La jueza demócrata Allison Riggs, y el juez republicano Jefferson Griffin, permanecen en una competencia muy cerrada para ganar el escaño seis en la Corte Suprema de Carolina del Norte que podría llevar a realizar un recuento de la votación.
En la mañana del miércoles 6 de noviembre con el conteo de todos los precintos reportados (2,658) por la Junta de Elecciones de Carolina del Norte, Griffin figura con menos de 10,000 votos (9,800) sobre su oponente Riggs.
Griffin quien actualmente es juez de la Corte de Apelaciones obtuvo 2,749,073 votos (50.09 %), mientras que Riggs alcanzó los 2,739,222 votos (49.91 %).
Aún hay votos por contar
No obstante, las autoridades estatales aún tienen votos por contar, que incluye las boletas provisionales y varias boletas del voto en ausencia. La Junta de Elecciones Estatal certificará los resultados a finales el 26 de noviembre.
La jueza Riggs, según la ley estatal, tiene el derecho de solicitar un recuento de los votos si la diferencia entre los dos candidatos es el 0.5 % del total de votos emitidos o 10.000 votos, lo que sea menor.
Republicanos mantendrían la mayoría
Un triunfo de Griffin daría a los republicanos una mayoría de 6 – 1 en el Tribunal Supremo, que actualmente está conformada por 5 republicanos y 2 demócratas.
Si los demócratas esperaban recuperar la mayoría que perdieron en 2022, necesitaban mantener el escaño de Riggs este año y el de la jueza Anita Earls, la única otra demócrata, en 2026. Tres escaños estarán en juego en 2028.
Defensora de derechos reproductivos
La jueza Riggs, quien se ha desempeñado la mayor parte de su carrera como abogada de derechos civiles con la Southern Coalition for Southern Justice, una organización con sede en Durham ha respaldado los derechos reproductivos de las mujeres, y recientemente dijo que “cree que las mujeres tienen derecho a escoger”.
Debido a esto, recientemente fue acusada con una queja ética con la Comisión de Estándares Judiciales por violar la conducta del código judicial, al publicar anuncios sobre derechos reproductivos.
La demócrata fue nombrada por el gobernador Roy Cooper en la Corte de Apelaciones en 2022, y la nombró luego para la Corte Suprema el año pasado, luego que el juez Mike Morgan renunció para correr en las primarias para la gobernación.
Un conservador constitucional
Por su parte, Griffin, virtual ganador del puesto, quien es un veterano y capitán de la Guardia Nacional del Ejército de Carolina del Norte, ha hecho campaña como un conservador constitucional.
Griffin, un ex fiscal y juez de distrito que ganó su puesto en el Tribunal de Apelaciones en 2020, no ha sido tan explícito sobre los temas, y en su lugar ha optado por enfatizar sus credenciales conservadoras como un originalista que dice que no dejará que la política influya en su forma de interpretar la ley.
Sin embargo, recibió algunas críticas cuando coincidió con una opinión que fue retirada, del juez republicano Hunter Murphy, de la Corte de Apelaciones, que afirmaba que “la vida comienza en la concepción”. Griffin se ha negado a comentar por qué estaba de acuerdo con la opinión o por qué se retiró.
Otro campo de batalla político
El Alto Tribunal se ha convertido en otro campo de batalla político en la última década, después que los legisladores republicanos eliminaron el financiamiento público en 2013 y luego hicieron partidistas las contiendas judiciales estatales en 2018.
En 2020, las contiendas judiciales estatales rompieron récords de recaudación de fondos con un estimado de $15 millones.



