CAROLINA DEL NORTE, Morganton- El Centro de Trabajadores del Oeste de Carolina del Norte anunció la creación de un fondo de respuesta rápida con el objetivo de recaudar $ 50,000 para ayudar a las familias inmigrantes que se han quedado sin trabajo o han reducido drásticamente sus ingresos.
En su gran mayoría se trata de trabajadores de los rubros de la pollería, agricultura y maderera. Son trabajadores que no cuentan con seguro social ni permiso de trabajo; por lo tanto no recibirán la ayuda del gobierno.
Hasta el 5 de abril, la Comisión de Seguridad en el Empleo del Departamento de Comercio de Carolina del Norte, reportaba 407,737 solicitudes de desempleo recibidas. Más del 87 por ciento se debían a la pérdida del empleo por el coronavirus.
Sin embargo, estos números no reflejan la realidad de la mayoría de los trabajadores latinos. “Muchos trabajadores inmigrantes en el oeste de Carolina del Norte y sus familias no pueden acceder a estos beneficios, haciéndolos desproporcionadamente afectados negativamente por los impactos de COVID-19 en la economía”. Fue lo que aseguró el Centro de Trabajadores del Oeste de Carolina del Norte en el comunicado donde invita a toda la población a participar en el fondo de ayuda.
[mks_pullquote align=”left” width=”300″ size=”14″ bg_color=”#e8b800″ txt_color=”#000000″]¿Cómo puedo ayudar?
●Puede unirse a la campaña de recaudación de fondo para los trabajadores latinos aquí
●También puede ayudar donando a la campaña de la Immigrant Justice Coalition aquí[/mks_pullquote]
El referente del Centro de Trabajadores, Ronald Bacilio, explica a Enlace Latino NC que “la situación que se están pasando hoy en día es bastante alarmante para todos los trabajadores y precisamente para la comunidad migrante trabajadora. La mayor parte de ellos tienen familia y muchísimos de ellos hoy en día lo han descansado del trabajo”. Entre los sectores más afectados se encuentran los trabajadores inmigrantes de hoteles, restaurantes y de la industria en general, entre otros.
La situación en Morganton
Ronald Bacilio conoce el estado de las familias latinas en Morganton de primera mano. Vive en ese pequeño pueblo rural del condado de Burke. Más del 11% de la población es latina, y apenas se llega a los 18 mil habitantes, aproximadamente. Este pueblo de las montañas cuenta con varias fábricas de pollo y otras industrias donde trabajan los latinos que, en general, viven en zonas aisladas.
“Precisamente acá en Morganton estamos con la situación de los trabajadores de las polleras. Como la planta procesadora de pollo es de consumo diario, la fábrica todavía está funcionando; pero solo le están dando tres a cuatro días a la semana. Los trabajadores están sumamente preocupados”, aclara Bacilio. La preocupación es quedarse sin empleo y no saber de qué forma mantendrán a sus familias.
Pero lamentablemente no es la única preocupación a la que cientos de personas en Morganton y miles en todo el oeste de Carolina del Norte deben enfrentar cada día. “En la fábrica no hay protección para los trabajadores, simplemente tienen como un desinfectante para las manos en el baño, en la entrada y en la salida, eso es todo, entonces ellos tratan la manera de no acercarse tanto a sus compañeros pero es imposible porque ellos trabajan juntos, pegaditos”, explica Basilio.
Salud de los trabajadores
Frente a la falta de cuidados en las fábricas, la Red Nacional de los Centros de Trabajadores -de la que hace parte el Centro de Trabajadores del oeste- se contactó con la oficina OSHA del Departamento de Salud y Seguridad en Washington D.C “para que ellos obliguen a los patrones a que los trabajadores deben estar seguros, separados, por lo menos a 5 pies de distancia, pero no lo están cumpliendo las compañías, porque es difícil y la mayor parte de ellos no les importa la salud de los trabajadores”, informa tristemente Bacilio.
Según los datos de Dogwooh Health Trust en el oeste de Carolina del Norte hay 133 casos de COVID-19 confirmados. Aunque no se conocen todavía casos en la comunidad migrante trabajadora, sin prevención y sin medidas es, al menos, una población muy vulnerable.



