Apenas un par de horas antes de la medianoche del 23 de julio, Italo Medelius-Marsano decidió iniciar una huelga de hambre de 40 días para exigir mejores condiciones laborales en los almacenes de Amazon.com, la compañía global de tecnología y comercio electrónico. Durante ese periodo, solo consumiría agua.
“Decidí hacer la huelga de hambre más que nada para resaltar que esta pelea para empezar una unión en Amazon no es un juego, es algo increíblemente serio, y es de vida o muerte”, dijo Medelius-Marsano, a Enlace Latino NC, en el día 38 de su huelga de hambre.
“Empecé la huelga así, más o menos impulsivo, y lo hice de una forma silenciosa, pero ya el día 10 o 12, decidí hacerlo público”, agregó.
En el día 33 de la huelga, Medelius-Marsano participó en una conferencia de prensa en la que reconoció que “no sabía que el cuerpo humano podía resistir tantos días sin comer”.
“Y aquí sigo en pie, trabajando todos los días”, declaró Medelius-Marsano. Aunque asegura sentirse “espiritualmente fuerte”, reconoce que la neblina mental y la pérdida de memoria a corto plazo han comenzado a afectarlo.
“La mente empieza a fallar un poco; no recuerdo con claridad lo que hice ayer”, añadió en el día 33.

Cuatro años de denuncias sobre las condiciones laborales en Amazon
Su relación laboral con la compañía no es nueva. Medelius-Marsano trabaja en centros de Amazon en Carolina del Norte desde 2022. Comenzó en las instalaciones RDU1 de Garner y, desde principios de 2026, se desempeña como asociado en el centro SNC3 de Durham.
Durante este tiempo, también asumió el cargo de secretario de Carolina Amazonians United for Solidarity and Empowerment (CAUSE), un sindicato independiente liderado por trabajadores que busca organizar a los empleados de Amazon en Carolina del Norte. Desde ese rol, Medelius-Marsano ha denunciado públicamente las condiciones laborales precarias que, según afirma, enfrentan los trabajadores en estos centros.
En 2025, durante las primeras movilizaciones para organizar un sindicato en Durham, declaró a Enlace Latino NC:
“Las condiciones laborales son muy precarias en comparación con lo que deberíamos tener en Estados Unidos”, dijo.
Con la huelga de hambre, Medelius-Marsano busca visibilizar las demandas que CAUSE ha planteado durante años, entre ellas la realización de asambleas comunitarias (“town halls”) y la apertura de conversaciones con Amazon para exigir mejores condiciones laborales, salarios más altos y mayores medidas de seguridad. Sin embargo, sostiene que, tras años de reclamos, las vías formales para llegar a acuerdos con la empresa se han agotado.
“Llevamos cuatro años librando esta batalla contra Amazon. Y a veces, hacerlo de la manera correcta o de buenas formas simplemente no funciona”, explicó.
Ahora, lo que comenzó como una decisión individual de Medelius-Marsano se ha consolidado en una denuncia estructural contra una corporación a la que los trabajadores acusan de priorizar las métricas de eficiencia por encima de la salud de su personal.
“A estos imperios corporativos no les importa, ni siquiera cuando la gente muere y cae como moscas dentro de sus instalaciones”, agregó.
El activista aludió así a los fallecimientos recientes de trabajadores de la planta RDU 1 en Garner.
Acerca de las fatalidades en RDU 1
El incidente más reciente ocurrió el 1 de marzo de 2026, cuando, según CAUSE, un empleado sufrió un colapso cardíaco en el cuarto piso de las instalaciones durante su jornada laboral.
Brad Glasser, representante de comunicaciones corporativas de Amazon, dijo a Enlace Latino NC que el empleado presentó un problema de salud personal antes de comenzar su turno.
“Se encontraba consciente y conversando con nuestro equipo de seguridad del centro, quienes le brindaron asistencia inicial y lo acompañaron a nuestro centro de bienestar interno para una evaluación. Por precaución, contactamos a los servicios de emergencia locales; tras la evaluación, el empleado declinó ser trasladado al hospital y decidió marcharse por sus propios medios”, explicó Glasser.
