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Un registro vencido, una luz trasera rota o vidrios polarizados en exceso. Para miles de conductores latinos en Carolina del Norte, estas paradas por infracciones menores pueden ser la puerta de entrada a registros, arrestos y consecuencias migratorias.

Aunque el número total de paradas de tráfico en el estado bajó tras la pandemia de Covid-19 y todavía no se ha recuperado a los niveles de 2019, la historia es distinta para un grupo en particular: los hispanos. 

​​El aumento en las detenciones de vehículos de conductores hispanos es especialmente visible en las paradas por violaciones menores, catalogadas como regulatorias o técnicas del automóvil. 

Entre 2019 y 2024, las paradas regulatorias crecieron un 70% entre conductores latinos, según datos estatales analizados por Enlace Latino NC. En contraste, este tipo de detenciones disminuyó y aumentó levemente entre personas blancas y afroamericanas, respectivamente.

Expertos advierten que estas paradas regulatorias, aunque legales, suelen utilizarse como pretexto para investigar delitos como posesión de drogas o estatus migratorio.

Aunque también han incrementado los registros y arrestos de personas hispanas durante este periodo, los hallazgos de contrabando son menores en comparación con los conductores blancos y afroamericanos.

Defensores de los derechos temen que nuevas propuestas legislativas, como el proyecto de ley SB 153, que exige cooperación entre agencias locales y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), aumenten el riesgo de perfilamiento racial.

cambio porcentual en paradas de tráfico regulatorias por raza y etnia
Este gráfico muestra la comparación del porcentaje de paradas regulatorias para las razas/ etnias: blancos, afroamericanos e hispanos. Se excluyen otros grupos raciales/étnicos (asiáticos, nativos americanos y otros) por su bajo volumen, aunque están presentes en los datos originales y pueden analizarse por separado.

Crecimiento poblacional no explica la disparidad en paradas de tráfico 

La población hispana ha sido el grupo demográfico de más rápido crecimiento en Carolina del Norte. 

Entre 2019 y 2023, último año con estimaciones oficiales disponibles del Censo, la población hispana en Carolina del Norte creció un 21%, pasando de 1,024,389 a 1,237,081 personas. Ahora, los hispanos representan el 11.4% de la población total del estado. 

Sin embargo, las paradas de conductores hispanos aumentaron un 32.1 % entre 2019 a 2023, un incremento que supera el ritmo demográfico. Esta diferencia sugiere que el aumento en las detenciones vehiculares no se explica únicamente por el incremento poblacional.

En comparación, durante 2019 a 2023, la proporción de personas blancas disminuyó aproximadamente del 70% al 61% del total de la población en el estado. En ese mismo periodo, las paradas de tráfico realizadas a personas blancas se redujeron en un 13.9%.

Los residentes afroamericanos, cuya población creció ligeramente en un 2% entre 2019 y 2023, experimentaron una aumento de 0.9% en las paradas de tráfico durante ese período.

Aunque las detenciones de tráfico a conductores afroamericanos aumentaron levemente, representaron el 37% de todas las detenciones entre 2019 y 2023, siendo el grupo con mayor probabilidad de ser detenido. Los conductores hispanos fueron el segundo grupo con mayor probabilidad de que su vehículo fuera detenido durante ese período, en relación con el tamaño de su población.

cambio poblacional y paradas de tráfico en NC por grupo racial 2019-2023
Este gráfico muestra la comparación del cambio en porcentaje de paradas totales y de la población por raza/etnia entre 2019 y 2024. Se excluyen otros grupos raciales/étnicos (asiáticos, nativos americanos y otros) por su bajo volumen, aunque están presentes en los datos originales y pueden analizarse por separado.

Una tendencia que se agudiza considerando el 2024 

Lejos de revertirse, la tendencia se intensificó considerando el 2024. Entre 2019 y 2024,todas las paradas de tráfico a conductores hispanos aumentaron de forma sostenida, incluidas las relacionadas con seguridad y regulaciones.

Al considerar todos los tipos de infracciones, las detenciones de autos de personas hispanas aumentaron en un 48% entre 2019 y 2024 es el mayor aumento de paradas vehiculares entre todos los grupos étnicos del estado durante ese periodo. Este aumento contrasta con la reducción de paradas vehiculares a motoristas blancos y afroamericanos.

cambio porcentual en las paradas de tráfico por raza en relación con 2019
Este gráfico muestra el cambio porcentual en las paradas de tráfico en comparación con 2019, desglosado por raza/etnia (blancos, afroamericanos e hispanos). Se excluyen otros grupos raciales/étnicos (asiáticos, nativos americanos y otros) por su bajo volumen, aunque están presentes en los datos originales y pueden analizarse por separado.

