Derechos de los trabajadores agrícolas indocumentados

Según datos del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, alrededor de la mitad del total de los trabajadores agrícolas del país son indocumentados.

En otras palabras, los trabajadores agrícolas indocumentados resultan esenciales para la producción de los alimentos que llegan a las mesas de millones de familias todos los días.

Si bien las condiciones laborales en la práctica suelen ser muy precarias y los rancheros se aprovechan de su estatus migratorio irregular, lo cierto es que los derechos de los trabajadores agrícolas indocumentados están protegidos por leyes estatales y federales.

Existen protecciones en materia de salarios, vivienda, seguridad laboral, entre muchas otras.

Derechos salariales de los trabajadores agrícolas indocumentados

“Si eres un trabajador agrícola indocumentado en Carolina del Norte tienes derecho a ganar el salario mínimo federal de $7.25 la hora”, explicó a Enlace Latino NC Aaron Jacobson, abogado de Ayuda Legal para Trabajadores Agrícolas.

Así lo establece la Ley de Normas Justas del Trabajo (FLSA, por sus siglas en inglés).

Se trata de una ley federal que fija el salario mínimo para la enorme mayoría de los trabajadores de los Estados Unidos, incluidos los trabajadores agrícolas indocumentados.

En ese sentido, Jacobson aclara que el salario mínimo también se aplica a aquellos trabajadores que cobran por pieza o por producción. 

“Si te pagan por cubeta cosechada, debes dividir la cantidad de horas trabajadas por el pago recibido, y el resultado nunca puede ser inferior a $7.25 la hora”.

Asimismo, los trabajadores agrícolas indocumentados también tienen derecho a que se respeten los términos del contrato ofrecido. 

“Si en el contrato dice que te pagarán un salario mayor, tienes derecho a cobrar el salario que te han prometido. Por ejemplo, si te dijeron que ibas a ganar $10 la hora, debes ganar $10 la hora”.

Si bien en Carolina del Norte el salario mínimo coincide con el fijado a nivel federal, en otros estados existen leyes locales que configuran montos más elevados.

Derechos de los trabajadores agrícolas indocumentados migrantes

Por otro lado, tal como explica Jacobson, los trabajadores agrícolas indocumentados considerados “migrantes”, también cuentan con el amparo de la Ley de Protección de los Trabajadores Agrícolas Migrantes y de Temporada.

Según la ley, se considera trabajadores agrícolas migrantes a los trabajadores agrícolas “de carácter estacional o temporal, y que deben ausentarse durante la noche de su lugar de residencia permanente”.

En definitiva, indica Jacobson, los “trabajadores migrantes” son aquellos que dejan su residencia habitual para realizar el trabajo. 

Y la ley federal ampara tanto a los trabajadores migrantes documentados como indocumentados.

En estos casos, algunos de los derechos garantizados legalmente son:

  • Información al momento del reclutamiento: el empleador debe divulgar por escrito y en un idioma comprensible para el trabajador datos sobre el lugar de trabajo, el salario, la actividad a realizar, la duración del contrato, condiciones de transporte y vivienda.
  • El empleador debe cumplir con los términos prometidos en el contrato.
  • El empleador debe proveer una vivienda que cumpla con las normas de seguridad y salud federales y estatales.

Vivienda

Justamente en lo que respecta a la vivienda, los trabajadores agrícolas migrantes, aunque sean indocumentados, en Carolina del Norte tienen derecho a que se respete la Ley de Vivienda para Migrantes estatal.

Algunos de los estándares de vivienda que deben ser respetados según la ley estatal incluyen:

  • La estructura debe proteger a los inquilinos del clima y no debe tener agujeros en el piso, las paredes o el techo.
  • El dormitorio debe tener al menos 50 pies cuadrados por ocupante. Si los ocupantes cocinan, viven y duermen en el mismo espacio, se deben proporcionar 100 pies cuadrados (9,3 m2) por ocupante.
  • Los pisos deben ser de madera, concreto o asfalto. Si está hecho de madera, debe ser liso y apretado, y debe estar elevado al menos 1 pie (0,30 m) sobre el suelo.
  • El espacio de la ventana equivale a 1/10 del espacio del piso. La mitad de cada ventana debe poder abrirse para fines de ventilación. Las pantallas deben estar en todas las puertas y ventanas.
  • En cada habitación debe haber una lámpara de techo y un enchufe eléctrico.
  • Se deben proporcionar detectores de humo en cada edificio donde duermen los trabajadores y que tenga más de 900 pies cuadrados.
  • 1 aseo por cada 15 personas del mismo sexo.
  • 1 urinario por cada 25 hombres.
  • Los sistemas de agua potable y alcantarillado deben ser aprobados y revisados ​​por el departamento de salud local.

Además, como explica Jacobson, tanto los trabajadores H-2A como los indocumentados tienen derecho a recibir visitas. 

“A pesar de que el empleador les brinde la vivienda, los trabajadores son los ocupantes. Por eso tienen los mismos derechos que cualquier inquilino que alquila un departamento”. 

Derecho a trabajar en un lugar seguro

Por otro lado, los trabajadores agrícolas indocumentados también tienen derecho a trabajar en un espacio seguro de acuerdo con los estándares de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés).

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