Los valores culturales y la unión familiar son pilares que ayudan a las parejas latinas a superar presiones del proceso migratorio en Estados Unidos, según un nuevo estudio de la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro (UNCG, por sus siglas en inglés).
La investigación, titulada “The Relational Experiences of Latine Immigrant Couples”, busca cambiar la narrativa tradicional centrada únicamente en los problemas de la comunidad hispana.
“Hablando de las parejas latinas, nos enfocamos mucho en lo que está saliendo mal. Pero si solo hacemos eso, perdemos de vista la increíble resiliencia y las fortalezas que ya tienen”, afirmó su autora principal, la Dra. Nicole Silverio, a Enlace Latino NC.
La investigadora, de origen dominicano y terapeuta de pareja licenciada, enfatizó que las crisis emocionales que enfrentan estas familias a menudo no provienen de deficiencias personales, sino de las presiones del entorno.
“Si alguien responde con hipervigilancia a la amenaza de deportación, esa es una respuesta humana normal a una amenaza muy real. No es que haya algo mal con la persona, es que hay algo mal en el sistema”, agregó Silverio, quien actualmente es profesora asistente en la Universidad de Carolina del Sur.
Barreras documentales y estrés cotidiano
A través de entrevistas en profundidad a ocho parejas latinas, el estudio identificó múltiples factores de estrés asociados a la migración.
Entre los más marcados destaca la incertidumbre del estatus migratorio, proceso que uno de los participantes comparó con “un maratón largo, costoso y confuso”.
La investigación documentó cómo las limitaciones del estatus legal afectan la vida profesional y la salud mental.
En un caso representativo, una psicóloga entrenada en su país de origen no podía ejercer en Estados Unidos por estar registrada únicamente como dependiente en la visa de trabajo de su cónyuge, lo que generó un fuerte impacto emocional y dificultades financieras para el hogar.
El racismo y la discriminación lingüística constituyen otros estresores frecuentes. Los participantes reportaron desde microagresiones en el entorno laboral hasta agresiones físicas motivadas por su origen étnico.
Asimismo, la investigación identificó vivencias de trauma pre y postmigratorio, así como el impacto del duelo transnacional al dejar a familias y amistades en el país de origen.
Entre otros estresores destacados por la investigadora figuran:
- Experiencias de discriminación: Situaciones de rechazo, asalto físico o agresiones verbales por barreras con el idioma o apariencia física.
- Trauma acumulado: Vivencias traumáticas ocurridas antes del viaje, durante el tránsito hacia EE. UU. o posteriormente.
- Duelo transnacional y cultural: La pérdida de redes de apoyo, estatus profesional y la imposibilidad de viajar al país de origen ante el fallecimiento de seres queridos.
El estrés migratorio puede afectar la salud mental y las relaciones familiares. Estos recursos de Enlace Latino NC ofrecen información para reconocer sus efectos, entender sus causas y encontrar apoyo.
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Fortalezas relacionales y “familismo”
A pesar de las adversidades, el estudio resalta la capacidad de las parejas para transformar las situaciones difíciles en un aprendizaje de cohesión y trabajo en equipo.
Según la investigadora, las parejas latinas suelen apoyarse en valores culturales profundos como el “familismo”, un compromiso y apoyo mutuo extendido entre la familia nuclear y los parientes más lejanos. También destacó la importancia de las redes comunitarias, congregaciones religiosas y su propia fe.
“Existen herramientas relacionales como el trabajo en equipo, la comunicación y el valor de la familia extendida… que a menudo están ligadas a los valores culturales latinos y que pueden ser muy útiles para apoyar la salud mental”, destacó Silverio.
Implicaciones para la salud mental y políticas públicas

Para la Dra. Silverio, los hallazgos ofrecen una hoja de ruta para los profesionales de la salud mental y los consejeros comunitarios en estados como Carolina del Norte.
La especialista enfatiza que la hipervigilancia o el temor a la deportación son “respuestas humanas normales a amenazas reales del sistema, no patologías individuales”.
A nivel de políticas públicas, el estudio aboga por:
- Rutas más accesibles y simplificadas hacia la regularización migratoria.
- Permisos de trabajo tempranos para permitir el sustento de las familias mientras sus trámites están en curso.
- Redes de protección social más sólidas que faciliten el acceso a salud, alimentos y vivienda.



