Christopher Hernández Vallecillo, es un niño hondureño de 11 años, que ha pasado la mayor parte de su vida luchando contra el cáncer, y a pesar de este sufrimiento a su corta edad no pierde la esperanza de seguir viviendo.
Desde hace más de un mes, Christopher se encuentra recluido en el UNC Children’s Hospital de Chapel Hill, donde recibe tratamiento para la leucemia. Su madre, Mirian Vallecillo, no se despega de él ni un minuto.
“Estoy con él todo el tiempo, he tenido que dejar trabajo, hogar, tengo todo abandonado para acompañarlo, porque él me ha pedido que no lo deje solo”, contó Vellecillo a Enlace Latino NC.
Un caso que ha conmovido al personal del hospital
La situación de Christopher y su madre ha conmovido a los médicos y enfermeras del hospital, que en su afán por colaborar recientemente hicieron un donativo para ayudarles a cubrir algunos gastos.
“Yo y mis compañeros del hospital hemos estado juntando de a poco para poder ayudarles, pero ahora necesitan de toda la ayuda posible que se pueda dar”, nos comentó la enfermera Aranza.
Christopher comenzó el año con la noticia de que le había vuelto el cáncer, esta vez en su sangre, tiene leucemia, y ahora es sometido a un nuevo tratamiento que los médicos han dicho que los niños y adultos que lo han tenido han respondido bien.
“Estoy muy agradecida que le aprobaran ese tratamiento, porque mi hijo no nació aquí. El hospital y el personal nos han ayudado mucho, y es que cuando uno no trabaja todo se viene abajo, la renta, los servicios la comida, y mi otra hija y dos sobrinos que tengo a mi cargo dependen de mí”, manifestó la madre hondureña.
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Dos años sin cáncer

Hace cuatro años, cuando Christopher estaba recién llegado a este país, pasó por la misma situación, esa vez le detectaron cáncer en el tobillo.
Mirian dijo, que vivió una odisea yendo de hospital en hospital donde le decían que no podían hacer nada por su hijo.
“Un día estaba desesperada y sin saber qué hacer, le pedí a Dios que me ayudara. Entonces me dio por buscar otras clínicas en Google, y así de la nada me salió la UNC, llamé y me dieron cita para el siguiente día”, recuerda Mirian.
De acuerdo con la madre, allí un doctor lo remitió a un oncólogo y a un ortopeda, y le hicieron varios estudios. Finalmente comenzó a ser tratado en la UNC por el doctor Quesada.
Para Mirian fue un milagro que su hijo comenzara a recibir tratamiento teniendo en cuenta su situación en el país, y que al cabo de dos años pudiera tocar la campana por estar libre de cáncer.
Perdió sus ojos a causa del cáncer
Esta madre y su hijo han sufrido mucho a causa del cáncer, una enfermedad que ha perseguido a este niño desde que era un infante.
“Mi hijo ha sufrido mucho…a él le detectaron cáncer a los dos meses de nacido. Le comenzó en un ojo y se lo tuvieron que extirpar, y luego a los cuatro años fue en el otro ojo, así que quedó ciego y debe usar prótesis…y ahora estamos aquí de nuevo”. Fue lo que expresó la madre.
Mirian cuenta, que Christopher es un niño muy cariñoso e inteligente que cursa el cuarto grado en Durham Elementary, donde también está aprendiendo braille en inglés, pero después de las vacaciones de fin de año no pudo regresar a causa de este nuevo cáncer.
En su estado, el niño no puede estar donde haya mucha gente, así que una vez pueda regresar a su casa, Mirian tendrá que mantenerlo aislado y con cuidados especiales.
Mantienen la esperanza
El 4 de enero de este año, la madre recuerda cuando el médico les dio la noticia de que el cáncer había vuelto, y sintió que el mundo se le venía abajo. “Nos pusimos a llorar los dos, sentí impotencia, porque son casi ya 11 años de sufrimiento. Sin embargo, ahora siento fortaleza y mantengo mi confianza en Dios”.

Por ahora, Christopher continuará hospitalizado y tendrá que seguir un tratamiento por lo menos por un año y medio, según nos dijo la enfermera Aranza.
Mirian también comentó, que las enfermeras esperan contactar a la escuela de Christopher para solicitar que pueda tener las clases en su casa.
“Desde hace tiempo sigo a esta madre y sé por lo que ha pasado, y es increíble que por cosas del destino terminaran aquí en Chapel Hill donde yo trabajo”, dijo la enfermera Aranza, quien fue quien contactó a Enlace Latino NC para dar a conocer esta historia.
Mirian siempre ha sido una mujer trabajadora, que ha luchado por mantener a su familia.
“Siempre le pido a Dios que no quiero tener que pedirle nada a nadie, y que tampoco quiero que miren a mi hijo con lástima. Él ha sido un niño muy valiente y también he visto siempre la ayuda de Dios en todo”, anotó la madre.
Si desea brindar apoyo a Christopher
Si alguna persona está interesada en colaborar con Mirian, para que pueda solventar algunos de sus gastos y los de su hijo Christopher puede llamarla o enviarle un mensaje de texto al: 919-272-2252.
Información y estadística sobre leucemia NIH Instituto Nacional del Cáncer



