La Junta Estatal de Elecciones (NCSBE, por sus siglas en inglés) verificará la ciudadanía de todos los votantes registrados en Carolina del Norte mediante bases de datos federales para identificar y eliminar a cualquier persona que no sea ciudadana estadounidense de los padrones electorales.
“Esta es otra forma en la que seguiremos mejorando la precisión de nuestros padrones electorales y asegurando que solo los votantes elegibles puedan emitir su voto en este estado”, dijo Sam Hayes, director ejecutivo de la NCSBE.
“A medida que se eliminen los no ciudadanos de la lista, se tomarán las precauciones necesarias para garantizar que ningún votante elegible se vea afectado”, señaló.
La verificación de los votantes se realizará a través de la herramienta Systematic Alien Verification for Entitlements (SAVE), una base de datos del Departamento de Seguridad Nacional, para el mantenimiento de listas electorales.
Cómo funciona
Los nombres de los votantes, fechas de nacimiento y los últimos cuatro dígitos de sus números de Seguro Social se cruzarán con la base de datos federal SAVE, que proporcionará información sobre posibles no ciudadanos.
La Junta Estatal firmó, el 3 de marzo, un Memorando de Acuerdo con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. (USCIS) para este propósito.
Cuando el sistema SAVE identifique a votantes como posibles no ciudadanos, los funcionarios electorales tomarán varios pasos para garantizar que solo se elimine a las personas que no son ciudadanas estadounidenses.
Estos incluyen:
- Trabajar con SAVE para confirmar que no existan otros registros disponibles que indiquen que la persona es ciudadana estadounidense.
- Revisar los registros de inscripción del votante y otras bases de datos estatales para determinar si esa persona ha presentado prueba de ciudadanía en el pasado.
- Si no hay registros que demuestren que el votante ha presentado prueba de ciudadanía, las autoridades le notificarán y le darán la oportunidad de corregir o actualizar su información antes de eliminarlo del padrón.
Próximos pasos
Las reglas administrativas adoptadas establecen procedimientos para guiar a las juntas electorales de los condados en este proceso. Entre ellas, las reglas exigen que las autoridades notifiquen al votante y le den la oportunidad de ser escuchado. Esto incluye la posibilidad de presentar documentación que acredite su ciudadanía antes de eliminarlo.
Las reglas necesitan la aprobación de la Comisión de Revisión de Reglas del estado, un panel designado por los legisladores, para ser implementadas oficialmente.
Preocupa precisión de base de datos
Críticos advierten que el uso del sistema en verificaciones masivas podría generar errores y afectar a votantes elegibles.
La base de datos SAVE se utilizó en Carolina del Norte en 2016. En ese entonces, una auditoria de las autoridades electorales determinaron que presentaba problemas de precisión.
Aproximadamente el 75% de las personas identificadas en ese proceso resultaron ser ciudadanos naturalizados legalmente, según el grupo Common Cause NC.
La versión actualizada del sistema SAVE permitiría realizar consultas en bloque mediante distintos identificadores de búsqueda. Sin embargo, aún no se ha demostrado que el nuevo sistema corrija los errores de precisión del pasado.
Los funcionarios electorales no tienen evidencia que sugiera que el registro y la votación de personas no ciudadanas sea un problema generalizado. Sin embargo, existen casos documentados de personas no ciudadanas que han terminado en las listas de votantes, a menudo por error.
Sin evidencia que votación de personas no ciudadanas sea un problema generalizado
Una auditoría del NCSBE tras las elecciones de 2016 encontró que 41 personas no ciudadanas con estatus legal votaron entre casi 4.8 millones de participantes. Eso representa una fracción mínima, equivalente a menos de una centésima de uno por ciento: aproximadamente 0.00086%. Es decir, algo extremadamente raro que ocurra en el estado.
El informe señala que algunos casos se debieron a desinformación durante campañas de registro, incluso por parte de un funcionario electoral.
Por ejemplo, una mujer de unos 70 años creyó ser ciudadana por su matrimonio. Por otro lado, un ciudadano canadiense se declaró culpable de falsificar su ciudadanía para votar en 2022 y 2024.



