El domingo pasado 3 de mayo, Aflorar Herb Collective organizó una jornada gratuita de entrega de plantas medicinales en el jardín de una vivienda en el oeste de Asheville. Vecinas y familias latinas se acercaron para recibir plantitas de hierbas como menta, valeriana, albahaca y ajenjo.
El evento se repetirá este sábado 10 de mayo, de 12:00 p.m. a 4:00 p.m. Para asistir, solo hay que enviar un mensaje directo a su cuenta de Instagram.
“Queremos enseñar que se puede hacer esto en casa. No es algo nuevo, esto es parte de nuestras culturas. Nuestros papás, nuestros tíos, han tenido estos conocimientos durante años. La idea es transmitirlos”, explicó a Enlace Latino NC Sarah Nuñez, cofundadora del colectivo.
En el jardín, varias mesas cubiertas con lonas verdes sostenían bandejas de plantines listos para llevar. Había ajenjo, escrofularia, albahaca sagrada, menta, valeriana, yerbabuena, salvia y diente de león, entre muchas otras.
A un costado, se ofrecían recipientes vacíos y una carretilla con tierra negra para que cada persona pudiera llenar su contenedor, elegir sus plantas y prepararlas para el viaje a casa. Algunas personas tomaban su tiempo para leer las etiquetas hechas a mano, otras preguntaban por las propiedades de cada hierba o cómo cultivarlas.
El sistema era simple y comunitario: elegir, sembrar, llevarse lo necesario. Cada visitante armaba su propio kit medicinal en diálogo con las voluntarias, que orientaban con paciencia y compartían recetas, consejos o recuerdos.
La mayoría de quienes asistieron eran mujeres latinas, muchas con niños pequeños, que aprovechaban el buen clima para quedarse conversando bajo los árboles.

Le puede interesar: ¿Cuándo cambian de color las hojas y el follaje de los árboles en Carolina del Norte?
Un colectivo que siembra para sanar
Aflorar Herb Collective ya entregaba hierbas medicinales antes del huracán Helene. Pero fue a partir de esa emergencia, cuando muchas familias quedaron fuera del alcance de la ayuda oficial, que el colectivo amplió su trabajo y fortaleció su red de distribución.
Hoy cultivan y reparten en al menos diez lugares, incluyendo espacios fuera de Carolina del Norte, como en Kentucky. Su alcance es nacional, pero su raíz sigue siendo local, cultural y comunitaria.
En el último mes, el colectivo actualizó recursos y reforzó su presencia en espacios como Save Shelter, Swannanoa Communities Together, la Clínica de Acupuntura Asequible de Asheville, la Colaborativa La Milpa, Blue Ridge Pride, Tranzmission, Southside Community Farms, Youth OutRight y con una red de curanderos y profesionales locales.
Allí reparten plantas, sostienen redes de apoyo y acompañan a quienes más lo necesitan.
Su enfoque combina herbolaria y arte como formas complementarias de sanación. “Hay que tener tiempo de descanso y de cuidado. Es necesario que también nos cuidemos a nosotros para poder seguir luchando”, dijo Sarah Nuñez.
Por eso, Aflorar no solo reparte plantas: también crea espacios para que las personas puedan respirar, reconectar con la tierra, hacer arte y compartir.
El colectivo piensa especialmente en comunidades BIPOC y en quienes están en la primera línea del activismo, ofreciendo momentos de pausa para volver a empezar. Como ellas mismas dicen: “Nos sentimos como hadas haciendo este trabajo con y para la comunidad”.

Un jardín ganado a los desarrolladores
El terreno donde Aflorar organiza parte de sus actividades no siempre fue suyo. El año pasado, el colectivo participó en una subasta del condado para adquirir un pequeño bosque nativo de 0.13 acres, contiguo a la casa de Sarah Nuñez, donde ya funcionaban el jardín y el proyecto de herbolaria. Compitieron con desarrolladores interesados en urbanizar la zona, lo que habría significado la destrucción de ese ecosistema. Aflorar ganó la puja y evitó que el bosque fuera talado.
Allí no se cultiva: el plan es cuidar ese espacio, retirar especies invasoras como el bambú no nativo y mantenerlo accesible para la comunidad. “Queremos que sea un lugar donde la gente pueda venir a caminar, descansar y reconectarse con la tierra”, explicó Nuñez.
“Es muy importante porque la gente que estaba peleando con nosotros para obtener la tierra eran developers. Y eso cambiaría todo.”
Sarah Nuñez es doctora en educación, organizadora cultural, herbolaria y facilitadora con más de 20 años de trabajo en comunidades del sur de Estados Unidos. Nacida en Bogotá y criada en Carolina del Norte, combina investigación académica, saberes tradicionales y acción política desde una perspectiva feminista, latina y queer.
Este bosque es, para ella, una extensión natural de esa visión: un lugar para sanar, compartir y resistir.

Nueva entrega de plantas gratis
La entrega gratuita de plantitas medicinales se repetirá este sábado 10 de mayo, de 12:00 p.m. a 4:00 p.m.
El evento es abierto al público, pero para participar es necesario enviar un mensaje directo a la cuenta de Instagram de Aflorar Herb Collective, donde se compartirá la dirección exacta.
La actividad es gratuita y está dirigida especialmente a personas y familias de comunidades latinas, negras y LGBTQ+ interesadas en aprender sobre el uso cotidiano de las plantas medicinales.



