Madre teme por la vida de su hijo preso en cárcel donde decenas están contagiados del COVID-19

Patricia Ortiz 9 nov., 2020
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Joven preso de 25 años contagiado de Covid en Pender

Carolina del Norte, Raleigh- La madre de un joven preso, latino de 25 años, quien sufre de asma, teme por la vida de su hijo quien se contagió del COVID-19 en Pender Correctional Institution, una prisión localizada en el condado costero del mismo nombre, donde decenas están con el virus y cuatro prisioneros han fallecido, según autoridades estatales.

Silvia Campero ha tenido comunicación telefónica con su hijo, Eder Emanuel Servir Campero, quien está en esa cárcel desde junio del 2019. A Pender son llevados presos que se encuentran discapacitados, padecen una enfermedad terminal o presentan condiciones de salud que requieren cuidado médico.

“Desde hace más de un mes empezaron los contagios masivos en la cárcel, y los presos se manifestaron quemando colchones porque las autoridades de la cárcel no hacían nada”, contó Silvia a Enlace Latino NC.

Un centenar de presos en Pender tienen el nuevo coronavirus

John Bull, oficial de comunicaciones de Correccionales de Adultos del Departamento de Seguridad Pública (NCDPS), confirmó a este medio la situación de contagio de COVID-19 que existe en Pender.

“Este es un brote extenso del virus en esta instalación y el Sistema de Prisiones está enfocado en mitigar la propagación del virus y en brindar servicios médicos de primer nivel a la población de delincuentes allí”, afirmó Bull a Enlace Latino NC.

Bull hizo referencia a un gráfico de COVID-19 en las correccionales de la División de Prisiones del NCDPS que cuenta con 58 campus alrededor del estado.

“El gráfico muestra que hay 110 casos activos de COVID-19 entre la población carcelaria de Pender Correctional. Este gráfico es actualizado diariamente a las 3:00 p.m. Alrededor de 660 presos están en este reclusorio”, indicó Bull.

El gráfico además indica que en Pender se han realizado un total acumulado de 1,276 pruebas del COVID-19, a 651 prisioneros, de los cuales 209 resultaron positivos, 442 negativos, y 77 se han recuperado.

En datos que abarcan las 58 prisiones estatales, se han realizado 54,028 pruebas de COVID-19 a un total de 35,107 prisioneros, de los cuales 4,305 han resultado positivos, 30,802 negativos, 3,383 recuperados, y 555 casos activos. Esta información fue actualizada el 31 de octubre a las 3:00 p.m.

Joven afirma que no han tenido control del virus

Este medio tuvo acceso a un audio que Eder envió a su madre, grabado hace un mes cuando según el joven las autoridades carcelarias perdieron el control del virus en el campus carcelario.

“Hay muchos, muchos enfermos, creo que perdieron el control de la enfermedad, está corriendo por todo el campus, estamos encerrados, no podemos tener ninguna ayuda de nada, ni medicamentos, los que no estamos enfermos estamos pidiendo que nos muevan fuera del peligro, porque muchos no estamos sentenciados a recibir una enfermedad”, dijo Eder en el audio.

El joven además aseguró que no cuentan con ningún implemento para mantener la limpieza y protección en el pabellón.

Prisioneros resultan positivos

A propósito Bull señaló que los prisioneros que resultan positivos, son separados inmediatamente del resto de presos, y puestos en aislamiento para asegurarse que no se propague el virus.

“La unidad donde hayan casos de prisioneros que dieron positivo, es puesta en cuarentena médica de 14 días para ser observados de cerca y chequearles la temperatura dos veces al día. Cada preso que muestre síntomas del virus es movido a aislamiento y se le hace el test. Cada prisión tiene protocolos médicos en el caso de que algún preso necesite cuidado médico avanzado”, dijo Bull. “Estos protocolos han sido mantenidos en Pender, para separar los casos positivos de la población general y proveer tratamiento médico de ser necesario”, añadió Bull.

De acuerdo con el NCDPS, de las acciones tomadas para mitigar el COVID-19 en las prisiones estatales, el 18 de septiembre se distribuyeron 300,000 mascarillas desechables al personal y los presos, y que se ordenaron igual número de mascarillas lavables, para que cada uno tenga cinco de ellas.

Además se afirma que se tiene desinfectante de manos y en spray que están disponibles en Pender y las demás prisiones para los presos y el personal.

Todos contagiados

Según describió Eder a su madre, el campus tiene pabellones donde duermen alrededor de 30 presos en cada uno. Después de un mes de comenzar los focos de contagio en el reclusorio, la semana pasada el joven y todos en su pabellón se mostraban enfermos.

“El jueves de la semana pasada, llegaron a hacerles el examen a todos, y este lunes fue el médico a decirles que todos estaban contagiados. Ellos no han tenido seguridad, no han tenido ningún tratamiento médico, ni medicinas”, manifestó la madre.

Eder contó a su madre que el lunes 26 de octubre, llegaron siete ambulancias a la cárcel y que hubo un muerto en su pabellón. Para el viernes 30 de octubre el muchacho ya tenía varios síntomas del COVID-19, estaba muy débil y tenía mucho dolor en el cuerpo.

“Llegan medicamentos, sí, porque este es un campo médico, pero solamente para los que tienen depresión, o problemas de azúcar, pero las medicinas no llegan para los del COVID”, dijo Eder en la grabación.

Cárcel con más fallecidos por COVID-19

Según los datos del NCDPS, desde que comenzó la pandemia, en este sistema de correccionales han fallecido 19 prisioneros, 4 de ellos en Pender, siendo la cárcel donde más personas han muerto por COVID-19, seguida del Albemarle Correctional Institution, con 3 fallecidos.

La entidad informó en un comunicado emitido el 29 de octubre, acerca de la muerte de un prisionero con condiciones médicas pre-existentes que dio positivo a COVID-19 y que murió estando hospitalizado.

“Al preso se le hizo el test de COVID-19 antes de ser hospitalizado el 20 de octubre. Su resultado de test positivo fue recibido el siguiente día. Su condición se complicó y murió el 28 de octubre”, se indica en el comunicado que no identifica al preso fallecido pero informa que estaba en mitad de sus 50.

Solo les resta esperar

Silvia piensa que su hijo y los que están con él ya se resignaron a la idea de esperar a ver qué sucede con ellos expuestos a un virus mortal, y siendo algunos de alto riesgo por sus condiciones de salud.

“Mi hijo por ser asmático es más vulnerable al virus, y hasta ahora no le han dado ni un analgésico para el dolor, solo les llevan comida y no pueden salir del pabellón. Los están sentenciando a muerte, no justifico lo que hizo mi hijo para estar preso, pero ese delito no lo condena a muerte”, expresó Silvia.

“Como madre no puedo hacer mucho, solo decirle que esté tranquilo, que duerma boca abajo. Quisiera plantarme allí, pero hay leyes y uno como mexicano no puede hacer nada”, agregó Silvia.

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Sobre el autor:

Patricia Ortiz

Periodista multimedia de origen colombiano, con más de 14 años de experiencia en medios de comunicación escritos en Carolina del Norte. Su trabajo periodístico ha sido reconocido con 16 Premios José Marti, por parte de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas (NAHP).

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