estacionamiento del vivero de Costa Farms en Leicester con una pancarta que dice “¡Juntos sembramos un mundo mejor!”. Foto: Jess Sarabia para ELNC.

La petición entregada

El grupo se dirigió hasta las instalaciones de la empresa en Leicester, una localidad rural del condado de Buncombe, y allí entregó la petición con más de 2,800 firmas. “La gerencia escuchó a nuestra delegación y se comprometió a compartir nuestro mensaje con la sede central”, dijo Paez.

Sin embargo, y ante la consulta de este medio, la empresa respondió que no piensa sumarse al programa.

El documento exige que acepte un sistema de monitoreo independiente de sus operaciones, con medidas de protección contra el robo de salarios, el calor extremo, la exposición a pesticidas y el acoso sexual.

El texto sostiene que detrás de la industria de los viveros en Estados Unidos “se esconde una crisis invisible” y que Costa Farms “tiene el poder de transformar una industria que necesita reformas urgentes”.

El modelo de Sembrando Justicia se inspiró en el Programa de Comida Justa de la Coalición de Trabajadores de Immokalee, que opera en la industria del tomate en Florida. Los propios trabajadores redactan un código de conducta y una entidad externa verifica su cumplimiento durante todo el año.

Manifestantes en Costa Farms, Leicester. Foto: Jess Sarabia para ELNC.

El apoyo de la comunidad

“Ninguna empresa puede llamarse próspera o exitosa a costa de la vida, la seguridad, la salud y el bienestar de sus trabajadores”, dijo Delia Jovel, cofundadora de Tierra Fértil Coop, una cooperativa agrícola latina que opera en Leicester desde el año pasado.

“No podemos seguir normalizando apoyar una industria que embellece espacios, pero que deteriora la vida de quienes la sostienen”, sostuvo y finalizó garantizando el apoyo de su movimiento a los trabajadores de los viveros: “Estamos con ustedes y esta lucha es también cooperativa”.

Por su parte, Larry Sorrells, vicepresidente de la North Carolina State AFL-CIO, la federación sindical del estado, afirmó que “los trabajadores de Costa Farms son esenciales para una industria de plantas de interior de 50 mil millones de dólares”.

“Sin ellos, la empresa no tendría plantas que vender y los consumidores no tendrían las plantas que disfrutan. Los trabajadores agrícolas pagan impuestos y compran bienes y servicios que aportan valor a sus comunidades y al país. Estos empleados y sus familias merecen salarios justos y condiciones de trabajo seguras”.

Por último, la reverenda Claudia Jiménez, tesorera del NC Council of Churches, destacó que “es deber de las organizaciones que emplean a la gente respetar su dignidad”.

“Estamos aquí para unirnos a las voces de los trabajadores, para demandar justicia, buen trato y respeto a su dignidad”, dijo. También hablaron la pastora Sara Wilcox, de Land of the Sky United Church of Christ, y el reverendo Oscar Rozo, de la Diócesis Episcopal del Oeste de Carolina del Norte.

Lo que documenta el informe

Las condiciones que motivan la campaña están documentadas en el sur de Florida, no en Carolina del Norte. El informe “El costo humano de las plantas de interior”, publicado por WeCount!, describe una fuerza laboral compuesta predominantemente por mujeres inmigrantes de bajos ingresos.

El informe registra falta de agua, de sombra y de descanso bajo calor extremo; altas tasas de accidentes, enfermedades y lesiones; robo de salarios, acoso sexual y discriminación; exposición a pesticidas tóxicos; ausencia de días pagados por enfermedad o vacaciones; y represalias contra quienes reclaman sus derechos.

El informe dio origen al documental “Sin Sombra, Sin Descanso”, que Just Economics y WeCount! proyectaron en Asheville en marzo.

El origen del reclamo en Homestead

La acción en Leicester nació de un llamado de los trabajadores de Homestead a las comunidades donde Costa Farms tiene operaciones, explicó Paez. La empresa tiene su operación principal de cultivo en el sur de Florida, y es allí donde WeCount! documentó las condiciones de la industria.

La campaña también busca abrir espacio para que los trabajadores de otras instalaciones de la empresa puedan alzar la voz.

“En Asheville, hemos visto lo que puede suceder cuando los trabajadores se organizan para conseguir mejores salarios, protecciones y respeto en el trabajo”, dijo Mike Holmes, organizador comunitario de Just Economics, en declaraciones difundidas por la campaña. “Con demasiada frecuencia, los trabajadores agrícolas de todo el Sur han quedado al margen de estos avances”.

“Los trabajadores de viveros saben qué se necesita para que sus lugares de trabajo sean más seguros y dignos”, dijo, por su parte, Kathleen Wood, directora ejecutiva del National Farm Worker Ministry.

La respuesta de la empresa

Costa Farms no tiene en sus planes incorporarse al programa Sembrando Justicia, según respondió Justin Hancock, director de Investigación y Desarrollo de la compañía, mediante correo electrónico a Enlace Latino NC.

“Ya hacemos prácticamente todo lo que WeCount le pide a una empresa que haga al unirse al programa, excepto pagarlo”, escribió Hancock. Sostuvo que las protecciones que exige la campaña ya existen en la empresa y están verificadas por auditores independientes.

Hancock enumeró un plan de prevención de enfermedades por calor con descansos obligatorios y agua fría, capacitaciones pagadas sobre calor y pesticidas, una línea anónima de denuncias y un manual de derechos humanos en inglés, español y creole haitiano.

También afirmó que esas auditorías externas no detectaron incumplimientos legales críticos en ninguna de sus fincas, incluida la de Leicester. Enlace Latino NC no pudo verificar de manera independiente dichas auditorías.

Las instalaciones de Costa Farms en Leicester, condado de Buncombe. Foto: Jess Sarabia para ELNC.

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Patricia Serrano es una periodista bilingüe radicada en Asheville y miembro de Report for America. Cubre temas migratorios, políticos y sociales en el oeste de Carolina del Norte para Enlace Latino NC,...

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