Votantes de bajos ingresos podrían cambiar resultados de las elecciones

Las propuestas de políticas de campaña suelen estar dirigidas a la clase media, y los debates políticos dedican una parte muy pequeña de tiempo a temas directamente relevantes para la mayoría de los votantes de bajos ingresos
Walter Gómez 13 ago., 2020
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Votantes de bajos ingresos en Carolina del Norte
"Si la población elegible de votantes de bajos ingresos se presentara a tasas similares a las de los votantes de mayores ingresos, hasta 15 estados podrían haber cambiado los resultados en las últimas elecciones presidenciales"/Enlace Latino NC (Archivo)

 

Carolina del Norte, Raleigh- Un nuevo estudio de Poor People’s concluyó que si la población elegible de votantes de bajos ingresos en Carolina del Norte hubiera votado igual que lo hacen los electores de mayores ingresos, podrían haber cambiado el resultado de la elección presidencial  del 2016.

De salir a votar para las elecciones de este noviembre haría la diferencia.

Según datos del informe “A National Call for Moral Revival”, en la elección presidencial del 2016, al menos 920 mil ciudadanos de bajos ingresos  en Carolina del Norte aptos para votar no acudieron a las urnas. Pero su voto hubiera sido decisivo, ya que Donald Trump venció a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton por un margen de 170 mil votos.  En total sufragaron 6,930,000 ciudadanos.

“Creemos que los hallazgos respaldan nuestro análisis de que organizarse en torno a una agenda que represente las preocupaciones de la comunidad menos favorecida, puede cambiar fundamentalmente el mapa político de este país; y conducir a políticas que sean justas y representativas para todos los estadounidenses”. Fue lo que menciona el estudio.

El poder de voto potencial

El informe escrito por Robert Paul Hartley utiliza datos representativos a nivel nacional, para ilustrar el poder de voto potencial de los estadounidenses de bajos ingresos. Hartley es profesor asistente de trabajo social en la Universidad de Columbia; miembro de la facultad en el Centro de Pobreza y Política Social y el Centro de Investigación de Población de Columbia

El estudio de investigación proporciona una mirada más cercana a los comportamientos del voto de millones de personas, en relación con el tamaño del electorado total. Así como los márgenes de votación recientes por estado.

“Los votantes de bajos ingresos se movilizarán y votarán cuando sus problemas estén claramente enfocados. Cuando puedan hacer que los responsables políticos rindan cuentas”, dice el estudio.

Cambio de resultados en las elecciones

El informe también examinó las elecciones de 2016. Encontró que los problemas que rodean a los pobres en Estados Unidos tienen un impacto en todos. Problemas tales como “atención médica, trabajos, salarios, vivienda, alimentos y acceso al agua limpia”.

Durante el período previo a las elecciones del 2016 y durante la temporada de primarias del 2020, hubo más de tres docenas de debates. Todos sin una sola hora centrados en la pobreza o los problemas que enfrentan estas millones de personas.

“Si la población de bajos ingresos elegible para votar presentara tasas de participación similares a las de los votantes de mayores ingresos, hasta 15 estados podrían haber cambiado los resultados en las últimas elecciones presidenciales”.


Covid-19, voto por correo

Debido a la pandemia del Covid-19, el acceso al voto tiene el potencial de volverse más desigual, señala el estudio.

“Una pregunta crítica para noviembre de 2020 será el grado en que los estados están preparados para votar por correo”, destacan.

La práctica de votar por correo ha sido utilizada ampliamente por las fuerzas armadas y otros estadounidenses que viven en el extranjero, y también es cada vez más común a nivel nacional.

El informe indica que, en total, aproximadamente 1 de cada 4 votos en las elecciones de 2018 se emitió por correo.

Entre los votantes de bajos ingresos, en el 2016 la tasa de votación fue del 46 por ciento y solo un 9 por ciento de los votantes de bajos ingresos elegibles enviaron sus boletas por correo, es decir una quinta parte de los que votaron.

Cada estado tiene la autoridad para determinar qué tan accesible es la votación por correo para sus residentes.

Cinco estados han hecho que la votación por correo sea universalmente accesible y envían boletas a todos los votantes elegibles: Colorado, Hawaii, Oregon, Utah y Washington.

Otros 29 estados permiten que los votantes registrados soliciten una boleta por correo por cualquier motivo, entre ellos Carolina del Norte.

