El riesgo de enfermedades estomacales e intestinales ha aumentado en el condado de Buncombe después de las inundaciones causadas por el huracán Helene.
La gastroenteritis, una de las enfermedades estomacales más comunes, provoca síntomas como vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre. Estos casos se han disparado debido al contacto con aguas contaminadas y las dificultades para mantener la higiene y la seguridad alimentaria en las zonas afectadas.
La información fue dada a conocer en la conferencia de prensa diaria del condado de Buncombe y la ciudad de Asheville, donde las autoridades detallaron que la gastroenteritis y otras infecciones gastrointestinales se han vuelto más frecuentes en las áreas afectadas.
La directora médica del Departamento de Salud del condado, Jennifer Mullendore, explicó que los síntomas comunes de estas enfermedades incluyen vómitos, diarrea, dolor abdominal, fiebre y dolores musculares, y que los patógenos responsables pueden ser el norovirus, E. coli, salmonella y campylobacter, entre otros.
Guía con recursos de ayuda por el Huracán Helene
Condiciones de riesgo tras el huracán
Entre las causas más frecuentes de infección se encuentran el contacto con aguas contaminadas, la dificultad para mantener una adecuada higiene de manos, la manipulación inadecuada de alimentos y la falta de refrigeración debido a los cortes de energía.
Además, las aguas de la inundación han arrastrado organismos de áreas ganaderas a zonas de cultivo, contaminando frutas y verduras. La falta de acceso a agua potable complica aún más la higiene y el consumo seguro de alimentos, una situación crítica para la salud pública en las comunidades afectadas, elevando el riesgo de enfermedades estomacales.
“Cuando las personas carecen de los recursos normales para realizar estas tareas, el riesgo de enfermedad aumenta”, afirmó Mullendore.
En el condado de Buncombe y la ciudad de Asheville, la gran mayoría de la población no cuenta con agua potable desde el pasado 27 de septiembre: una realidad que agrava la situación sanitaria, complicando las prácticas básicas de higiene personal y de alimentos y aumentando el riesgo de contagio de enfermedades estomacales e intestinales.
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Situación actual y vigilancia epidemiológica
Desde el paso de Helene, el Departamento de Salud del condado de Buncombe ha identificado también un aumento en los casos de Campylobacter, una infección gastrointestinal comúnmente reportada en la región. Este brote supera los niveles habituales y está relacionado con la contaminación cruzada en la preparación de alimentos o el contacto con animales.
El condado informó que epidemiólogos estatales del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte monitorean datos en tiempo real de hospitales y clínicas de emergencia para detectar tendencias en enfermedades gastrointestinales.
Este seguimiento ha mostrado un leve aumento en las visitas a los servicios de emergencia por enfermedades gastrointestinales en general, aunque los epidemiólogos aún no determinan si esto representa una tendencia sostenida o simplemente una variación temporal.
Riesgo adicional de la enfermedad del legionario
Otro riesgo identificado está relacionado con los jacuzzis, que podrían haber sido contaminados o dañados por las inundaciones. Las autoridades advierten que, si no reciben mantenimiento y desinfección adecuada tras la tormenta, estos pueden ser un foco de la bacteria que causa la enfermedad del legionario, una forma grave de neumonía. Se recomienda limpiar y desinfectar los jacuzzis antes de usarlos para evitar el riesgo de contagio.
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Recomendaciones para la prevención de enfermedades
Para reducir los riesgos de infección en la comunidad y específicamente de enfermedades estomacales, el Departamento de Salud del condado de Buncombe ha emitido una serie de recomendaciones:
Uso de agua segura:
-Utilizar agua embotellada o desinfectada para beber, cocinar y cepillarse los dientes.
-Hervir el agua durante al menos un minuto si no se dispone de agua embotellada.
-Para desinfectar con cloro, añadir ocho gotas por galón de agua y esperar 30 minutos. -No utilizar agua de pozos hasta que haya sido desinfectada y aprobada para consumo.
Higiene de manos:
-Lavarse las manos con agua y jabón o usar desinfectante con al menos 60% de alcohol antes de comer o manipular alimentos, después de usar el baño y tras el contacto con animales.
Sanitización de áreas de preparación de alimentos: especialmente importante para prevenir enfermedades estomacales.
-Limpiar las superficies de preparación de alimentos con agua y jabón, y desinfectar con una solución de cloro (una cucharada de cloro por galón de agua) para reducir el riesgo de contaminación.
Manipulación segura de alimentos:
-Descartar carnes y productos lácteos que hayan estado sin refrigeración debido a los cortes de electricidad.
-Cocinar bien los alimentos y consumirlos calientes para prevenir infecciones.
-Evitar consumir alimentos crudos a menos que hayan sido pelados personalmente.
Cuándo buscar atención médica:
Ante síntomas graves de gastroenteritis y otras enfermedades estomacales, como fiebre alta, diarrea intensa o signos de deshidratación, se recomienda buscar atención médica de inmediato. Mantenerse hidratado con agua segura es esencial para quienes padecen estas enfermedades, especialmente ante los altos riesgos de deshidratación.



