garrapatas caminando en la palma de una mano
Durante el verano aumenta la actividad de las garrapatas. Los especialistas recomiendan usar repelente, ropa tratada con permetrina y revisar el cuerpo al regresar de áreas con vegetación.

Las visitas a salas de emergencia por picaduras de garrapatas han aumentado este año en varias zonas de Estados Unidos. Esto ocurre justo cuando trabajadores agrícolas, jardineros, paisajistas y otras personas que pasan largas jornadas entre pasto alto y vegetación entran en la época de mayor exposición.

Durante un briefing organizado por SciLine para periodistas, investigadores especializados en enfermedades transmitidas por garrapatas respondieron preguntas sobre prevención, diagnóstico y tratamiento.

El mensaje fue claro: la mejor forma de reducir el riesgo sigue siendo prevenir la picadura y actuar rápidamente. Esto es fundamental si una garrapata llega a adherirse a la piel.

Qué pueden hacer quienes trabajan entre pasto y vegetación

En respuesta a una pregunta de Enlace Latino NC sobre cómo pueden protegerse quienes trabajan toda la jornada entre pasto alto y matorrales, como los trabajadores agrícolas, la doctora Adela Oliva Chávez, investigadora de la Universidad de Wisconsin-Madison, recomendó usar ropa de colores claros y ropa tratada con permetrina.

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“Si estás usando ropa clara, va a ser más fácil ver una garrapata cuando está caminando sobre ti”, dijo Oliva Chávez.

Además explicó que la permetrina actúa cuando la garrapata empieza a desplazarse sobre la ropa. Según la doctora, “la permetrina la afecta y la garrapata se desprende y no puede picar”, señaló.

La permetrina solo debe aplicarse sobre la ropa, nunca directamente sobre la piel. Para la piel expuesta, los especialistas recomendaron usar repelentes. Además sugirieron revisar cuidadosamente el cuerpo al terminar la jornada laboral o después de realizar actividades al aire libre.

Más información en español para prevenir las picaduras

La doctora Pilar Fernández, investigadora de la Universidad Estatal de Washington, dijo que una de las situaciones que más le ha llamado la atención durante su trabajo de campo es la falta de información sobre las garrapatas entre muchas personas hispanohablantes.

“Una de las cosas que más me llamó la atención es la falta de información. Conocen las garrapatas, las han visto, pero hay poca información en cuanto a cómo prevenirlas, dónde están y qué hacer en el caso de encontrar una garrapata”, dijo.

Fernández explicó que esa realidad la ha observado al conversar en español con personas que trabajan en jardinería y paisajismo. “Creo que sería importante hablar más del tema, difundirlo, porque no es un tema secundario; afecta a muchas comunidades, incluso en el ámbito laboral”, afirmó.

Añadió que las personas necesitan saber cómo prevenir las picaduras, dónde pueden encontrarse las garrapatas y qué hacer si encuentran una adherida a la piel. “No es un tema de ‘bueno, la saco y ya está’, porque pueden transmitir enfermedades”, señaló.

Dónde están las garrapatas y qué enfermedades transmiten

Las garrapatas son pequeños artrópodos que se alimentan de sangre y pueden transmitir enfermedades a personas y animales. En Carolina del Norte, entre las enfermedades más comunes que transmiten se encuentran la enfermedad de Lyme, la ehrlichiosis y la fiebre manchada por rickettsias.

Aunque muchas personas las asocian únicamente con los bosques, Fernández explicó que distintas especies también pueden encontrarse en pastizales y otras áreas con vegetación. “Hay mucha gente que quizás no se da cuenta de que puede estar expuesta a otras especies de garrapatas en otras áreas”, dijo.

Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte, en 2025 se reportaron más de 1,000 casos de enfermedades transmitidas por garrapatas y mosquitos en el estado. La fiebre manchada por rickettsias, la enfermedad de Lyme y la ehrlichiosis representaron aproximadamente un tercio de los casos cada una.

No todas las garrapatas representan el mismo riesgo

No todas las especies ni todas las etapas de vida presentan el mismo riesgo. Fernández explicó que las ninfas, o garrapatas jóvenes, son muy pequeñas. Además están más activas durante el verano, cuando las personas pasan más tiempo al aire libre. Por su tamaño, son también las más difíciles de detectar. Las adultas, en cambio, son más grandes y suelen retirarse con mayor facilidad.

