Al menos 13 personas fueron detenidas el domingo 26 de julio en Wilson Creek, en el condado de Caldwell, durante un operativo de control migratorio, según confirmó el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un comunicado. La agencia dijo que actuó en conjunto con el Servicio Forestal de Estados Unidos.
En el comunicado, ICE afirmó que varias de las personas detenidas tenían antecedentes penales, entre ellos casos de conducir bajo los efectos del alcohol y de reingreso ilegal al país.
Sostuvo que todas recibieron o recibirán el debido proceso y que permanecen bajo su custodia a la espera de la deportación o de un proceso de expulsión.
Sin embargo, no se dieron a conocer los nombres de los detenidos ni cuántos de ellos tenían antecedentes penales y cuántos fueron detenidos únicamente por infracciones civiles de inmigración.
La confirmación oficial llegó después de que la comunidad exigió respuestas tanto en redes sociales como en la oficina del alguacil del condado de Caldwell. También, ayer, un grupo liderado por organizadores comunitarios y apoyado por vecinos del condado se presentó ante la junta de comisionados para reclamar explicaciones sobre el operativo.
El miedo de las familias
Para comprender la magnitud del operativo del domingo, conviene conocer el lugar. Wilson Creek es un río al que se accede a través del Bosque Nacional Pisgah, por Brown Mountain Beach Road, un camino angosto de ripio con un solo carril por sentido.
Las personas estacionan sobre el costado o en los pocos espacios asignados y desde ahí bajan al río.
Es un sitio de pesca y deportes acuáticos, con zonas tranquilas para nadar. Y es un lugar de reunión y paseo para la comunidad de la zona, incluida la latina.
También es de difícil acceso: esa calle es, en la práctica, la única vía de entrada y de salida.
El domingo, según testigos y familiares, las autoridades se ubicaron en esa calle angosta. Y no había forma de salir del lugar sin pasar por el control migratorio.
En un video publicado en redes sociales, dos jóvenes buscan a su madre y a su hermano menor, un adolescente de 13 años. Los dos estaban pasando el domingo en Wilson Creek cuando comenzó el operativo. En las imágenes se observan la búsqueda y la angustia de quienes intentaban encontrar a sus familias, escondidas, o averiguar si sus familiares habían sido detenidos.
La familia había recibido una llamada para ir a buscar al adolescente, pero al llegar no la dejaron entrar. “En ese momento, si se habían llevado a mi mamá, la pregunta era: ¿se llevaron a mi hermano con ella? ¿O lo dejaron atrás en el bosque de Wilson Creek?” dice el familiar en el video.
Varias patrullas del alguacil y vehículos policiales bloqueaban el acceso. Según relatan, explicaron a un agente que buscaban a un menor que podía estar solo, pero no recibieron información durante 20 a 40 minutos.
Recién media hora después, otro agente les informó que se trataba de un operativo de inmigración. Finalmente, pudieron reencontrarse con su familia, que esperaba, asustada, en esa zona alejada del bosque nacional.
La comunidad exige respuestas
La confirmación oficial llegó después de un día de reclamos de la comunidad, que buscó respuestas de las autoridades locales sin obtenerlas.
Integrantes de la comunidad, acompañados por organizaciones latinas de la región, se presentaron el lunes en la oficina del alguacil del condado de Caldwell, a cargo de Kevin Bean, para pedir explicaciones sobre el operativo.
Ginny Romero Hill, directora ejecutiva del Centro Latino de Hickory, relató en sus redes sociales que esperaron un largo rato y que luego la llamaron para pasar sola y sin grabar. Dijo que declinó por motivos de seguridad y pidió que el sheriff saliera a hablar con la comunidad.
“Me dijeron que le preguntarían. Y nunca volvió”, escribió Romero Hill en una publicación. Según su relato, nunca les informaron que Bean se había retirado del edificio.
Después, el grupo acudió a la reunión de la junta de comisionados del condado de Caldwell. Allí, según Romero Hill, los comisionados no pudieron responder sus preguntas. “Exigimos que nuestros líderes representen adecuadamente a sus electores en todos los niveles. Exigimos transparencia”, escribió.
La versión del alguacil de Caldwell
Un día después, y tras la presión comunitaria, el alguacil del condado de Caldwell confirmó su participación en un comunicado en Facebook. Dijo que agentes de ICE y del Servicio Forestal realizaron un retén en una carretera federal en el área de Wilson Creek y que, “a pedido” de las agencias federales, sus oficiales estuvieron presentes para asistir en el operativo.
Además, dijo que su oficina no tomó custodia de ninguna persona y negó que se hubiera separado a niños de sus familias.
Sin embargo, en el caso documentado por Enlace Latino NC, los agentes detuvieron a un hombre cuya pareja e hijos, de 4 y 10 años, estaban con él ese día. A la madre la dejaron ir con los niños; al padre se lo llevaron. Los dos menores quedaron separados de su padre, quien sigue detenido.
Ni ICE ni la oficina del alguacil informaron los nombres de los detenidos, ni sus edades ni dónde se encuentran actualmente.
Bean también afirmó que su oficina mantiene una relación con agencias federales en Wilson Creek “desde hace más de 30 años”. Desde 2020, además, tiene un acuerdo formal con ICE bajo el programa 287(g), en el modelo Warrant Service Officer, que solo autoriza a sus agentes a actuar sobre personas ya detenidas en la cárcel del condado, no en la vía pública.
Tras las denuncias iniciales de la comunidad, conozca los detalles del operativo en Wilson Creek, una zona recreativa del oeste de Carolina del Norte donde familias latinas reportaron la presencia de agentes de inmigración.
El comunicado del ICE
“El 26 de julio, ICE trabajó con el Servicio Forestal de Estados Unidos (USFS) para arrestar a 13 extranjeros ilegales, muchos de ellos con antecedentes penales que incluían conducir bajo los efectos del alcohol (DUI) y reingreso ilegal, un delito grave. Todos los extranjeros ilegales arrestados han recibido o recibirán el debido proceso en su totalidad. Permanecerán bajo custodia de ICE a la espera de su expulsión o de un proceso de expulsión”, envió la agencia en un comunicado oficial a primera hora de esta mañana.
No obstante, la agencia no detalló cuántos de los 13 inmigrantes arrestados tenían cargos penales ni de qué tipo.
Cabe recordar que en varios estados del país, entre ellos Carolina del Norte, hay departamentos de policía y de alguaciles que colaboran activamente con inmigración.