Este aumento en el total de detenciones vehiculares se refleja en todos los tipos de paradas para los hispanos entre 2019 y 2024, aunque es más pronunciado en las paradas regulatorias.

cambio porcentual en tipos de paradas por raza en Carolina del Norte 2019-2024
Este gráfico muestra el cambio porcentual en las paradas de tráfico por tipo de infracción entre 2019 y 2024, desglosado por raza/etnia (blancos, afroamericanos e hispanos). Se excluyen otros grupos raciales/étnicos (asiáticos, nativos americanos y otros) por su bajo volumen, aunque están presentes en los datos originales y pueden analizarse por separado.

Infracciones menores como “pretexto”

Frank Baumgartner, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Carolina del Norte, ha estudiado durante años las detenciones de tránsito en el estado. En 2011, fue el primero en analizar sistemáticamente los datos que Carolina del Norte había estado recopilando desde 1999, pero que hasta entonces no se habían evaluado.

Sus hallazgos revelaron un patrón preocupante: las detenciones por infracciones técnicas menores son especialmente susceptibles al perfilamiento racial. Al principio, Baumgartner observó este patrón con mayor claridad entre los conductores afroamericanos. Pero a medida que ha crecido la población hispana, afirmó, este tipo de perfilamiento está afectando cada vez más a los conductores latinos.

“El perfil del conductor hispano incluye no solo el ángulo criminal, igual al que se aplica a los afroamericanos, sino también un ángulo migratorio… podrías ser una abuela, pero quieren saber si tienes papeles”, dijo Baumgartner a Enlace Latino NC

La Corte Suprema de EE.UU. confirmó la legalidad de las paradas por motivos pretextuales en el caso Whren v. United States de 1996. Dictamino que estas paradas de tráfico son constitucionales siempre que exista una razón objetiva para la detención, sin importar la intención del oficial.

Pero la legalidad no elimina el riesgo. Otros estudios respaldan las conclusiones de Baumgartner: las paradas pretextuales afectan de manera desproporcionada a las comunidades minoritarias. Además, desvían la atención policial de peligros más graves, como de conductores bajo los efectos del alcohol o guiando de manera negligente.

Para muchos jóvenes en comunidades sobrepoliciadas, una parada por una placa vencida puede escalar en minutos.

Hispanos, bajo escrutinio en paradas vehiculares

Tras la detención vehicular, llegan los registros. En Carolina del Norte, no solo han aumentado las paradas de autos a latinos, sino también los registros vehiculares.

Entre 2019 y 2024, los registros vehiculares a conductores hispanos crecieron un 30%, pasando de 2,825 a 3,678. En contraste, las búsquedas de carros a conductores blancos disminuyeron un 26%, y entre afroamericanos bajaron levemente, un 7%. 

Los agentes de policía están legalmente obligados a tener una causa probable, una orden judicial o el consentimiento del conductor para realizar un registro vehicular. Sin embargo, en la práctica, defensores de derechos civiles afirman que los conductores latinos son perfilados con mayor frecuencia justiciado con la causa probable. Otros conductores se sienten presionados a dar su consentimiento, impulsados por el miedo o la falta de conocimiento de sus derechos.

Más del 60% de los registros que involucraron a conductores hispanos entre 2019 y 2024 se justificaron por causa probable, una tasa solo superada por la de los conductores afroamericanos. La segunda razón más común durante este período fue el consentimiento, un 19% de los registros.

Aún con más búsquedas de autos, la tasa de hallazgo de contrabando en los vehículos de conductores hispanos es prácticamente idéntica a la de los conductores blancos.

En 2023, por ejemplo, los conductores hispanos fueron registrados un 16.3% más que los conductores blancos en proporción al número de paradas. Pero ambos grupos tuvieron exactamente la misma tasa de detección de contrabando ese año: 44.6%.

Aumentan los arrestos mientras crece el temor a la deportación

Los arrestos durante las paradas de tráfico también reflejan disparidades. Entre 2019 y 2024, los arrestos de conductores hispanos aumentaron un 82%. Las detenciones de conductores blancos disminuyeron un 12%, mientras que las de conductores afroamericanos aumentaron un 5%.

En 2024, el 48% de todas las detenciones de tráfico que resultaron en arresto involucraron a conductores afroamericanos, mientras que el 16% involucró a conductores hispanos. Sin embargo, estos grupos representaban aproximadamente el 20% y el 11.5% de la población total del estado, respectivamente.

