Cada año, las vacaciones mueve a familias latinas dentro y fuera del estado. Algunas aprovechan para visitar a familiares; otras, para descansar unos días a pasear.
Pero con más autos en circulación y mayor movimiento en aeropuertos y carreteras, los viajes en esta época también implican riesgos. Para reducirlos, las autoridades recomiendan tomar precauciones sencillas pero efectivas.
Desde revisar el auto antes de salir hasta consultar con un médico si el destino es internacional. Las medidas de prevención abarcan tanto la seguridad en carretera como el cuidado de la salud en ambientes concurridos.
A continuación, te presentamos los principales consejos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y del Departamento de Seguridad Pública de Carolina del Norte.
Antes del viaje: planificación médica y del recorrido
Una de las claves para viajar seguro es prepararse con anticipación. Si tenés previsto salir del país, los CDC recomiendan visitar a tu proveedor de salud o a un especialista en medicina de viajes entre cuatro y seis semanas antes de partir.
En esa cita, el personal médico podrá orientarte sobre vacunas específicas, medicamentos preventivos o riesgos sanitarios del lugar que visitarás. También es importante revisar que tengas tus vacunas de rutina al día, como la del sarampión.
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Antes de viajar, podés consultar el sitio web de los CDC para conocer los requisitos específicos de salud para tu destino. Por ejemplo, vacunas obligatorias, alertas sanitarias o medidas de prevención recomendadas.
Además, se recomienda preparar un plan para posibles imprevistos: contratar un seguro de viaje, tener a mano un botiquín básico, y saber dónde se puede acceder a atención médica en el destino.
Si vas a manejar, revisá el vehículo: frenos, neumáticos, luces y niveles de líquidos. Consultá el clima tanto en la ciudad de salida como en el destino y llevá cobijas, agua, linterna y refrigerios.
Durante el viaje: manejar con cuidado y proteger tu salud
Usar el cinturón de seguridad es obligatorio en Carolina del Norte. Además, el exceso de velocidad sigue siendo una de las principales causas de accidentes en el estado.
Para viajar seguro se recomienda salir con tiempo, evitar carreteras congestionadas, hacer pausas cada dos horas y mantenerse alejado de grupos de autos. Así tendrás más margen ante cualquier frenada inesperada.
Encender las luces durante todo el trayecto mejora la visibilidad, especialmente en rutas con obras o tráfico pesado.
En cuanto a la salud, lavate las manos con frecuencia o usá alcohol en gel con al menos 60% de alcohol. Cubrite al toser o estornudar y evitá el contacto cercano con personas que presenten síntomas.
También se recomienda usar protector solar, aplicar repelente de insectos y consumir alimentos y bebidas en lugares confiables. Si no estás seguro sobre la calidad del agua del lugar, preferí agua embotellada.
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Si tomás, no manejes
Durante el receso primaveral, aumentan los accidentes viales relacionados con el consumo de alcohol. Manejar en estado de ebriedad no solo es ilegal, sino que representa un grave riesgo para quien conduce y para quienes lo rodean.
Si se va a consumir alcohol, lo más seguro es designar previamente a una persona sobria para conducir. También podés utilizar un servicio de transporte confiable o no moverte del lugar donde estás.
En Carolina del Norte, si ves a alguien manejando de forma peligrosa, podés reportarlo llamando desde tu celular al *47. Ese número conecta directamente con la Patrulla de Carreteras del estado.
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Después del viaje: prestá atención a tu salud
Una vez de regreso, es importante estar atento a cualquier malestar físico. Especialmente si se viajó al extranjero o se estuvo en lugares con mucha aglomeración. Fiebre, tos, dolores musculares, problemas digestivos o síntomas respiratorios pueden aparecer incluso días después de haber vuelto.
Ante cualquier síntoma, lo indicado es consultar a un proveedor de salud y detallar a qué lugares se viajó y qué actividades se realizaron. Esa información puede ser clave para orientar el diagnóstico.
Además, si hay signos de enfermedad, conviene quedarse en casa y evitar el contacto con otras personas hasta recuperarse por completo. Regresar a la rutina demasiado pronto podría poner en riesgo la salud de otros, en especial en entornos laborales, escolares o comunitarios.
Para ampliar la información visite la página Spring Break Travel del CDC y Holiday Travel del NCSPD
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