El cierre del gobierno federal ya se hace sentir en Carolina del Norte. Alrededor de 200 empleados estatales fueron enviados, el miércoles 1 de octubre, a licencia sin goce de sueldo debido a la suspensión de fondos federales.
Según la Oficina de Recursos Humanos del Estado, la medida refleja las severas limitaciones presupuestarias y representa un golpe directo a trabajadores y comunidades que dependen de estos servicios.
Trabajadores federales
En Carolina del Norte, unos 83 mil empleados federales enfrentan días de incertidumbre.
Muchos no saben cuándo recibirán su próximo pago y otros temen perder sus empleos.
La frustración crece entre quienes ya han atravesado cierres anteriores, y algunos expertos anticipan que más trabajadores podrían renunciar a raíz de esta nueva interrupción.
Según un memorando reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso, una vez que los legisladores logren un acuerdo, todos los empleados federales recibirán el pago retroactivo correspondiente a su salario regular.
Esto incluye tanto a quienes son obligados a trabajar durante el cierre como a los que fueron enviados a casa bajo licencia sin sueldo.
Empleados estatales
El Departamento de Recursos Humanos del Estado anunció que 200 empleados estatales financiados con fondos federales serían suspendidos temporalmente (furloughs).
“La decisión de implementar estas suspensiones no se ha tomado a la ligera, y lamento profundamente las dificultades que causará”, señaló el gobernador de Carolina del Norte Josh Stein, en un comunicado de prensa.
“Estoy molesto con esta disfunción federal, y mi administración está comprometida a hacer todo lo que esté en nuestro poder para abogar por una pronta resolución”.
Por su parte, la directora de Recursos Humanos del Estado, Staci Meyer, aseguró que la administración estatal mantiene su compromiso con la transparencia y ha habilitado un portal en línea con recursos específicos para los empleados afectados.
En cuanto a beneficios, los trabajadores mantienen su cobertura médica, ya que el Plan de Salud Estatal se paga con un mes de anticipación.
Esto garantiza atención hasta, al menos, finales de octubre.
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Impacto mixto en los veteranos
Más de 600 mil veteranos viven en Carolina del Norte, y para ellos el panorama es mixto.
Según la guía publicada por el Departamento de Asuntos de Veteranos (VA):
- Los servicios médicos en centros hospitalarios, clínicas ambulatorias y Vet Centers continuarán con normalidad.
- Beneficios como compensación, pensiones, programas educativos y de vivienda seguirán siendo pagados.
- Los entierros en cementerios nacionales continuarán, al igual que el procesamiento de solicitudes para lápidas, marcadores y beneficios funerarios.
- Sin embargo, se verán afectados los servicios de mantenimiento de terrenos, la colocación de lápidas permanentes y el procesamiento de solicitudes previas de entierro.
- Además, la línea de asistencia telefónica de cementerios nacionales permanecerá cerrada durante el cierre.

Primeros efectos visibles
Algunos lugares en Carolina del Norte ya sienten los efectos del cierre que comenzó el miércoles en la mañana.
Uno de ellos es el Campo de Batalla Nacional de Moores Creek, en el condado de Pender.
De acuerdo con una publicación de Pender County Tourism en Facebook, las puertas de la propiedad permanecen cerradas y el personal ha sido suspendido temporalmente.
Banco de alimentos
Mientras el cierre entra en su segundo día, también empiezan a sonar las alarmas en organizaciones locales que dependen de fondos federales.
En el Triángulo, el Banco de Alimentos del Centro y Este de Carolina del Norte advierte sobre posibles impactos.
La organización ya enfrenta un aumento en la demanda debido a los recortes federales al programa SNAP, además de la pérdida de parte de sus fondos.
“Mientras más se prolongue, mayor incertidumbre generará para miles de familias en Carolina del Norte que dependen de servicios, beneficios y cheques de pago federales”, mencionó la organización, en un comunicado de prensa, publicado en su página oficial.
“Aunque el impacto no sería inmediato, un cierre prolongado probablemente retrase nuestras entregas de alimentos del USDA, ya que los empleados federales enfrentan licencias sin goce de sueldo”, agregó.
