Allison Bustillo Chinchilla, lo joven enfermera de Charlotte, que se encuentra detenida en un centro de detención migratorio en Georgia, logró que un juez de Inmigración le concediera un alivio similar a una salida voluntaria, en lugar de ser deportada, lo que le permitirá eventualmente poder regresar a Estados Unidos sin recibir el castigo de 10 años.
Allison, de 20 años, quien lleva seis meses detenida en el Centro de Detención Stewart, en Lumpkin (Georgia), estaba por rendirse y dejar su lucha para evitar la deportación debido a su estado de salud y las condiciones insalubres del reclusorio, pero sorpresivamente le avisaron el mismo día que tendría esta audiencia el martes 26 de agosto.
Ella había sido detenida en su hogar de Charlotte en la mañana del 20 de febrero, cuando cuidaba de sus tres hermanos menores, el menos con autismo, y mientras su madre se encontraba trabajando.
El caótico arresto fue realizado por agentes del ICE que irrumpieron a la fuerza en el apartamento fuertemente armados, cuando buscaban a otra persona.

Juez accede al pedido de Allison
Keily Chinchilla, su madre, pudo ver la audiencia en su celular a través de la plataforma Webex, la cual dijo, se extendió por espacio de una hora.
“Le adelantaron la corte casi sin tiempo de aviso. Ella estaba desesperada, ya no podía más. El abogado del gobierno le dijo que iba a ser removida del país, pero ella le pidió al juez que le diera una salida voluntaria, que era lo mínimo que podían hacer por ella”, contó Keily a Enlace Latino NC.
Allison manifestó, que “ICE le rompió sus sueños de seguir estudiando”. La joven se había graduado como asistente de enfermería y obtuvo una beca de $60,000 para asistir a la Universidad Gardner-Webb.
Ella podrá regresar sin ningún castigo
El caso estaba en manos del abogado Marty Rosembluth, quien había sometido como último recurso para evitar su deportación una solicitud de asilo.
“Allison quería dejar el país en una forma que le permitiera regresar, porque su madre está en un proceso de aplicar por la green card. Y cuando su madre la consiga, ella podrá aplicar por Allison para su retorno”, dijo Rosembluth a Enlace Latino NC.
El abogado explicó, que Allison no era elegible para una salida voluntaria, porque estaba clasificada como una inmigrante ilegal, pero lo que se logró con el juez es prácticamente igual, ya que tendrá los mismos beneficios, es decir podrá salir sin una orden de remoción, en un vuelo comercial y no recibirá el castigo de 10 años.
Queda la frustración
Sin embargo, Keily no está totalmente contenta con la decisión de su hija, ya que no quería que tuviera que irse del país.
“Estoy frustrada después de tanta lucha, y que no le permitieran quedarse en el país, porque ella no tiene delitos y ha sido una buena persona y estudiante. Ahora ella tendrá que regresar a Honduras, un país que no conoce y donde su vida puede correr peligro”, señaló la madre.
Se buscaba una Hábeas corpus
En la lucha que emprendió esta madre para evitar que su hija fuera deportada, contrató a la abogada Helen Parsonage para que sometiera una petición de “Hábeas corpus”.
Dice que se sintió frustrada después de pagar $3,500 por la petición, alegando que la abogada la presentó poco antes de la audiencia.
“Mi hija hubiera podido salir, porque el arresto que hicieron fue ilegal. Entraron a la fuerza a mi casa buscando a otra persona”, dijo.
Una petición de hábeas corpus permite a un tribunal revisar el arresto o confinamiento de una persona. Podría haber permitido a Allison comparecer ante un juez para determinar si su detención fue ilegal y posiblemente asegurar su liberación.
Presión pública habría sido clave
Parsonage dijo que poco antes de que Allison tomara la difícil decisión de poner fin a su lucha legal, se presentó una petición de hábeas corpus en un tribunal federal pidiendo a un juez que ordenara su liberación
“La petición habría sido remitida al ICE en Atlanta y al Centro de Detención Stewart. Las peticiones de Hábeas corpus pueden tardar semanas en resolverse”, dijo Parsonage a Enlace Latino NC.
“Pero debido a la atención pública y al inminente caso de Hábeas corpus, el ICE cedió y retiró su oposición, lo que permitió que a Allison se le otorgara la salida voluntaria sin una orden de deportación”, agregó.
La abogada dijo, que el caso de Allison muestra el impacto de las políticas de deportación indiscriminadas que apuntan a los miembros de la comunidad inmigrante.
“La afirmación del gobierno de que solo se centran en delincuentes es claramente falsa”, enfatizó.
Enfrentando un retorno incierto
Aunque aún no se sabe la fecha exacta de la salida de Allison, que podría ser tan pronto como esta semana, la joven deberá regresar a Honduras, el país que dejó cuando tenía 8 años, donde vivirá con sus abuelos maternos y comenzará de nuevo.



