La administración Trump ha emitido un memorando que otorga a los funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la autoridad para revocar el estatus legal temporal de migrantes que ingresaron a Estados Unidos bajo programas de “parole” implementados durante la administración Biden, según un memorando interno del gobierno obtenido por The New York Times.
El memorando, firmado el jueves 23 de enero por la noche por el jefe interino del Departamento de Seguridad Nacional, proporciona a los funcionarios del ICE una guía sobre cómo usar poderes amplios, anteriormente reservados solo para encuentros en la frontera sur, para expulsar rápidamente a los migrantes. Además, parece dar a los funcionarios la capacidad de deportar a migrantes que ingresaron al país bajo dos importantes programas de la era Biden, los cuales permitieron que más de un millón de personas entraran temporalmente al país.
Estos programas —una aplicación llamada CBP One que los migrantes podían usar para intentar programar citas para ingresar a los Estados Unidos, y una iniciativa-parole- que permitía la entrada de ciertos migrantes que huían de Cuba, Nicaragua, Venezuela y Haití— fueron pilares clave de los esfuerzos de la administración Biden para desalentar las entradas ilegales mediante la creación de vías legales específicas.
Los defensores de los inmigrantes también temen que el memorando pueda aplicarse a inmigrantes afganos y ucranianos traídos a los Estados Unidos bajo programas separados.
La decisión indica que el presidente Trump buscará usar todos los aspectos del aparato de aplicación de leyes de inmigración para tomar medidas drásticas contra un sistema que ha criticado durante mucho tiempo, y que tiene la intención de enfocarse no solo en quienes cruzaron la frontera ilegalmente, sino también en aquellos que utilizaron vías previamente autorizadas para ingresar al país.
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Memos clave
El jueves, Huffman proporcionó orientación adicional a la agencia sobre las dos decisiones clave y cómo interactúan entre sí. En el memorando, ordenó a los funcionarios del ICE analizar a los inmigrantes que la agencia “conoce” y que pueden ser deportados bajo las nuevas deportaciones rápidas, las cuales eluden los tribunales de inmigración, y considerar si deben ser removidos del país. El documento sugiere que los funcionarios prioricen a los inmigrantes que han estado en el país más de un año pero que no han solicitado asilo.
Según El Times, el memorando establece que los funcionarios pueden, si es necesario, optar por retirar el “parole”, una forma de estatus legal temporal. Los migrantes admitidos bajo los dos programas de la era Biden, así como otras iniciativas relacionadas con afganos y ucranianos, se encuentran en el país bajo esa forma específica de estatus temporal. Si los migrantes ya están en un proceso formal de deportación —que puede tardar años—, los funcionarios del ICE pueden optar por finalizar su caso y colocarlos en el programa de deportación acelerada.
El memorando también otorga a los funcionarios del ICE la capacidad de dirigirse a aquellos que han estado en el país bajo un programa temporal pero que han permanecido más de dos años, para someterlos a procedimientos formales de deportación.
Los poderes de deportación acelerada ya han sido impugnados en un tribunal federal en Washington por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés). La demanda, presentada el miércoles, argumenta que la decisión viola la ley federal.
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Más de un millón de personas afectadas
En total, aproximadamente 1.4 millones de migrantes ingresaron al país a través de los dos programas desde principios de 2023.
Un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional, que habló bajo condición de anonimato al Times, dijo que el esfuerzo se basa en la creencia del presidente Trump de que los programas de inmigración de Biden nunca fueron legales y que los migrantes que están en el país de manera ilegal deben ser removidos rápidamente.
Stephen Miller, subdirector de gabinete de la Casa Blanca y arquitecto de las políticas de inmigración de línea dura de Trump, ha dejado claro que se opone a ambos programas.