Este fallecimiento se suma al registrado el 20 de julio de 2025 en el mismo almacén de Garner, cuando otro trabajador, empleado por un contratista externo de la compañía, perdió la vida tras sufrir complicaciones de salud en el establecimiento.
“Nuestro equipo llamó de inmediato al 911 y realizó reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta que llegó el servicio local de emergencias médicas, que lo trasladó al hospital. Nos entristeció profundamente enterarnos de que posteriormente falleció”, dijo Glasser.
Según Amazon, se determinó que el incidente del 20 de julio de 2025 no estuvo relacionado con el trabajo. Enlace Latino NC contactó al Departamento de Trabajo de Carolina del Norte (NCDOL) para verificar esa clasificación, pero no recibió respuesta antes de la publicación de este artículo.

Políticas de emergencia en disputa
Según miembros de CAUSE, estos incidentes se han agravado debido a directrices internas que presuntamente retrasan las llamadas de emergencia al 911.
De acuerdo con Medelius-Marsano, en el incidente del 1 de marzo, uno de los trabajadores presentes en la planta era inmigrante y “tenía miedo de llamar al 911 debido a lo que [la directiva] nos dice, como trabajadores de Amazon”.
En relación con la directriz interna que desaconseja llamar al 911, Amazon respondió a este medio que “no existen políticas que restrinjan quién puede llamar al 911 desde las instalaciones”, y añadió que “se anima a cualquier empleado a llamar al 911 en caso de emergencia y, si no puede hacerlo, debe notificarlo de inmediato a la dirección”.
Sin embargo, trabajadores de la empresa entrevistados por Enlace Latino NC señalaron que existen obstáculos prácticos para realizar dicha notificación.
El miedo de los trabajadores en las plantillas
El reverendo Ryan Brown, trabajador de amazon en RDU1 desde septiembre de 2019 hasta diciembre de 2024 y fundador de CAUSE, dijo a Enlace Latino NC que según su experiencia en RDU1, existía un temor real entre los trabajadores a reportar problemas de seguridad y a llamar directamente al 911.
“Personalmente, fui testigo en innumerables ocasiones de cómo se disuadía a los empleados de llamar al 911 durante las emergencias. Se esperaba que, en su lugar, siguieran el protocolo interno de respuesta a emergencias de Amazon”, dijo Brown.
Brown agregó que durante su tiempo en la plantilla, esta estaba compuesta mayoritariamente por trabajadores afroamericanos y de origen latino, incluidos muchos hispanohablantes. Esto, lo llevo a cuestionar directamente a la dirección si alguien en el personal encargado de atender las emergencias médicas era bilingüe; la respuesta fue negativa.
“Esa respuesta me inquietó, ya que una emergencia no espera a que llegue un intérprete. Cuando alguien tiene dificultades para respirar, sufre dolor en el pecho o intenta explicar lo que le sucede a su cuerpo, la capacidad de comunicarse puede ser cuestión de vida o muerte”, explicó Brown.
Más allá del miedo, y a pesar de que Brown ya no trabaja en las instalaciones, las experiencias que relató a Enlace Latino NC sobre el escaneo automatizado, las métricas de productividad y las condiciones laborales en las plantillas son similares a las de otros trabajadores que actualmente laboran en los centros del estado.
El clima laboral: la voz de los trabajadores
Liam, un asociado del centro de entregas rápidas SNC3 en Durham, afirmó a Enlace Latino NC que el contacto directo con personal de supervisión humana es limitado, ya que la gestión operativa diaria se realiza principalmente mediante algoritmos y aplicaciones digitales.
De acuerdo con su testimonio, cuando ocurren incidentes de seguridad o emergencias médicas en las instalaciones, la gerencia tampoco suele emitir notificaciones oficiales, lo que obliga a los empleados a depender de redes informales y de comentarios entre compañeros para enterarse de la situación interna.
“Hubo un apuñalamiento hace unos meses, creo que a principios del verano, y no recibimos ninguna comunicación al respecto por parte de nuestro empleador: ni correo electrónico, ni nada a través de la aplicación”, explicó Liam.
A esta falta de canales directos se suma un entorno de supervisión automatizada que, según los testimonios, dificulta que el personal detenga sus labores para solicitar auxilio.
