Optometrista realiza un examen de la vista a una infante
A nivel nacional, menos de la mitad de los niños en edad preescolar ha recibido un examen visual para detectar enfermedades comunes como la ambliopía, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Un examen visual a tiempo puede marcar la diferencia entre una visión sana y la pérdida irreversible de la vista.

Por ello, aunque muchos padres solo consultan al oftalmólogo si el niño se queja, los expertos en salud recomiendan controles preventivos antes de que aparezcan síntomas.

La detección temprana permite tratar condiciones que podrían afectar el desarrollo, el aprendizaje y la calidad de vida.

“El cuidado de la salud visual es parte del bienestar general y puede mejorar significativamente la calidad de vida de una persona”, señala un informe del Grupo de Trabajo en Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF, por sus siglas en inglés).

“Ojo perezoso”, la causa más común de pérdida de visión en la infancia

A nivel nacional, menos de la mitad de los niños en edad preescolar ha recibido un examen visual para detectar enfermedades comunes como la ambliopía. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), esto es preocupante.

La ambliopía, conocida como “ojo perezoso”, es la causa más común de pérdida de visión en la infancia. Ocurre cuando el ojo y el cerebro no trabajan correctamente en conjunto. Actualmente, según los CDC, afecta a entre 2 y 3 de cada 100 niños y, si no se trata a tiempo, puede provocar una pérdida de visión permanente.

Pero no todos los niños acceden al cuidado que necesitan. Según el USPSTF, solo el 69,8 % de los niños latinos ha recibido algún tipo de control visual. En contraste, el 80,7 % de los niños blancos o afroamericanos no hispanos lo ha recibido.

¿Qué señales deben preocupar?

En muchos casos, los problemas visuales en la infancia no presentan síntomas. Pero hay señales que pueden indicar dificultades: si el niño se acerca mucho a los libros o pantallas, tropieza con frecuencia, entorna los ojos, evita actividades que requieren enfocar o tiene enrojecimiento, lagrimeo o secreción ocular.

Las autoridades de salud advierten que la cantidad de personas con pérdida de visión y ceguera puede seguir aumentando en los próximos años. Además, cuidar la salud visual desde temprana edad es una forma concreta de mejorar la calidad de vida.

¿Qué pruebas se hacen y a qué edad?

En menores de 3 años, los profesionales pueden usar equipos especiales como fotoscreeners o autorefractores. Estos permiten detectar problemas sin necesidad de que el niño coopere activamente. También se hacen pruebas como el reflejo rojo o la alineación ocular.

A partir de los 3 años, ya se pueden usar pruebas de agudeza visual con gráficos de símbolos (como LEA o letras HOTV). También se realizan evaluaciones de percepción de profundidad y exámenes más completos.

El USPSTF recomienda hacer al menos un examen entre los 3 y 5 años. Esto es para detectar ambliopía o sus factores de riesgo, como el estrabismo y los errores refractivos. “La eficacia del tratamiento disminuye con la edad, con riesgo de una pérdida de visión irreversible”, advierte el informe.

“El tratamiento de la ambliopía se asocia con mejoras moderadas en la agudeza visual en niños de 3 a 5 años. Estas mejoras probablemente resulten en mejoras permanentes a lo largo de la vida”, añade el USPSTF.


👓 Si después del examen tu hijo necesita anteojos o seguimiento con un especialista, hay clínicas comunitarias en Carolina del Norte que pueden ayudarte, incluso si no tienes seguro médico. El Centro Médico Samaritano en Durham ofrece servicios médicos gratuitos y recetas de oftalmología para quienes más lo necesitan.


¿Cada cuánto debo hacerme un examen visual?

La frecuencia de los exámenes depende de la edad y los antecedentes médicos:

optometrista realizando un exámen de la vista a niña
Los exámenes de la vista en la infancia son clave para detectar a tiempo problemas visuales que podrían afectar el desarrollo y el aprendizaje. Foto: Gustavo Fring / Pexels
  • Niños de 3 a 5 años: al menos un examen visual completo, incluso si no hay síntomas.
  • Menores de 3 años: si hay antecedentes familiares o signos de alerta, el pediatra puede recomendar pruebas específicas.
  • Personas con diabetes: examen ocular dilatado una vez al año.
  • Adultos mayores de 60 años: control visual cada 1 o 2 años, especialmente si hay antecedentes de glaucoma o cataratas.
  • Personas sin síntomas ni factores de riesgo: se recomienda consultar al menos cada dos años.

Muchos problemas oculares avanzan sin dolor ni señales claras. La detección temprana permite iniciar tratamientos sencillos que pueden evitar consecuencias graves.


🩺 Si te preocupa el costo de una consulta, de los exámenes o de los lentes, hay programas que ofrecen ayuda médica en Carolina del Norte, incluso si no tienes seguro. Aquí te contamos cómo acceder a esos recursos de ayuda.


Recursos disponibles en Carolina del Norte

En Carolina del Norte, las personas que no califican para Medicaid y tienen problemas de visión pueden solicitar ayuda a través del Medical Eye Care Program. Este es un programa estatal que busca prevenir la ceguera y restaurar la visión.

Este programa ofrece atención médica preventiva y correctiva. Está diseñado para tratar algunas de las principales causas de pérdida de visión, como cataratas, glaucoma y trastornos de retina. Dependiendo de la disponibilidad de fondos, también puede cubrir tratamientos o cirugías relacionadas con la vista, así como medicamentos recetados.

Para calificar, es necesario ser residente de Carolina del Norte, no tener Medicaid ni otros recursos para costear la atención, y cumplir con ciertos requisitos de ingreso. Cada solicitud es evaluada por un trabajador social especializado en personas con discapacidad visual en el condado donde vive el solicitante.

¿Cómo se solicita?

Las personas interesadas deben comunicarse con el trabajador social para personas ciegas en su condado o con la oficina distrital del programa.

Teléfono en español: 1-800-662-7030
Teléfono general: 1-866-222-1546

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Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

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Patricia Serrano es una periodista bilingüe radicada en Asheville y miembro de Report for America. Cubre temas migratorios, políticos y sociales en el oeste de Carolina del Norte para Enlace Latino NC,...

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