Las personas no suelen estar preparadas ante una emergencia. Y es lógico porque justamente una emergencia es algo inesperado. Cuando se trata de emergencias en la playa, un lugar al que se va a descansar o de vacaciones, la incertidumbre sobre cómo actuar ante, qué hacer, a quién llamar, puede ser aún mayor.
En esta nota te contamos los pasos básicos y más importantes a seguir durante una emergencia si te encuentras en una playa de Carolina del Norte, o de cualquier otro estado.
Para ello hablamos con Brian R. Haines, especialista Senior en Asuntos Externos del Departamento de Seguridad Pública de Carolina del Norte.
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¿Qué medidas tomar en caso de una emergencia en la playa?
4 acciones que puedes tomar ante una emergencia en la playa.
1. Llama al 911
En cualquier emergencia en la playa, el primer paso es llamar al 911, que es el número de emergencia en los Estados Unidos, y al llamar, serás conectado con un operador que te enviará ayuda inmediatamente.
Es crucial llamar al 911 antes de intentar actuar por tu cuenta, ya que los operadores pueden guiarte con instrucciones precisas y coordinar la llegada rápida de los servicios de emergencia.
Esto aumenta significativamente las posibilidades de una respuesta efectiva y rápida, asegurando que recibas la asistencia adecuada lo más pronto posible.
2. Identifica tu ubicación
Conocer tu ubicación exacta es vital para que los servicios de emergencia puedan encontrarte rápidamente.
Identifica en qué playa estás y referencia puntos como el estacionamiento más cercano, la dirección que tomaste al llegar a la playa (izquierda, derecha) y cuánto caminaste.
Lo más importante es instalarte cerca de un salvavidas para poder referenciar la torre de salvavidas, decirles que llamen por ayuda, o que alguien cercano les avise mientras llamas al 911.
3. Trata de mantener la calma
Mantener la calma en una emergencia en la playa es crucial para pensar con claridad y actuar de manera efectiva.
Respira profundamente y trata de enfocarte en los pasos que necesitas seguir. Si estás con otras personas, pídeles que mantengan la calma y asegúrate de que todos sigan las mismas instrucciones.
La calma ayuda a reducir el pánico y permite tomar decisiones más acertadas.
4. No se sumerja si alguien se está ahogando
Según la Cruz Roja Americana, es vital no intentar rescatar a una persona que se está ahogando entrando al agua, ya que podrías convertirte en una víctima también.
En su lugar, utiliza el método de “alcanza o lanza, no vayas”. Usa un objeto largo para alcanzar a la persona o lanza un dispositivo de flotación.
Esto permite que la persona en peligro se agarre y sea llevada a la seguridad sin poner en riesgo tu propia vida.
Medidas de prevención para evitar accidentes en playas
7 sencillas acciones que te ayudarán a mantenerte seguro.
1. No vayas a la playa si el clima es severo
Observar el clima es crucial para evitar accidentes en la playa. Si ves señales de relámpagos o escuchas truenos, sal del agua inmediatamente.
Según la Cruz Roja Americana, debes permanecer bajo techo y alejado del agua durante 30 minutos después del último relámpago o trueno.
Las tormentas eléctricas pueden ser extremadamente peligrosas y pueden desarrollarse rápidamente, así que siempre es mejor prevenir y estar seguro.
2. Nada siempre cerca de una torre de guardavidas
Es fundamental nadar cerca de una torre de guardavidas. Los guardavidas están entrenados para responder rápidamente a emergencias y pueden salvar vidas.
Puedes consultar la guía de Enlace Latino NC para encontrar las playas con servicio de guardavidas en Carolina del Norte.
Nadar cerca de estas torres garantiza que haya ayuda inmediata disponible en caso de cualquier incidente.
3. Usa chaleco salvavidas
El uso de chalecos salvavidas es vital, especialmente para niños, nadadores inexpertos y personas que practican deportes acuáticos.
Un chaleco salvavidas aprobado por la Guardia Costera de los EE.UU. puede salvar vidas al mantener a la persona a flote y facilitar su rescate.
Siempre asegúrate de que el chaleco esté correctamente ajustado y en buen estado antes de entrar al agua.
4. Presta atención a las banderas de colores que indican posibles peligros
Las banderas de colores en las playas indican diferentes niveles de peligro y condiciones del mar. Una bandera roja, por ejemplo, puede significar corrientes fuertes o condiciones peligrosas para nadar.
Es esencial familiarizarse con el significado de cada color y seguir las instrucciones de los guardavidas y las señales de advertencia para garantizar tu seguridad.
5. Identifica las corrientes de resaca
Las corrientes de resaca son extremadamente peligrosas y pueden arrastrar rápidamente a los nadadores lejos de la costa.
Es fundamental reconocer las señales que indican su presencia para evitar áreas peligrosas:
Canal de agua agitada: Un área donde el agua se ve más turbulenta y revuelta en comparación con el resto.
Diferencias en el color del agua: El agua en una corriente de resaca puede tener un color distinto, a menudo más oscuro debido a la arena y los sedimentos que se levantan del fondo.
Líneas de espuma o escombros: La presencia de líneas de espuma, algas o escombros que se mueven constantemente hacia el mar puede indicar una corriente de resaca.
6. Conoce qué hacer en una corriente de resaca
Si te encuentras atrapado en una corriente de resaca, es vital mantener la calma para poder actuar de manera efectiva.
En lugar de luchar contra la corriente, lo que puede agotar rápidamente tus energías, nada en paralelo a la orilla hasta salir de la corriente. Una vez fuera, nada en diagonal hacia la playa.
Si te resulta imposible nadar hacia la orilla, flota o mantente a flote para conservar energía y evitar el pánico.
Mientras tanto, trata de llamar la atención de los guardavidas o de otras personas levantando un brazo y gritando pidiendo ayuda.
Recuerda, las corrientes de resaca suelen ser rápidas y silenciosas, por lo que es crucial estar siempre atento y actuar con precaución.
7. Designa un responsable en tu grupo
Designa a una persona responsable en tu grupo que esté atento a la seguridad y ubicación de todos los miembros.
Esta persona debe ser el “vigilante del agua”, cuya única tarea es supervisar a los nadadores y estar alerta a cualquier señal de peligro.
Cambia de vigilante regularmente para asegurar una vigilancia continua y eficaz.



