Iglesias de Carolina del Norte se unieron a una demanda junto a más de veinticuatro entidades religiosas, en contra de la política que permite al Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) en “lugares sensibles”, incluyendo lugares de culto.
El Consejo de Iglesias de Carolina del Norte, la Iglesia Metodista Episcopal Africana Zion, en Charlotte, y la Conferencia del Oeste de Carolina del Norte de la Iglesia Metodista Unida forman parte de los demandantes.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) revocó una directriz de la Administración Biden que evitaba las redadas migratorias en estos lugares.
Esta nueva política da “luz verde” a permitir interrumpir servicios o sermones para apoyar el plan de deportación masiva del presidente Donald Trump.
“Una de las directivas más frecuentes que se encuentran en la Biblia es la de cuidar a quienes vienen a nosotros desde otro lugar. Aparecen diversas descripciones peregrino, inmigrante, refugiado. Pero la directiva es acogerlos, protegerlos y tratarlos como familia. No permitirles hacerlo, es negar un principio básico de nuestra fe”, dijo la Reverenda Jennifer Copeland, del Consejo de Iglesias de Carolina del Norte.
Por su parte, el Obispo Kenneth H. Carter, Jr. de la Conferencia del Oeste de Carolina del Norte de la Iglesia Metodista Unida, destacó la importancia de proteger los espacios sagrados.
“La Iglesia ha sido durante mucho tiempo un santuario para todos, un espacio donde los fieles se reúnen para adorar, servir y encontrar comunidad en Cristo sin temor. Las recientes políticas han puesto en riesgo nuestras congregaciones y podrían perturbar el culto y el ministerio”, dijo Carter en una conferencia de prensa.
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Detalles de la demanda
El Instituto para la Defensa y Protección Constitucional (ICAP, en inglés) de la Facultad de Derecho de Georgetown presentó la demanda el 15 de febrero por más de veinticuatro entidades religiosas, organizaciones cristianas y Judías.
La demanda fue presentada en el tribunal de distrito federal en Washington, DC. Alega que permitir a ICE en los lugares de culto viola la Primera Enmienda de la Constitución y la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa.
“Los demandantes representan a millones de estadounidenses en docenas de denominaciones arraigadas en las religiones judías y cristianas”, dijo Kelsi Corkran, la abogada principal de los demandantes y directora de la Corte Suprema de ICAP.
Corkran dijo que las iglesias y asociaciones se unieron a la demanda para defender su obligación, según sus escrituras, de servir a la comunidad migrante.
Los demandantes sostienen que exponer sus lugares de culto a redadas de ICE sin orden judicial interfiere con sus actividades religiosas. Además, afirman que interfiere con su capacidad para cumplir con su mandato religioso para servir a la comunidad migrante.
Red Nacional Cristiana Latina
El Reverendo Carlos L. Malavé, presidente de La Red Nacional Cristiana Latina, también se expresó en contra de la política migratoria.
Malavé expresó que la misma busca “infringir, restringir o interferir de alguna manera con el libre ejercicio de la religión”.
““Como fieles seguidores de las enseñanzas de Jesucristo, afirmamos nuestra responsabilidad divinamente impuesta de salvaguardar y cuidar a todos los hijos de Dios”, añadió Malavé.




Shameful. Shameful. Thank God Catholics won’t do this.