El nuevo presupuesto estatal de Carolina del Norte destina $706.1 millones a la recuperación del huracán Helene en el oeste del estado, con fondos para vivienda, caminos y puentes privados y el aporte estatal de programas financiados junto con FEMA.
Es el primer presupuesto estatal completo que Carolina del Norte aprueba desde la tormenta, aunque no es la primera ayuda para la recuperación. Aunque se trata del sexto paquete aprobado desde septiembre de 2024.
Kevin Madsen, oficial de recuperación de Helene del condado de Buncombe, dijo por correo electrónico a Enlace Latino NC que el financiamiento “mostrará avances en la reparación y reconstrucción de viviendas, en los caminos y puentes privados” y también en el trabajo del Grupo de Recuperación a Largo Plazo.
Ese grupo, el BCLTRG por sus siglas en inglés, acompaña, caso por caso, a las familias que siguen sin resolver los daños causados por la tormenta y cuenta con el patrocinio fiscal de United Way of Asheville Buncombe. “Este financiamiento es un impulso significativo, pero necesitaremos mucho más”, respondió a este medio Sarah Roth, directora ejecutiva interina de la organización.
La magnitud del daño explica esa cautela. Según el informe del condado, más del 60% de las propiedades locales sufrieron daños. Además, el documento contabiliza 372 viviendas destruidas y más de 11,000 que necesitan reparaciones importantes. Muchísimas de ellas aún están en esa situación, casi dos años después.
¿En qué se usarán los $706.1 millones?
Lo primero que hay que saber es que el dinero llegará directamente a las familias afectadas en forma de cheque o de ayuda económica. Sino que cada partida financia un programa específico, con sus propios requisitos.
Aquí está el desgloce:
- $450 millones para cubrir la parte estatal de programas federales de recuperación
- $65 millones en subvenciones de capital para gobiernos locales, con hasta $30 millones para bomberos voluntarios
- $40 millones para alojamiento temporal de participantes de Renew NC
- $35 millones para organizaciones voluntarias que reparan y reconstruyen viviendas
- $30 millones para caminos y puentes privados, con $8 millones reservados a organizaciones voluntarias
- $27 millones en una subvención específica para el condado de Madison
- $5 millones para Veterans Restoration Quarters, en Asheville
- El resto para otros proyectos, como los sistemas para medir inundaciones

Si usted o su comunidad todavía enfrentan las consecuencias del huracán Helene, consulte: Guía de recursos para personas afectadas por Helene en Carolina del Norte, con información sobre programas de ayuda, recursos y servicios disponibles.
¿En que se usará la partida de los $450 millones?
Ese dinero sirve para completar programas federales. FEMA no paga el costo total de los proyectos de recuperación: cubre la mayor parte y exige que el estado o el gobierno local ponga el resto, entre un 10% y un 25% según el programa.
Ese porcentaje es el que ahora aporta el presupuesto estatal. Con ese dinero, dijo Madsen, los proyectos quedan “financiados al 100% por el condado”.
Los fondos respaldan programas de FEMA para reparar infraestructura pública y reducir el riesgo ante futuros desastres. También financian dos opciones para los dueños de vivienda: que el gobierno compre la propiedad dañada o que la eleve por encima del nivel base de la inundación.
Madsen también explicó que los residentes pueden “recibir el valor de mercado previo al desastre por la compra de sus propiedades dañadas por Helene”. Es decir, el pago corresponde a lo que valía la casa antes de la tormenta.
Alojamiento temporal: dónde vivir mientras arreglan la casa
Los $40 millones cubren el alojamiento de quienes están inscritos en el programa estatal Renew NC y de solicitantes de bajos ingresos que cumplan los requisitos de dificultad económica y hayan agotado otras opciones de vivienda.
Pero la ayuda no cubre todo. El presupuesto, señaló Roth, “no incluye otra asistencia financiera crítica, como dinero para el almacenamiento de muebles y bienes personales, y los costos de mudanza, para los sobrevivientes que deben desocupar sus viviendas para las reparaciones”.
Tampoco alcanza a todos. La directora advirtió que no todos los sobrevivientes de Helene serán atendidos por Renew NC.
Reparación de caminos y puentes privados
Helene dañó más de 8,000 caminos y puentes privados en el oeste del estado, según la oficina del gobernador.
En muchos casos son la única vía por la que pasan ambulancias, camiones de bomberos, el correo y los autobuses escolares. Y, sobre todo, el único acceso de muchas personas a sus propias casas. Como esas estructuras son privadas, el costo de arreglarlas recae en su dueño.
Sobre esto, Roth describió un caso que muestra cómo un problema arrastra al otro: una familia ya había conseguido vivienda temporal para mudarse mientras reparaban su casa, pero la obra no pudo comenzar porque el camino y el puente siguen sin arreglarse. También, dijo, ha visto casas deteriorarse con el tiempo porque nadie pudo llegar a trabajar en ellas.
Por su parte, Madsen precisó que residentes de Buncombe presentaron solicitudes al programa estatal. Un dato a tener en cuenta es que el gobernador Stein había pedido $100 millones para esta partida y la Asamblea General aprobó $30 millones.

¿Alcanza el dinero?
Miles de hogares siguen con necesidades sin resolver. Y, según la directora de BCLTRG, una de las razones tiene que ver con lo que la gente esperaba de la ayuda federal.
“El financiamiento de FEMA está pensado como una medida de emergencia para estabilizar a los hogares después de un desastre; la asistencia se limita, en general, a dejar la vivienda segura o funcional, más que a restaurarla por completo”, dijo Roth.
La subvención máxima de vivienda de FEMA por el huracán Helene fue de $42,500, que rara vez cubre la reconstrucción. A eso se suma que muchas familias no tenían seguro contra inundaciones porque la tormenta anegó zonas que no se inundaban desde hacía décadas, explicó.
Otro de los problemas es que hay hogares que recién ahora piden ayuda.
“Es posible que hayan creído que no había un problema, como el moho que aparece de forma significativa después de la tormenta, o que podían manejarlo por su cuenta, pero ya agotaron sus ahorros personales y están exhaustos por intentar hacerlo solos”, explicó la directora.
Entre ellos hay adultos mayores y familias que no lograron acceder a los recursos justo después de Helene.
El grupo atiende hoy unos 32 casos activos de reparación de vivienda y tiene más de 100 en espera. Según BCLTRG, al mismo tiempo, las organizaciones nacionales y regionales que llegaron tras la tormenta se están retirando, el manejo estatal de casos se está cerrando y las nuevas derivaciones caen en los grupos locales.
“Los gestores de casos son las llaves que abren la puerta a los recursos”, advirtió Roth. “Sin financiamiento continuo para la gestión de casos, muchos hogares no podrán acceder a los recursos que ofrece el Estado y es posible que nunca se recuperen del todo.”
Consultado sobre si los $706.1 millones cubren lo que falta, Madsen no respondió directamente. Contar con fondos adicionales siempre beneficia estos esfuerzos, sostuvo. Y agregó: “El financiamiento continuo para vivienda asequible y para programas relacionados con la vivienda sigue siendo una prioridad en el condado”.
Le puede interesar: Concejo de Charlotte rechaza subvención federal tras alertas sobre impacto en inmigrantes
Dónde pedir ayuda
Quienes sigan con necesidades sin resolver por Helene pueden completar el formulario de BCLTRG o escribir a info@buncombeltrg.org. Un gestor de casos se comunica posteriormente para revisar cada situación.
“Estamos aquí para el largo plazo y haremos un esfuerzo adicional para asistir a personas y hogares que no han podido encontrar ayuda en otro lado”, señaló Roth.



