Alzando carteles con consignas y cánticos mostrando su descontento por las políticas de la administración del presidente Donald Trump, miles de personas salieron a las calles el sábado en varias ciudades de Carolina del Norte.
Los manifestantes expresaron preocupación por las detenciones y políticas de control migratorio, la manipulación de mapas electorales y la reducción al presupuesto federal para la educación, Medicaid y SNAP, entre otras medidas.
“Esto es parte de un día nacional de acción. Aquí lo llamamos ‘No Kings, no billionaires’ (No reyes, no multimillonarios). Tuvimos (en Durham) a un par de miles de personas de todos los ámbitos de la vida”, dijo Victor Urquiza, organizador del Partido por el Socialismo y la Liberación a Enlace Latino NC. “Es muy importante que la gente de nuestra ciudad, nuestro estado y nuestro país se levante contra la agenda multimillonaria de Trump, contra sus deportaciones, contra estas guerras”.
Fue la segunda gran ola de protestas organizada por “No Kings”, una red de organizaciones progresistas que se oponen a la agenda de Trump.
Varias ciudades en el estado como Raleigh, Charlotte, Asheville y Durham se unieron a las protestas a nivel nacional.

Muchas causas unidas en defensa de la democracia
Aunque los motivos específicos de participación variaron, el mensaje común entre los asistentes fue un llamado a reforzar la democracia.
La frase “No Kings”, en español “Sin reyes”, se utilizó como símbolo de rechazo a cualquier forma de liderazgo autoritario. Esto en referencia implícita a lo que algunos consideran tendencias antidemocráticas en la política nacional.



Urquiza dijo que en la protesta de Durham “uno de los temas principales que se discutieron fue el gobierno autoritario e antidemocrático de Trump”.
Además, dijo que otros temas centrales fueron defender los derechos de los inmigrantes y en contra de la financiación al genocidio de Palestina mientras se reducen fondos para programas federal que ayudan a la clase trabajadora del país.
Voces en Durham
Fernanda Brito-Muñoz, ciudadana estadounidense y originaria de Chile, expresó su preocupación por el impacto global del gobierno actual. Brito Muñoz llevaba una bandera del mundo en la protesta en Durham.
“No puedo quedarme callada como mamá, porque no puedo permitir que mi hijo en el futuro me pregunte ‘¿Y tú qué hiciste?’”, dijo a Enlace Latino NC.
“Venimos de una dictadura en Sudamérica, y venir a otra dictadura me parece el colmo. Se supone que este es el país de la libertad, y no hay libertad”, añadió.

Juan, inmigrante español que vive en Carolina del Norte desde 1998, afirmó que decidió unirse a la protesta en rechazo al “avance del fascismo y a la violencia política contra comunidades inmigrantes”.
“El pueblo tiene el poder, pero nuestros políticos no están haciendo la voluntad del pueblo”, dijo a Enlace Latino NC. “Esta protesta es por los derechos humanos. Todos los humanos deberían ser aceptados en cualquier país”.
Voces en Asheville
Víctor Álvarez, fundador del Comité Popular de Asheville por la Justicia Social, dijo que la protesta refleja el cansancio de las comunidades ante las políticas “injustas” del gobierno.
“No queremos reyes, no queremos reinas aquí en Estados Unidos, queremos un presidente que vea por todas las personas, por todos los que estamos aquí en este país. Que él se dé cuenta de que hay mucha gente que aunque votó por él, no está contenta con lo que está haciendo”, dijo Álvarez a Enlace Latino NC.
“Estamos cansados de tanta persecución. Hoy decidimos decir presente”, añadió.



Rubén y Mariela, una pareja originaria de Oaxaca, México, ahora viven en Greensboro pero se encontraban de vacaciones en Asheville y decidieron unirse espontáneamente a la manifestación.
“Estamos aquí como para, más que nada mostrar apoyo, para representar a la comunidad, a que hay algo de visibilidad, que aquí estamos y que existimos”, dijo Rubén a Enlace Latino NC.

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Contexto estatal, manipulación de mapas
Las manifestaciones también se producen en un contexto de crecientes tensiones políticas en el estado.
La Asamblea General de Carolina del Norte, con mayoría republicana, impulso una propuesta para manipular los mapas del Congreso.
Esta acción planificada “sigue el llamado del presidente Donald Trump, instando a las legislaturas de todo el país a tomar medidas para anular los esfuerzos de redistribución de distritos de los demócratas”, lee el comunicado de los lideres Republicanos.
Críticos consideran que el “gerrymandering”, o manipulación y redistribución de los mapas electorales por fines políticos, es un intento de consolidar el poder.
Legisladores del estado votarán el martes 20 de octubre por un nuevo mapa que rediseña los distritos del Congreso para beneficiar el partido Republicano.

Patricia Serrano, reportera de Enlace Latino NC del área del oeste de Carolina del Norte, contribuyó con este artículo.