Expertos legales advierten que estos encuentros pueden escalar rápidamente, especialmente para personas indocumentadas. En Carolina del Norte viven aproximadamente 314,000 residentes indocumentados, según el American Immigration Council. La mayoría son latinos.

Con el gobierno federal endureciendo su postura sobre la inmigración, las paradas de tráfico pueden convertirse en una herramienta conveniente de aplicación de la ley. Esto es especialmente cierto en estados como Carolina del Norte, donde los inmigrantes indocumentados no pueden obtener licencias de conducir. En contraste, nueve estados, además del Distrito de Columbia y Puerto Rico, sí les permiten obtenerlas.

“Conducir con una licencia revocada es un delito que puede resultar en un arresto”, dijo Yesenia Polanco, abogada de inmigración y casos penales, a Enlace LatinoNC. “Si alguien conduce sin ninguna identificación o documentación, el oficial puede arrestarlo simplemente para verificar su identidad”.

Polanco insta a sus clientes a protegerse guardando silencio, negándose a consentir registros y contactar de inmediato a un abogado si son arrestados.

“El derecho más grande es mantener silencio y el error más grave es el del consentimiento”, dijo la abogada. Según su experiencia, muchas personas dan información de más o permiten búsquedas sin saber las implicaciones.

variación en búsquedas y arrestos durante detenciones de tráfico en NC 2019-2024
Este gráfico muestra el cambio porcentual en las búsquedas y arrestos entre 2019 y 2024, desglosado por raza/etnia (blancos, afroamericanos e hispanos). Se excluyen otros grupos raciales/étnicos (asiáticos, nativos americanos y otros) por su bajo volumen, aunque están presentes en los datos originales y pueden analizarse por separado.

Nuevos proyectos aumentan la preocupación del perfilamiento racial

En Carolina del Norte, 21 condados participan actualmente en el programa 287 (g), el cual permite a los alguaciles locales colaborar con ICE para identificar y detener a las personas que puedan ser deportadas.

Ese alcance podría expandirse pronto. El Proyecto de Ley 153 del Senado propone exigir que agencias como el Departamento de Seguridad Pública y la Patrulla Estatal de Carreteras firmen acuerdos 287(g), delegando efectivamente las funciones de aplicación de inmigración a los oficiales estatales.

Los legisladores republicanos proponentes de esta propuesta dicen que es un esfuerzo estatal para apoyar los planes de deportación masiva del presidente Donald Trump. Defensores de los derechos civiles argumentan que esta legislación institucionaliza el perfilamiento racial. Además, que socava la confianza entre comunidades inmigrantes, incluso documentadas, y las fuerzas del orden.

Durante un debate legislativo, la representante María Cervania, demócrata del condado de Wake, compartió una historia personal. Mientras viajaba por Arizona, un agente del alguacil la detuvo y cuestionó repetidamente su ciudadanía, a pesar de que ella explicó que nació en Oakland, California.

“Me trataron como a una criminal. Vestida con mi mejor ropa de domingo, me hicieron esperar tres horas al costado de la carretera. Fui interrogada, amenazada con ser detenida, y humillada. Sin causa, sin crimen, y finalmente, sin una disculpa”, dijo Cervania ante sus colegas.

Ella cree que Carolina del Norte, a través de la SB 153 y otras propuestas relacionadas con inmigración, se está encaminando en una dirección peligrosa.

“Estamos viviendo en un estado donde, en lugar de fomentar la competencia cultural en las fuerzas del orden, se está volviendo ilegal incluso capacitar en diversidad”, dijo Cervania a Enlace Latino NC. “La falta de claridad legal abre la puerta a que el sesgo personal guíe la actuación policial”.

inmigrantes participantes en la jornada por el Día de la Defensa de los Inmigrantes
El miércoles 21 de mayo se llevó a cabo en la Asamblea General el Día de la Defensa de los Inmigrantes, en contra de proyectos de ley que pueden impactar a la comunidad indocumentada. Una jornada que inició con conferencia de prensa, continuó con visitas a los 120 representantes y finalizó con una marcha frente a la mansión del gobernador donde se le entregó una carta/Walter Gómez, ELNC

Abunda la información, pero el cambio sigue rezagado

Más de 36 millones de registros de paradas de tráfico se han recopilado desde 1999 a través del portal de la Buró de Investigaciones del Estado (SBI, en inglés).

Sin embargo, expertos legales afirman que estos datos han tenido poco impacto en la transformación de las prácticas policiales.