En 16 estados, los votantes deben proporcionar una razón válida para votar en ausencia; 4 de ellos rechazaron el Covid-19 como una razón válida durante las elecciones primarias recientes: Mississippi, Missouri, Tennessee y Texas.

“No existe una división partidista entre los estados que ofrecen votaciones por correo “sin excusas” en comparación con aquellos que requieren razones válidas (incluida la pandemia); cada grupo de estados está dividido equitativamente en términos de partido político gobernador”, menciona el estudio.

Hallazgos del estudio
  • En las elecciones presidenciales de 2016, hubo 138 millones de votantes de 225 millones de persona elegibles para hacerlo. Al menos 29 millones de estos votantes eran pobres o de bajos ingresos y había 34 millones adicionales de personas pobres o de bajos ingresos que eran elegibles, que no votaron.
  • Las personas de bajos ingresos votan alrededor de 20 puntos porcentuales menos que los votantes de altos ingresos.
  • La principal razón reportada para no votar es la misma que la de otros no votantes: falta de interés en los temas o sentir que su voto no importará.
  • Los problemas que más importan a las personas de bajos ingresos son la salud y el bienestar económico. La enfermedad, la discapacidad y el transporte tienen un mayor impacto en la capacidad de votar de las personas de bajos ingresos.
  • La votación por correo representa una cuarta parte de todos los votos emitidos, es cada vez más común en todas las características personales y el estado de ingresos, y ha sido fuertemente bipartidista en la implementación estatal.
  • Los no votantes elegibles de bajos ingresos constituyen aproximadamente una quinta parte del electorado total en estados como Arkansas, Kentucky, Mississippi, Nuevo México, Oklahoma, Tennessee y Virginia Occidental, o en varios estados más para los años de elecciones de mitad de período.
  • Un aumento de al menos el 1 por ciento del electorado de bajos ingresos sin derecho a voto equivaldría al margen de victoria de Michigan en 2016, o un aumento del 4 al 7 por ciento en estados como Florida, Nuevo Hampshire, Pennsylvania o Wisconsin.
  • Si los votantes de bajos ingresos participaron en tasas similares a las de los votantes de altos ingresos, una mayoría simple (51 por ciento) de estos nuevos votantes podría cambiar los resultados de las elecciones de Michigan de 2016.
  • Un total de 15 estados podrían cambiar las decisiones si una mayoría de al menos el 71 por ciento, en promedio, votara de manera diferente al candidato ganador (10 de rojo a azul, o 5 de azul a rojo).
Conclusiones del estudio
  • Una pregunta que no se aborda directamente es qué diferencia podría realmente hacer el electorado de bajos ingresos. Es difícil responder porque no se respetan sus preferencias de voto si no se presentan en las urnas.
  • Los votantes de bajos ingresos pueden tener una diversidad de inclinaciones políticas, es decir, ciertamente no todos votan por el mismo partido.
  • Al mismo tiempo, hay coherencia en las razones por las que las personas no votan, ya sean de bajos ingresos o no, y eso se debe principalmente a que los candidatos o las campañas no les atraen.
  • Es posible que el panorama político no cambie de la noche a la mañana si aparecen mayores porcentajes de votantes de bajos ingresos, sin embargo, este es un gran grupo de votantes potencial que no recibe mucha atención de los candidatos.
  • Las propuestas de políticas de campaña suelen estar dirigidas a la clase media, y los debates políticos dedican una minoría del tiempo a temas directamente relevantes para la mayoría de los votantes de bajos ingresos.
  • Esta evidencia tampoco tiene la intención de disminuir el impacto de la supresión de votantes que podría apuntar a votantes de bajos ingresos o de minorías, ni el papel de la manipulación, que ha sido tachado en algunos lugares por inconstitucional.
  • En última instancia, es cierto que los estadounidenses de bajos ingresos tienen menos probabilidades de votar, pero no tiene por qué ser así.
  • Para una elección democrática más representativa, y una gran ganancia potencial para quienes se dirigen a esta población, el electorado de bajos ingresos puede ofrecer un nuevo enfoque para la organización, la movilización y el debate de campaña en los próximos años.

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Sobre el autor:

Walter Gómez

Comunicador Social, Periodista y fotógrafo independiente. Emprendedor y cofundador de Enlace Latino NC. Su trabajo ha sido reconocido con más de 20 premios nacionales de periodismo por la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas de los Estados Unidos (NAHP). Como fotógrafo, colabora con la Agencia de Noticias EFE cubriendo las Carolinas y el estado de Tennessee.

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