Derechos de los trabajadores agrícolas indocumentados

Carolina del Norte, Raleigh – Los trabajadores sin visa H-2A que realicen las mismas tareas y en los mismos campos que los trabajadores con visa deben recibir los mismos beneficios.

Así lo establece la “garantía de empleo equivalente”, creada para evitar que los trabajadores agrícolas locales se vean perjudicados por la contratación de jornaleros H-2A.

“Básicamente, en un campamento en el que haya trabajadores H-2A y trabajadores sin visa haciendo la misma tarea, los trabajadores que no tienen visa deberán recibir los mismos beneficios que los que sí la tienen”, explicó a Enlace Latino NC Aaron Jacobson, abogado de Ayuda Legal para Trabajadores Agrícolas.

En ese sentido, los beneficios se aplican a diversos aspectos, como salarios, acceso a la vivienda y transporte.

Mismo salario

Tal como indicó a Enlace Latino NC Justin Flores, vicepresidente de FLOC, el sindicato que apoya a los trabajadores agrícolas migrantes, el salario mínimo de un trabajador agrícola sin visa en Carolina del Norte es $7.25 la hora, como en el resto de los empleos en el estado.

Sin embargo, el salario mínimo de los trabajadores H-2A asciende a $14.16 la hora.

“Debido a la garantía del empleo equivalente, todos los jornaleros que desempeñen sus tareas en campos donde haya trabajadores H-2A, sin importar su modalidad de contratación, deben ganar un mínimo de $14.16 la hora”, señaló Flores.

Vivienda sin costo

Otro de los beneficios de los que debe poder gozar cualquier trabajador sin visa que realice las mismas tareas que los jornaleros H-2A contratados en el mismo campo está relacionado con el acceso a la vivienda.

Según el Código de Regulaciones Federales, los empleadores tienen la obligación de proveer una vivienda gratuita para todos los trabajadores H-2A.

La misma norma se aplica a los trabajadores sin visa que desempeñen las mismas tareas en los mismos campos, siempre y cuando sean migrantes.

“El empleador debe proporcionar alojamiento sin costo a los trabajadores H-2A y a aquellos trabajadores en el empleo equivalente que no puedan razonablemente regresar a su residencia dentro del mismo día”, ordena el Código de Regulaciones Federales.

Información en el contrato de trabajo

Otro de los puntos que equipara a los trabajadores H-2A y a aquellos que no tienen visa pero realizan las mismas tareas en los mismos campos es la información revelada en el contrato de trabajo.

“El empleador debe proporcionar a un trabajador H-2A a más tardar en el momento en que el trabajador solicita la visa una copia del contrato de trabajo entre el empleador y el trabajador”, establece el Código de Regulaciones Federales.

Se trata de la información sobre los aspectos más relevantes del trabajo, como el salario, la modalidad de pago o las condiciones de descansos.

En la misma línea, los trabajadores sin visa con “empleo equivalente” deben recibir la misma información “a más tardar el día que comienza el trabajo”.

En ambos casos, tanto para los trabajadores H-2A como a aquellos con “empleo equivalente”, la información debe ser provista por escrito y en un idioma comprensible para el trabajador.

Reembolso de gastos de transporte

El reembolso por parte del empleador de los gastos de transporte para llegar desde sus comunidades de origen hasta los campos de trabajo es otro de los derechos de los jornaleros H-2A.

Este derecho también es aplicable a los trabajadores migrantes sin visa que se desempeñan en las mismas tareas y en los mismos campos que los H-2A.

Tal como lo establece el Código de Regulaciones Federales, “el empleador debe adelantar los costos de transporte y subsistencia requeridos a los trabajadores en el empleo equivalente que se desplazan al lugar de trabajo del empleador”.

¿Los trabajadores indocumentados también pueden gozar de los beneficios del “empleo equivalente”?

La garantía del “empleo equivalente” fue creada específicamente para proteger a los trabajadores locales legalmente autorizados a trabajar en los Estados Unidos.

Sin embargo, para el sindicalista Justin Flores, los jornaleros que tienen un “empleo equivalente” a los trabajadores H-2A deben gozar de los mismos beneficios, sin importar su estatus migratorio o si la persona es ciudadana, residente o indocumentada.

El abogado Aaron Jacobson, por su parte, explica que en Carolina del Norte la garantía se aplica a trabajadores legalmente habilitados para tener un empleo, lo cual no impide que eventualmente pueda ser aplicada a personas indocumentadas.

“Todavía no está claro si los indocumentados tienen el mismo derecho porque no hay precedentes de decisiones judiciales al respecto en el estado”, indicó Jacobson.

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