“Es casi como el Día de la Marmota”, dijo Jake Sussman, abogado principal en la Southern Coalition for Social Justice, una organización sin fines de lucro con sede en Durham. “Hay un informe en 2010,0 2012, o 2016, o 2020, o 2022 sobre disparidades raciales. Luego le piden al jefe de policía un comentario, y hay cierta expresión de curiosidad, quizás incluso preocupación, pero no vemos ninguna respuesta política concreta y tangible”.

La coalición opera Open Data Policing NC, una plataforma que permite al público analizar décadas de datos sobre paradas de tráfico. Según Sussman, las cifras muestran consistentemente que los conductores de color son detenidos y registrados de manera desproporcionada.

A pesar de estos hallazgos, el estado ha implementado pocas reformas significativas.

Respuesta del Estado: Lenta e Incierta

En 2020, tras el asesinato de George Floyd y el clamor por reformas penales, Carolina del Norte creó el Grupo de Trabajo para la Equidad Racial. Copresidido por el entonces fiscal general Josh Stein, ahora gobernador, el grupo propuso una serie de medidas destinadas a reducir el sesgo en paradas de tráfico y mejorar la capacitación policial.

El Departamento de Seguridad Pública de Carolina del Norte ahora supervisa ese grupo de trabajo. Sin embargo, la agencia no confirmó a Enlace Latino NC si utiliza los datos para evaluar las prácticas policiales o si ha implementado las recomendaciones recibidas. Solo indicó que la SBI es responsable de recopilar y mantener los registros.

La Patrulla Estatal de Carreteras, por su parte, declaró a Enlace Latino NC que no había recibido quejas sustanciales sobre sesgo racial en 2024. Al ser consultada sobre las disparidades, la agencia citó sus políticas internas que prohíben la discriminación por raza, género o nivel socioeconómico, entre otras. Afirmó que todas las paradas de tráfico deben cumplir con la legislación estatal y las directrices del departamento.

Aun así, defensores legales sostienen que las políticas no han alcanzado el ritmo de los datos. En gran parte, porque no existe una obligación legal de actuar en consecuencia.

“No tenemos una legislación que establezca que, trimestral o anualmente, las agencias deben examinar los datos… y si detectan disparidades, deben investigarlas y tratar de corregirlas”, dijo Sussman.

Reformas locales: ¿un paso hacia el cambio?

Aunque el estado no ha implementado reformas significativas, algunos condados han tomado medidas a nivel local.

En 2013, el entonces Jefe de la Policía de Fayetteville, Harold Medlock, implementó una política que restó prioridad a las paradas por infracciones menores. En su lugar, se enfocaron en infracciones más peligrosas como el exceso de velocidad o la conducción temeraria. Un estudio encontró que entre 2013 y 2016 ese cambio disminuyó las disparidades raciales en las paradas.

En 2022, la organización Forward Justice, presentó al alguacil del condado de Mecklenburg, Garry McFadden, un análisis, que reveló que los conductores afroamericanos eran detenidos en proporciones significativamente mayores que los conductores blancos. Como respuesta, el condado adoptó una política que limita las infracciones regulatorias a casos en los que exista una violación grave previa.

Entre 2022 y 2024, el porcentaje de paradas de tráfico a conductores afroamericanos, en relación con el total de detenciones vehiculares de ese año, disminuyó del 50% al 44.4%. Mientras tanto, la proporción de paradas de conductores blancos aumentó ligeramente, del 31% al 32.1%. Las detenciones de conductores hispanos subieron del 14.1% al 17.1% durante este periodo, lo que sugiere una creciente sobrerrepresentación en comparación con años anteriores.

Otras reformas en condados han incluido la exigencia de un consentimiento, en inglés y español, por escrito antes de realizar una búsqueda, de vehículo, lo que las ha reducido, dijo Sussman. Además, fiscales locales han empezado a desestimar casos por conducir sin licencia, una infracción que afecta especialmente a personas indocumentadas.

Defensores como Whitley Carpenter, asesora sénior de justicia penal y gerente de políticas en Forward Justice, ve estos cambios locales como una base.

“Cuando vemos éxito a nivel local, demostramos que esto puede funcionar. El mundo no se está acabando, nuestras comunidades siguen seguras y las disparidades raciales están disminuyendo”, añadió Carpenter a Enlace Latino NC. “Mi esperanza es que, al lograr que más departamentos se sumen y al mostrar ese impacto positivo, veamos un cambio más amplio”.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

🎧 En este episodio, conoce cómo las organizaciones latinas transformaron la crisis en resiliencia.

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Claudia M. Rivera Cotto es una periodista bilingüe que cubre temas políticos, gubernamentales e inmigratorios en Carolina del Norte para Enlace Latino NC. Claudia forma parte de Report for America. Anteriormente,...

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