Willy Wender Aceituno, ciudadano naturalizado de origen hondureño, presentó una reclamación federal por daños y perjuicios luego de que agentes de la Patrulla Fronteriza lo detuvieran violentamente en dos ocasiones el sábado 15 de noviembre.
Durante el primer día del operativo “Charlotte’s Web”, Aceituno se encontraba cerca de un restaurante en South Boulevard cuando agentes de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) lo interceptaron.
De acuerdo con los hechos, dos grupos de agentes armados y enmascarados lo interceptaron en encuentros separados; rompieron la ventana de su vehículo y dañaron su celular. Además, Aceituno resultó lesionado físicamente durante una de las interacciones, a pesar de haber declarado y demostrado su ciudadanía estadounidense.
Reclamo por más de 1 millón de dólares
Aceituno, de 46 años, también forma parte de los cinco demandantes que presentaron en febrero una demanda colectiva para impugnar los arrestos ilegales y sin orden judicial realizados durante el operativo migratorio de una semana en Charlotte y en otras ciudades de Carolina del Norte.
El martes 3 de marzo, Aceituno envió su reclamo de daños al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), por una cantidad de $1,250,000.
La Unión Americana de Libertades Civiles de Carolina del Norte (ACLUNC), la Coalición del Sur por la Justicia Social (SCSJ) y la oficina de abogados Tin Fulton Walker & Owen, PLLC (TFWO), presentaron la reclamación en nombre de Aceituno.
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Fuerza excesiva y violación de derechos
Las reclamaciones contra los agentes de inmigración incluyen arresto ilegal, detención ilegal, uso excesivo de fuerza, infligir angustia emocional, interferencia con bienes personales, supervisión negligente y violaciones de la Cuarta Enmienda (registro e incautación ilegales) y la Quinta Enmienda (negación al debido proceso) y los estándares federales de aplicación.
La presentación de estas reclamaciones fomenta la rendición de cuentas ante el exceso federal y subraya que ninguna agencia federal está por encima de la Constitución.
“No hubo justificación legal para la violencia y el trauma infligidos por inmigración federal contra el señor Aceituno”, dijo Jake Sussman, asesor jurídico jefe para la reforma del sistema judicial en SCSJ.
“El gobierno federal es responsable de este comportamiento peligroso e imprudente, y esta presentación es el primer paso para responsabilizar a los responsables”, agregó.
El primer encuentro
La reclamación detalla los dos encuentros de Aceituno con los agentes del CBP.
En la mañana del 15 de noviembre, Aceituno viajaba solo hacia su trabajo y, en su camino, se detuvo en el restaurante hondureño, Baleada Bar & Grille, cerca de Archdale Drive y South Boulevard, para recoger comida.
“Cuando caminaba hacia el restaurante, fue interceptado por cuatro agentes de inmigración armados, enmascarados y con lentes oscuros. En sus uniformes decía ‘Border Patrol en el frente y la espalda”, dice el texto de la reclamación.
Luego los agentes lo rodearon y lo colocaron con la espalda apoyada en un vehículo de la agencia. Los agentes interrogaron a Aceituno sobre su estatus legal y le preguntaron por su apellido. Los agentes afirmaron que intentaban determinar si estaba legalmente presente en Estados Unidos.
Aceituno presentó su licencia de conducir con el Real ID de Carolina del Norte. Tras varios minutos, los agentes confirmaron que el señor Aceituno era ciudadano estadounidense, sin antecedentes penales, le devolvieron su identificación y se marcharon en sus coches.
Este primer encuentro duró aproximadamente quince minutos. Testigos que se encontraban cerca grabaron la interacción y se preguntaron por qué Aceituno era detenido si estaban buscando criminales.
“Parece que la única razón por la que el señor Aceituno fue detenido e interrogado fue por ser latino”, indica la reclamación.
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Segundo encuentro se torna violento
Después de que los agentes se fueron, Aceituno entró en Baleada Bar & Grille para recoger su comida.
Luego volvió a su vehículo, un Ford F-150 de 1998 registrado a su nombre, se sujetó el cinturón de seguridad y se preparó para salir del aparcamiento, cuando un grupo de agentes federales lo interceptó de nuevo.
Los agentes federales rompieron la ventanilla de su coche y lo tiraron violentamente al suelo. A pesar de las repetidas declaraciones de Aceituno y de los testigos de que su identificación ya había sido verificada, los agentes le esposaron.
Un vídeo de esta parte del incidente se difundió ampliamente en redes sociales y medios de comunicación.
Los agentes colocaron a Aceituno, esposado y sangrando, en un SUV sin distintivos junto a otras personas que parecían ser latinas.
Luego condujeron por Charlotte antes de volver a confirmar que Aceituno era ciudadano estadounidense sin antecedentes penales. Finalmente, lo liberaron a más de dos millas de su vehículo, sin ofrecerle explicación, asistencia médica ni transporte.
Patrón de tácticas agresivas
Las acciones de los agentes de inmigración causaron a Aceituno lesiones físicas, grave angustia emocional y daños a sus propiedades.
Según la ACLU y SCSJ en un comunicado, lo que debía ser un trayecto rutinario al trabajo se convirtió en una odisea pública aterradora y degradante que sigue minando su sentido de seguridad y pertenencia.
“El relato completo del señor Aceituno es desgarrador. A lo que fue sometido no es por parte de las fuerzas del orden, es abuso. Y refleja un patrón más amplio de tácticas agresivas que están causando un daño real a nuestras comunidades”, expresó Michele Delgado, abogada de ACLUNC.
Cuando Aceituno regresó al lugar donde estaba su vehículo, llamó al 911 para reportar el hecho. Tuvo que permanecer dos horas esperando a que le reemplazaran la llave de su camioneta y, posteriormente, fue al hospital de Atrium por golpes y heridas menores.
En caso de que el gobierno federal no responda a la reclamación de Aceituno, los abogados indican que podría derivar en otra demanda.



