Ante el riesgo de redadas migratorias sin orden judicial, negocios en Asheville están siendo invitados a sumarse a una campaña que los convierte en espacios protegidos por la Cuarta Enmienda. La iniciativa, impulsada por organizaciones comunitarias, busca capacitar a voluntarios y comerciantes para prevenir operativos inconstitucionales del ICE y garantizar que se respeten los derechos de trabajadores inmigrantes.
“Necesitamos más personas en nuestras comunidades dispuestas a mostrar abiertamente que levantan la voz y apoyan a los inmigrantes”, dijo Nikki Marín Baena, codirectora de Siembra NC. La frase resonó en una sala llena de voluntarios en Asheville, donde unas 50 personas se reunieron la semana pasada para formarse en estrategias de defensa comunitaria.
El encuentro, organizado por CIMA (Compañeros Inmigrantes de las Montañas en Acción) y facilitado por Siembra NC, no fue un evento aislado. Forma parte de una campaña más amplia que busca sumar a negocios locales a una red de protección conocida como Lugares de Trabajo de la Cuarta Enmienda.
Su meta: garantizar el respeto de los derechos constitucionales de las personas inmigrantes, especialmente ante operativos migratorios sin orden judicial.
La capacitación fue el primer paso. En las próximas semanas, los voluntarios —junto a organizadores comunitarios— recorrerán la zona de Asheville para invitar a comercios a sumarse e identificarse públicamente como espacios comprometidos con la defensa de los derechos de sus trabajadores y clientes inmigrantes.
En términos simples, se trata de construir espacios donde se entienda y se defienda la Cuarta Enmienda. Esta es una cláusula de la Constitución de los Estados Unidos que protege a las personas frente a registros e incautaciones arbitrarias.
Esta garantía impide que las autoridades invadan la privacidad de las personas sin una orden judicial, salvo en situaciones excepcionales.
¿Qué significa ser un lugar de trabajo de la Cuarta Enmienda?
Durante la capacitación, los organizadores explicaron en qué consiste esta iniciativa: invitar a comercios locales a sumarse a una red comunitaria que defiende los derechos de las personas inmigrantes en sus espacios laborales.
Un lugar de trabajo de la Cuarta Enmienda es un negocio que se compromete a conocer y respetar la Constitución de los Estados Unidos. Especialmente la cláusula que protege a toda persona frente a registros e incautaciones sin orden judicial.
En la práctica, eso implica no permitir el ingreso de agentes de inmigración sin una orden firmada por un juez. Ni entregar información personal de trabajadores o clientes sin revisar su legalidad.
“La Cuarta Enmienda protege a todos los propietarios de negocios, con o sin papeles migratorios, de que los agentes federales entren a sus lugares de trabajo”, explicó Andrew Willis Garcés, uno de los capacitadores de Siembra NC, en el evento en que estuvo presente Enlace Latino NC.
Para que los voluntarios comprendieran mejor cómo presentar la campaña, la capacitación incluyó una dinámica de simulación. Uno de los asistentes interpretó a un dueño de negocio local, mientras que Marín Baena asumió el papel de una voluntaria que lo invitaba a sumarse.
El ejercicio sirvió para practicar un diálogo claro, respetuoso y directo, tal como se espera que ocurra durante las visitas reales que comenzarán en los próximos días.
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¿Qué acciones pueden tomar los negocios?
El objetivo de esta campaña no es solo reaccionar, sino anticiparse. En la capacitación se compartieron ejemplos recientes de operativos sin orden judicial en comercios y fábricas de distintos estados. En muchos casos, los agentes entraron sin permiso y detuvieron a personas sin presentar documentación legal.
Para evitar que esto ocurra, los negocios pueden tomar medidas simples y efectivas:
- Revisar qué áreas del local son públicas y cuáles deben considerarse privadas.
- Capacitar al personal sobre sus derechos, incluyendo el derecho a solicitar una orden judicial.
- Decidir colectivamente cómo reforzar la privacidad y seguridad del espacio.
- Exhibir materiales visibles, como obras de arte o señalización, que indiquen que se trata de un lugar que respeta los derechos constitucionales.
Según los materiales entregados en el taller, la meta es contar con al menos 50 negocios inscritos en Asheville como Sitios de Trabajo que Respetan la Cuarta Enmienda para fines de junio.
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¿Qué hacer si llegan agentes federales a tu lugar de trabajo?
Como parte del entrenamiento, los organizadores compartieron una lista práctica de acciones que cualquier persona puede seguir si agentes de inmigración intentan ingresar sin orden judicial. Estas son algunas de las más importantes:
- Preguntá si tienen una orden. Si no la tienen, podés decir con claridad: “No tienen mi permiso para entrar”.
- Si muestran una orden, revisala. Debe estar firmada por un juez federal y decir “US District Court” en la parte superior.
- Una orden administrativa (como la I-200) no autoriza el ingreso.
- No permitas el ingreso a áreas privadas sin orden judicial.
- No ayudés a los agentes a identificar personas según su estatus migratorio.
- No respondás preguntas ni muestres documentos si no estás obligado.
- Informá a quienes estén presentes que tienen derechos y que no deben responder ni mostrar identificación.
- Si es seguro, filmá la interacción.
Estas recomendaciones buscan reducir el riesgo de violaciones a la Cuarta Enmienda y proteger tanto a trabajadores como a propietarios de negocios. Como afirmaron los organizadores: los derechos constitucionales también se ejercen en el trabajo.