Edgar Arrieta, empleado del centro SNC3, asociado al sindicato CAUSE, describió a Enlace Latino NC la intensidad del monitoreo diario:
“Existe tanta vigilancia y un control constante de todo lo que haces que, usualmente, ellos ya lo saben antes de que tú se lo digas”, explicó. Arrieta agregó que trabajar bajo estas condiciones produce “definitivamente esa sensación de que siempre te están observando y de que siempre tienes que estar activo”
Este seguimiento se realiza mediante algoritmos de productividad que registran las pausas en el trabajo. Arrieta detalló que si los empleados van al baño y se alejan de su puesto, el sistema registra la inactividad como “Tiempo Fuera de Tarea” (Time Off Task o TOT).
“Incluso si fuiste rápido, te descuentan algunos minutos al revisar tu tarjeta de tiempo”, explicó Arrieta.
La presión de las métricas automatizadas se enmarca en la vulnerabilidad contractual de la plantilla. Enlace Latino NC adquirió el documento contractual de Medelius-Marsano en la planta SNC3, en el que se menciona que los asociados operan bajo la condición de “empleo a voluntad” (at-will), y se especifica que “tanto usted como la Compañía pueden rescindir la relación laboral en cualquier momento y por cualquier motivo, con o sin causa”.
Para varios trabajadores, este temor al despido discrecional en un entorno digitalmente controlado lleva a Liam a describir el ambiente de los almacenes como “laboratorios de autoritarismo”.

La demanda de diálogo colectivo
Es en este contexto que CAUSE, junto con Medelius-Marsano, justifica sus demandas de asambleas comunitarias en los almacenes.
“El town hall es realmente para tener transparencia”, afirmó Arrieta.
Amazon respondió que mantienen “una política de puertas abiertas y nuestros líderes están siempre disponibles para hablar con los empleados, escuchar sus comentarios y atender cualquier pregunta o inquietud”.
Sin embargo, esta petición de diálogo colectivo también ha sumado el respaldo de congresistas federales de Carolina del Norte. El 20 de febrero de 2026, Valerie Foushee, miembro de la Cámara de Representantes del Distrito 4, envió una carta formal a la gerencia de tres centros de Amazon en Durham, Smithfield y Garner. En ella, urgía programar estas asambleas en los centros.
Foushee también advirtió en su carta que la negativa de la empresa “plantea serias dudas sobre la transparencia, la rendición de cuentas y el respeto hacia la fuerza laboral local”. También pidió a la empresa que diera una respuesta por escrito con un cronograma propuesto. Sin embargo, Medelius-Marsano dijo que la empresa no ha respondido a la legisladora.
Amazon no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre la carta de la representante Foushee. Enlace Latino NC actualizará esta nota con su declaración.
Inspecciones estatales a dos centros de Amazon continúan abiertas
En un periodo de cinco años, de 2021 a 2026, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) ha realizado nueve inspecciones en instalaciones de Amazon en Carolina del Norte.
Dos de estas se encuentran abiertas actualmente:
- Una inspección de seguridad planificada para el centro ubicado en Smithfield, abierta el 20 de julio de 2026.
- Una inspección de seguridad por “denuncia” para el centro DRT7 ubicado en Garner, abierta el 6 de julio de 2026.
Aunque las denuncias de los trabajadores pueden dar lugar a inspecciones, el estado también realiza inspecciones planificadas. Según la hoja informativa oficial de inspecciones de OSHA, estas pueden dirigirse a industrias específicas de alto riesgo o a centros de trabajo que han registrado tasas elevadas de lesiones y enfermedades.
Bajo este criterio, la inspección actualmente abierta en el centro de Smithfield está clasificada como una inspección completa programada.
Mientras Medelius-Marsano se prepara para concluir su huelga de hambre este miércoles 2 de septiembre, el proceso de revisión estatal de estas dos instalaciones de Amazon en el estado continúa abierto.
Para estos casos, la División de Planificación, Estadísticas y Gestión de la Información sobre Seguridad y Salud Ocupacional del NCDOL señaló a Enlace Latino NC que “el proceso de inspección no está completo en este momento”, especificando que la información de los expedientes será enviada a este medio una vez que se emitan las “determinaciones de cumplimiento o las citaciones correspondientes”.’

