Por Sunita Sohrabji, Ethnic Media Services
Al reabrir varios estados del país sus economías, un panel de expertos de salud y política advierte de que ciertos grupos étnicos seguirán corriendo un mayor riesgo de contraer y morir del COVID-19.
Un tercio de todas las infecciones de COVID-19 del mundo están en Estados Unidos, donde se han confirmado más de un millón de casos, dando por resultado más de 63,000 muertes.
“Para ponerlo en perspectiva, eso significa básicamente un evento como el del 11 de septiembre cada tres días en cuanto al número de muertes”. Fue lo que dijo el Dr. Tung Nguyen, profesor en la División de Salud de Medicina Interna General en la Universidad de San Francisco. Dr Nguyen hizo esta afirmación en una video conferencia patrocinada por Ethnic Media Services.
Riesgos en la salud
Los ponentes destacaron los riesgos más importantes de salud para las poblaciones latinas y afroamericanas que implicaría la reapertura.
Señalaron a los trabajadores de las plantas de procesamiento de carne, en su mayoría son latinos. Las plantas cerraron debido a los brotes del COVID-19, pero tuvieron que volver a abrir por orden del presidente Donald Trump; a pesar de la falta de protocolos de distanciamiento social.
También comentaron el impacto de la reapertura en los niños cuyos padres y madres puede que tengan que trabajar mientras sigan cerradas las escuelas.
En el informe, Nguyen citó al Dr. Anthony Fauci, quien ha advertido de una segunda ola de infecciones si los gobernadores se apresuran a reabrir sus estados sin cumplir antes las medidas estándares. Dr Fauci es director del Instituto Nacional de la Alergia y Enfermedades Infecciosas
Nguyen citó un estándar como de 7 a 14 días consecutivos cuando el número de nuevos casos de infección no haya subido en un estado.
Hasta ahora, agregó, ninguno de los estados con el número más alto de casos ha tenido ni siquiera tres días seguidos sin un aumento.
En Georgia, el gobernador ha reabierto la economía agresivamente; a pesar de contar con un pico en las tasas de mortalidad el 1 de mayo con 1,232 muertes.
Remdesivir, la esperanza
El especialista en enfermedades infecciosas desestimó la eficacia de la hidroxicloroquina, una droga antimalárica que el presidente Trump promocionó como tratamiento. “Hay clara evidencia de daño y ninguna evidencia de beneficios”, dijo Nguyen.
Pero una luz de esperanza se percibe en la nueva droga Remdesivir, desarrollada por Gilead, que reduce el tiempo de recuperación de una infección grave de COVID-19 en tres días y mejora las tasas de mortalidad. Nguyen dijo que Gilead tendría que incrementar la producción de Remdesivir, pero agregó, “La droga nos está ayudando a ver la luz al final del túnel”.
Población vulnerable
La directora del Centro de Investigación de Disparidades de Salud en la Universidad de Nevada en Las Vegas, Melva Thompson-Robinson, destacó el impacto de la pandemia en los afroamericanos, que mueren por infecciones de COVID-19 en tasas desproporcionadamente altas.
Varios factores contribuyen a la mayor vulnerabilidad de la población, incluyendo el prejuicio implícito en la comunidad de los servicios de salud, que contribuye a una peor calidad del cuidado que reciben los afroamericanos.
“Están saliendo a la luz historias de afroamericanos que se presentan en las salas de emergencias con síntomas de COVID-19, pero no reciben atención”, dijo Thompson-Robinson. “En algunos casos, le cuesta a esa persona varios viajes hasta que le ven finalmente…o le hacen la prueba, y para cuando le confirman que ha dado positivo en COVID, está tan enfermo, que no puede recuperarse”.
Sin cobertura médica
El director del Centro para el Estudio de la Salud y Cultura Latinas de la Universidad de California en Los Ángeles, David Hayes-Bautista, señaló que los latinos tienen el doble de posibilidades que la población en general de no tener cobertura de seguro médico.
Pero son ellos los que están en primera línea desempeñando servicios a la población refugiada en donde se encuentre, desde producir y entregar comida a trabajar en residencias de ancianos, trabajar de mecánicos de autos y manejar autobuses, entre otras profesiones, a menudo sin equipo de protección.
Hayes-Bautista también destacó los resultados del nuevo estudio del Centro que identifica la medida para evaluar la extensión del virus para decidir si los estados deberían reabrir.
En vez de solo mirar el número de nuevos casos, el Centro califica a los estados por número de infecciones por millón de residentes.
Según esta medida, Nueva York y Nueva Jersey están en el nivel más alto, con 15,132 por millón y 12,907 por millón respectivamente.
Dos estados en los que hay manifestantes insistiendo agresivamente en la reapertura – Luisiana y Michigan – se encuentran en sexto y noveno lugar de la lista del Centro, con 5,917 por millón y 3,975 por millón respectivamente. California es el 35, con 1,195 infecciones por millón.