El tiempo de transmisión depende de la enfermedad

Oliva Chávez explicó que, en el caso de la enfermedad de Lyme, retirar la garrapata durante las primeras 24 horas reduce considerablemente el riesgo de transmisión. Sin embargo, la probabilidad aumenta después de 48 horas. Por eso recomendó revisar el cuerpo el mismo día después de haber estado en áreas con vegetación.

La alergia a la carne roja

Otra condición que puede aparecer tras la picadura de ciertas garrapatas es el síndrome alfa-gal, una alergia a la carne roja.

El doctor Álvaro Toledo, profesor asociado del Departamento de Entomología de Rutgers University, explicó que afecta principalmente al consumo de carne de res, aunque las reacciones varían de una persona a otra. Quienes la desarrollan pueden seguir consumiendo pollo y pescado. También, en algunos casos, la alergia disminuye con el tiempo.

Qué hacer si encuentra una garrapata adherida a la piel

Si una garrapata está adherida a la piel, debe retirarse lo antes posible con unas pinzas de punta fina. Hay que sujetarla lo más cerca posible de la piel y tirar hacia arriba con un movimiento firme y recto.

Oliva Chávez recomendó evitar remedios caseros, como la vaselina o quemarla. También señaló que lo importante es retirarla completa para evitar que queden las piezas bucales incrustadas en la piel.

Toledo añadió que, después de retirarla, conviene desinfectar la zona y estar atento a síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares o dolor en las articulaciones.

También recordó que muchas enfermedades transmitidas por garrapatas comienzan con síntomas parecidos a los de una gripe. Además, muchas personas ni siquiera recuerdan haber sido picadas.

Una garrapata de patas negras (Ixodes scapularis), principal transmisora de la enfermedad de Lyme en el este de Estados Unidos, sobre una hoja de pasto. Foto: Tick-Borne Infections Council of North Carolina.
Una garrapata de patas negras (Ixodes scapularis), principal transmisora de la enfermedad de Lyme en el este de Estados Unidos, sobre una hoja de pasto. Foto: Tick-Borne Infections Council of North Carolina.

El objetivo es prevenir, no generar miedo

Fernández insistió en que el mensaje no es dejar de disfrutar las actividades al aire libre. “No queremos que la gente no salga, que no haga actividad física, que no esté al aire libre por temor a las garrapatas”, afirmó. “La idea es difundir la información de una forma más preventiva, más que incitando al miedo”.

La prevención, coincidieron los especialistas, sigue siendo la mejor herramienta: usar repelente, proteger la ropa cuando sea posible, revisar el cuerpo al terminar la jornada y buscar atención médica si aparecen síntomas después de una picadura.

Mitos y realidades sobre las garrapatas

Mito: Las garrapatas solo están en el bosque.
Realidad: También pueden encontrarse en pastizales, jardines y otras áreas con vegetación. Por eso el riesgo no se limita a quienes hacen senderismo; también existe para quienes trabajan al aire libre o realizan labores de jardinería.

Mito: Si le pongo vaselina, la garrapata se asfixia y se suelta sola.
Realidad: No. “Si usted le aplica vaselina, la garrapata todavía sigue viva y todavía va a poder transmitir”, explicó Oliva Chávez. La forma correcta de retirarla es con unas pinzas finas, sujetándola cerca de la piel y tirando hacia arriba.

Mito: Quemar la garrapata con un cigarrillo o un fósforo ayuda a sacarla.
Realidad: No. Es un remedio casero que no funciona. La forma segura de retirarla es con unas pinzas finas y un movimiento firme hacia arriba.

Mito: La permetrina se aplica sobre la piel para protegerse.
Realidad: No. La permetrina se usa únicamente sobre la ropa. Para la piel, los expertos recomiendan repelentes con DEET o picaridina.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

🎧 En este episodio, conoce cómo las organizaciones latinas transformaron la crisis en resiliencia.

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Patricia Serrano es una periodista bilingüe radicada en Asheville y miembro de Report for America. Cubre temas migratorios, políticos y sociales en el oeste de Carolina del Norte para Enlace Latino NC,...

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