Ante la imposibilidad de predecir cuándo ocurrirá un sismo, la preparación puede marcar la diferencia al enfrentar una emergencia. Isaí Galván Rubio, rescatista, bombero e instructor mexicano al frente del Programa Mayday México, compartió con Enlace Latino NC recomendaciones sobre qué hacer antes, durante y después de un movimiento sísmico.
“No se puede prevenir un sismo; llega de manera inesperada. Aunque se han realizado muchos estudios, no hemos detectado la manera correcta de anticiparlo. Lo que sí podemos hacer es estar preparados”, mencionó Galván Rubio.
Galván Rubio, quien estuvo de visita en la ciudad de Greensboro, Carolina del Norte, esta semana , explicó que si una persona se encuentra dentro de una estructura cuando comienza un sismo y los movimientos se intensifican, lo recomendable es identificar un lugar seguro dentro del mismo edificio.
“No se aconseja ubicarse debajo de mesas, sillas o marcos de puertas, sino colocarse junto a estructuras rígidas que puedan brindar protección y generar un espacio de resguardo en caso de que caigan objetos o partes de la estructura, que sirven como un triángulo para ubicarse en la parte más ancha”.

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¿Qué hacer cuando suena la alerta sísmica?
“Muchos países no cuentan con un sistema de alerta sísmica temprana. En el caso de México, existe un sistema que permite advertir de un sismo con cierta anticipación”, explicó Galván Rubio.
“Cuando comienza a temblar en zonas como las costas de Guerrero, Michoacán u Oaxaca, se puede emitir una alerta hacia la Ciudad de México con uno o dos minutos de anticipación. Esto nos permite reaccionar”, agregó.
Galván Rubio señaló que si se cuenta con un sistema de alerta, se debe estar pendiente y aprovechar ese tiempo para actuar.
“Si suena la alerta sísmica, primero debemos identificar dónde nos encontramos. Si estamos en una casa de uno o dos pisos y las condiciones lo permiten, podemos evacuar”, comentó.
“Si estamos en un edificio de varios pisos, hay que seguir los protocolos de evacuación establecidos”, explicó.
La función de la alerta sísmica
Los recientes movimientos sísmicos registrados en América Latina —entre ellos, un sismo de magnitud 7.4 en Colombia y dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 en Venezuela— han vuelto a poner sobre la mesa una realidad: la mayoría de los países no dispone de sistemas de alerta sísmica temprana que permitan advertir a la población antes de que lleguen los movimientos más fuertes.
Los sistemas de alerta sísmica temprana están operativos en varios países del mundo, entre ellos México, Japón, Turquía, Rumania, China, Italia y Taiwán.
Todos estos sistemas detectan rápidamente los terremotos y monitorean su evolución para emitir advertencias antes de que se produzcan movimientos fuertes del suelo.
Los sistemas pueden variar según las fallas geológicas de cada región y los datos disponibles sobre el movimiento del terreno.
Qué son los terremotos
Los terremotos son sacudidas repentinas y violentas del suelo, causadas por movimientos en la corteza terrestre o por actividad volcánica.
Estos, ocurren de forma inesperada y el impacto derivado, según su magnitud, deja una secuela de destrucción de edificios e infraestructuras y deslizamientos de tierra y caída de rocas.
Recomendaciones, antes, durante y después de un terremoto:
Antes
- Infórmese sobre los planes de evacuación de todos los edificios que ocupa habitualmente.
- Fije con pernos y refuerzos los calentadores de agua y los electrodomésticos de gas a los montantes de la pared.
- Fije las estanterías y otros muebles altos a los montantes de la pared.
- Cuelgue los objetos pesados (espejos, cuadros, etc.) lejos de las camas o los sofás.
- En armarios y alacenas, coloque los objetos pesados lo más cerca posible del suelo.
Durante
- Tírate al suelo, cúbrete y agárrate. Siéntate en el suelo junto a una pared interior y cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos.
- Muévase lo menos posible.
- Permanezca en el lugar hasta que cese el temblor. Si necesita salir del edificio, utilice las escaleras, no los ascensores.
- Si estás al aire libre, busca un lugar despejado, lejos de árboles, edificios, tendido eléctrico y farolas, y tírate al suelo. Permanece allí hasta que cese el temblor.
- Si se encuentra en un vehículo, oríllese en un lugar despejado y deténgase. Evite puentes, pasos elevados y líneas eléctricas.

Después
- Prepárese para las réplicas o los deslizamientos de tierra.
- Revísate a ti mismo y a quienes te rodean para detectar posibles lesiones. Si es necesario, solicita primeros auxilios.
- Cuando trabajes cerca de escombros, usa pantalones largos, mangas largas y zapatos cerrados para protegerte de lesiones causadas por vidrios rotos u otros objetos.
- Busque y extinga cualquier pequeño incendio que se produzca.
- Limpie inmediatamente cualquier derrame de medicamentos, lejía, gasolina u otros líquidos inflamables.
- Tenga cuidado al abrir armarios y gabinetes; los objetos pueden haberse movido.
- Tenga cuidado con los cables eléctricos caídos o las tuberías de gas rotas.
- Evacúen y manténganse alejados de los edificios e infraestructuras dañados.
- Tenga cuidado al conducir y prevea posibles fallos en los semáforos.
*Con información compartida por ciudad de Raleigh
De México al mundo: la labor de Topos Azteca
Galván Rubio explicó que en México existen diferentes grupos especializados en rescate, entre ellos Topos Azteca, una organización que ha participado en labores de búsqueda y rescate, así como en asistencia humanitaria, tanto dentro como fuera del país.
El rescatista explicó que el grupo nació en 1985 a raíz de la respuesta ciudadana ante un terremoto en México, cuando las estructuras cedieron y no había nadie que se encargara del rescate.
“Los ciudadanos empezaron a trabajar en las labores, a mover piedras con las manos y a ver cómo podían ayudar a la población”.
A partir de esa experiencia, relató Galván Rubio, sus integrantes comenzaron a capacitarse y organizarse.
Con el paso del tiempo, el grupo ha participado en operaciones de respuesta a desastres en diferentes países.
“Hoy en día es un grupo que ha ido a diferentes naciones, a diferentes países y a diferentes desastres con la idea de ayudar, ya sea en la parte de rescate o, una vez concluida la operación, con ayuda humanitaria”, señaló.
Galván Rubio también destacó que la asistencia después de un terremoto no termina con la búsqueda y rescate de víctimas, sino que continúa con el apoyo a las comunidades afectadas para recuperar servicios y condiciones básicas.
Sobre su propia experiencia, el bombero indicó que participó, en 2017, con Topos en operaciones de respuesta a sismos en Oaxaca, México, y ese mismo año labores en los temblores ocurridos en Oaxaca y Ciudad de México.