Esto incluye dos programas críticos:
- El Programa de Asistencia Alimentaria de Emergencia (TEFAP), que provee una parte significativa de alimentos básicos y productos frescos a nuestra red.
- El Programa de Alimentos Básicos Suplementarios (CSFP), que apoya a personas mayores con cajas de alimentos mensuales junto con los recursos proporcionados por el Banco de Alimentos.
La organización, indicó que más de 607,000 personas en la región que cubren —1 de cada 7 vecinos— no saben de dónde vendrá su próxima comida.
¿Qué pasa con SNAP y el correo postal?
- SNAP (food stamps)
En Carolina del Norte, 1.42 millones de personas dependen de este programa para complementar su presupuesto de alimentos.
Tras el huracán Helene en la región occidental del estado, el número de beneficiarios aumentó notablemente.
Durante el cierre de 2018, los fondos se mantuvieron en un inicio, pero conforme avanzaban las semanas se advirtió que el dinero se agotaba rápidamente.
Todo indica que este año ocurrirá lo mismo: el financiamiento continúa en lo inmediato, pero hay riesgo de recortes si la paralización se extiende.
- Correo postal
El Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) mantiene su compromiso de operar sin interrupciones, incluso en cierres gubernamentales.
Tal como dice su lema no oficial, ni la nieve ni la lluvia ni el calor detienen a los carteros… y tampoco lo hará el cierre del gobierno.
Efectos en la educación
Las escuelas de Carolina del Norte que atienden a poblaciones militares e indígenas verán una pausa en los fondos debido al cierre, según informaron líderes estatales este miércoles.
Funcionarios del Departamento de Instrucción Pública de Carolina del Norte aclararon que, por ahora, no esperan suspensiones temporales (furloughs) para sus empleados financiados con fondos federales.
Tampoco anticipan mayores impactos a corto plazo, salvo en programas como Impact Aid, ya que gran parte del financiamiento escolar se entrega por adelantado.
Alcance en agricultores y ganaderos
La agricultura también sentirá los efectos si el cierre se prolonga.
De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el cierre afectará negativamente a agricultores y ganaderos que dependen de las oficinas locales de la Agencia de Servicios Agrícolas (FSA) y del Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS).
En Carolina del Norte, donde operan cerca de 43 mil granjas según el censo de 2022, las oficinas locales de la FSA y NRCS cerrarán, interrumpiendo servicios clave como asesoría técnica, procesamiento de préstamos agrícolas y programas de conservación.
Aunque los impactos no serán inmediatos, los expertos advierten que se sentirán con más fuerza cuanto más se prolongue el cierre.
El USDA aseguró que se mantendrán activos algunos servicios esenciales, incluyendo:
- Inspecciones de seguridad alimentaria
- Supresión de incendios forestales
- Programas de asistencia nutricional
- Monitoreo de plagas y enfermedades
Impacto turístico en Carolina del Norte
El cierre no solo afecta a empleados y agencias; también impacta al público. Visitantes y viajeros podrían ver alterados sus planes, especialmente quienes buscan experiencias en parques nacionales o sitios históricos administrados por el gobierno federal.
En Carolina del Norte, varios destinos turísticos federales están en riesgo de cerrar sus puertas temporalmente. Sin embargo, el estado ofrece alternativas abiertas y accesibles:
- Parques estatales y locales, con opciones para acampar y practicar senderismo.
- Rutas escénicas y carreteras panorámicas que permiten disfrutar de la naturaleza sin necesidad de ingresar a terrenos federales.
- Sitios históricos administrados a nivel estatal o comunitario, que permanecen abiertos al público.
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Lecciones del cierre de 2018
El último cierre de gobierno, ocurrido en 2018, duró un récord de 35 días. Durante ese tiempo, miles de trabajadores federales en Carolina del Norte recurrieron a despensas de alimentos para sobrevivir sin sueldo.
Ante este impacto reciente, organizaciones como el Banco de Alimentos se preparan para un nuevo incremento en la demanda, agravado esta vez por los recortes a SNAP y el aumento en el costo de vida.



