Cuando agentes de la Patrulla Fronteriza realizaron operativos masivos en la ciudad de Charlotte en noviembre de 2025, las consecuencias se sintieron rápidamente en la economía local. Muchos supermercados, panaderías, tiendas y restaurantes tuvieron que cerrar por completo. Comerciantes reportaron una caída abrupta en la clientela, trabajadores dejaron de presentarse a sus puestos de trabajo por temor a ser detenidos y algunos negocios registraron pérdidas significativas.
En los meses siguientes, muchos establecimientos seguían luchando por recuperarse. Mientras tanto, varias organizaciones comunitarias lanzaron campañas para incentivar el consumo en los corredores comerciales afectados.
Ahora, una nueva investigación del Instituto Brookings concluye que los efectos económicos observados en Charlotte no son casos aislados. El estudio encontró que las ciudades donde más aumentaron los arrestos realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) experimentaron pérdidas de empleo que se extendieron mucho más allá de las personas detenidas.
Entre las áreas metropolitanas incluidas en el análisis figura Charlotte-Concord-Gastonia, una región que abarca partes de Carolina del Norte y Carolina del Sur y donde reside una de las comunidades inmigrantes más grandes del sureste del país.
Redadas migratorias golpean el empleo Carolina del Norte: Charlotte fue una de las ciudades más afectadas
La investigación de Brookings examinó 86 áreas metropolitanas en las que los arrestos de ICE aumentaron de manera significativa durante la primera mitad de 2025. Los investigadores compararon la evolución del empleo en esas ciudades con la de otras áreas urbanas similares en las que la actividad migratoria no registró incrementos comparables.
Charlotte-Concord-Gastonia aparece en el grupo de ciudades identificadas como “surge cities”. Es decir, aquellas donde los arrestos migratorios crecieron de forma abrupta respecto de los niveles observados durante 2024.
Según los investigadores, las ciudades afectadas registraron niveles de empleo 0.73% inferiores a los que habrían alcanzado sin el aumento de la actividad de ICE. En el área de Charlotte-Concord-Gastonia los investigadores calcularon una pérdida de casi 10,000 puestos de trabajo.
Más de medio millón de empleos perdidos
A nivel nacional, el estudio estima que el aumento de la actividad del ICE estuvo asociado con la pérdida de aproximadamente 668,000 empleos en las 86 ciudades analizadas.
Uno de los hallazgos más destacados es que la magnitud de las pérdidas laborales superó ampliamente el número de personas arrestadas.
Según Brookings, ICE realizó alrededor de 52,000 arrestos adicionales en las ciudades estudiadas. Sin embargo, cada arresto adicional estuvo asociado con la pérdida de aproximadamente 13 empleos en la economía local.
Los autores estiman que entre 51,000 y 297,000 de esos empleos habrían sido ocupados por trabajadores nacidos en Estados Unidos.
“El aumento de la aplicación de las leyes migratorias costó 668,000 empleos”, concluye el informe.
El impacto se extiende más allá de los inmigrantes detenidos
Los investigadores sostienen que las consecuencias económicas de las redadas migratorias no se limitan a las personas arrestadas.
De acuerdo con el estudio, la presencia de operativos visibles, las detenciones en lugares de trabajo y el temor generado dentro de las comunidades inmigrantes pueden provocar que trabajadores eviten desplazarse, falten a sus empleos o abandonen temporalmente ciertas actividades económicas.
Además, el miedo a posibles detenciones también afecta el consumo. Las familias reducen visitas a restaurantes, tiendas y otros negocios. Esta situación impacta especialmente a empresas que dependen de la actividad económica local.
Se trata de una dinámica reportada por comerciantes del este de Charlotte tras el operativo de la Patrulla Fronteriza realizado en 2025. Varios propietarios dijeron a Enlace Latino NC que sus ventas disminuyeron significativamente porque muchos residentes dejaron de salir de sus casas o evitaron acudir a zonas donde creían que podía haber agentes migratorios.
Construcción y restaurantes, entre los sectores más afectados
Brookings encontró que las mayores pérdidas de empleo se concentraron en industrias con una fuerte participación de trabajadores inmigrantes.
Los sectores más afectados fueron la construcción y los servicios de alojamiento y de alimentación. Estas dos actividades dependen en gran medida de la mano de obra inmigrante en numerosas ciudades de Estados Unidos.
Sin embargo, los efectos no quedaron limitados a esos sectores.
La investigación detectó reducciones en el empleo en actividades con una presencia relativamente baja de trabajadores inmigrantes, como las artes, el entretenimiento y la recreación. Para los autores, esto demuestra que los efectos económicos de las redadas migratorias se propagan a través de toda la economía local mediante la reducción del consumo, de la inversión y de la actividad empresarial.
Un debate que va más allá de la inmigración
Los hallazgos del estudio cuestionan uno de los argumentos más utilizados para justificar el aumento de los operativos migratorios: la idea de que la salida de trabajadores inmigrantes generaría más oportunidades laborales para los trabajadores nacidos en Estados Unidos.
Según Brookings, los datos muestran lo contrario.
En lugar de producir una sustitución de trabajadores inmigrantes por trabajadores estadounidenses, las ciudades donde más aumentaron los arrestos registraron una disminución general del empleo.



