Decenas de personas protestaron el sábado 14 de marzo en Ahoskie, en el condado de Hertford, contra la posible reapertura de una instalación operada por la empresa privada GEO Group como centro de detención para inmigrantes.
El complejo, en la ciudad de Winton, anteriormente funcionó como una prisión federal privada y ahora podría convertirse en uno de tres centros de detención para inmigrantes que abrirían en Carolina del Norte, según documentos obtenidos por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés).
Los manifestantes expresaron preocupación por el impacto que la reapertura podría tener en las familias inmigrantes, los servicios públicos y el futuro de esta comunidad rural.
“Estoy aquí porque no quiero que ICE esté en mi comunidad”, dijo Joanna Rutter a Enlace Latino NC.
Rutter repartió folletos informativos a los asistentes criticando a GEO Group y advirtiendo sobre los posibles efectos de un centro de detención en una zona rural.

“Este no es el tipo correcto de desarrollo económico”, dijo. “El noreste de Carolina del Norte necesita buenas empresas que traigan empleos dignos para que nuestros hijos puedan crecer y quedarse aquí”.
La agricultura y el procesamiento de alimentos son sectores clave en el noreste de Carolina del Norte, donde muchos trabajadores inmigrantes participan en labores agrícolas y en plantas procesadoras de carne.
“En esta región hay muchos trabajadores agrícolas”, dijo Rutter. “Mis vecinos de al lado son trabajadores temporales del campo. Muchas personas tienen miedo de hablar”.
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Prisión privada que podría reabrir como centro de detención
El Rivers Correctional Institution, ubicado en 145 Parker’s Fishery Road, era la única prisión federal privada en el estado hasta su clausura en el 2021.
En ese entonces, una Orden Ejecutiva 14006 buscaba eliminar gradualmente el uso de prisiones privadas, citando fallas sistemáticas de seguridad y supervisión.
Los documentos obtenidos por la ACLU citan la posible reapertura de esta localidad y la apertura de otros dos centros de detención en Concord y Greensboro.
La instalación albergó a aproximadamente 1,450 personas hasta su cierre en enero de 2021 durante la administración Biden, según los documentos obtenidos por ACLU.
Los registros fueron divulgados en respuesta a la demanda presentada por la ACLU y sus afiliados en octubre de 2025, después de que el ICE no respondiera a la solicitud bajo la Ley FOIA.

El miedo en la vida cotidiana
Algunos residentes dicen que ese temor ya afecta la vida diaria de las familias inmigrantes en la zona.
“Tengo a mi novio, él es hispano, y sus padres siempre le dicen que lleve su pasaporte y su identificación con él”, dijo Maia, a Enlace Latino NC. “Hay mucho miedo sobre lo que podría pasar”.
Maia dijo que en su lugar de trabajo, operado por latinos, algunos empleados expresan temor cuando agentes de la ley entran al establecimiento.
“Son personas trabajadoras que han hecho todo bien en su comunidad”, dijo. “Pero cuando los policías entran, la gente se pone nerviosa porque no sabe qué podría pasar”.

Preocupación sobre infraestructura local
Algunos residentes también expresaron preocupación por el posible impacto ambiental y sobrecarga a los servicios públicos de reabrir la instalación.
Carolyn Wiggins, una ex enfermera, dijo que le preocupa que los sistemas de aguas residuales y de agua del lugar puedan ejercer presión sobre la infraestructura local.
“Nos preguntamos qué pasaría si colocaran 2,800 o incluso 3,500 personas allí”, dijo Wiggins a Enlace Latino NC. “El sistema de tratamiento de aguas residuales también sirve para toda la ciudad de Winton”.
La instalación tiene espacio para máximo de 1,400 personas, pero en otros centros de detención se han reportado casos de hacinamiento.
Caroline Olin, organizadora del canal the Cultivator, expresó preocupación por sobrecargar los recursos de salud y seguridad.
“Tenemos un hospital rural muy pequeño aquí. Un centro de detención podría sobrecargar nuestro hospital, así como nuestras ambulancias, nuestros agentes y otros servicios de seguridad”, dijo Olin a Enlace Latino NC.
Olin añadió e la protesta refleja un cambio en una región donde las manifestaciones públicas son poco comunes.
“La gente no protesta aquí”, dijo Olin. “Somos muy de quedarnos callados. Hay mucho miedo en esta comunidad”
Entre los asistentes estaba Zinc Mabine, una estudiante de 17 años acompañada por dos de sus compañeras de escuela, quien dijo era su primera protesta.
“Al principio tenía mucho miedo de venir”, dijo Mabine a Enlace Latino NC. “Pero necesitamos que nuestras voces se escuchen. Nadie más lo va a hacer por nosotros”.
“Esto está pasando en nuestra comunidad. Aunque sea un paso pequeño, ayuda a romper el silencio”, añadió.

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Otras acciones de organización comunitaria
El tema del centro de detención dominó los comentarios públicos durante una reunión de la Junta de Comisionados del condado de Hertford el 16 de febrero.
Ocho personas hablaron durante el periodo de comentarios públicos: siete en contra de la reapertura y una a favor.
Los comisionados del condado emitieron una declaración al día siguiente. Indicaron que su poder es limitado porque los centros de detención migratoria dependen del gobierno federal y de empresas privadas.
“Es propiedad privada y pueden hacer lo que quieran, pero nuestros funcionarios electos también deberían hablar y tomar una postura”, dijo Olin.
Los organizadores de“Stop Detention Centers” también están promoviendo diferentes acciones para que los residentes se involucren en el debate.
Entre ellos contactar a representantes locales y estatales, firmar peticiones impulsadas por organizaciones como la ACLU y Fuerza Triad, asistir a reuniones del Concejo Municipal o de los Comisionados del condado, y participar en futuras manifestaciones.



