Department of agriculture NC

CAROLINA DEL NORTE, Raleigh- Las condiciones precarias de vivienda e higiene, la falta de atención médica y la necesidad de continuar realizando sus tareas por ser considerados “esenciales”, hacen que los trabajadores agrícolas estén especialmente expuestos al contagio del Covid-19. Sin embargo, el gobierno estatal no obliga a los dueños de los campos a tomar medidas de prevención.

La información se desprende de un documento elaborado por el Environmental Working Group en conjunto con Farmworker Justice, una organización que se dedica a la defensa de los derechos de los trabajadores agrícolas.

Estados en los que los gobiernos locales sí obligan

A diferencia de lo que ocurre en otros estados como Oregon, Washington, New York, Michigan o Wisconsin, donde los gobiernos locales obligan a los dueños de los campos a respetar ciertos protocolos para proteger a los trabajadores; en Carolina del Norte el gobierno sólo propone medidas optativas o “recomendaciones”.

Por ejemplo, proveer equipos de protección individual –como mascarillas o guantes–, desinfectar áreas de trabajo, colocar estaciones de lavado de manos, realizar testeos y construir ambientes de aislamiento, son sólo recomendaciones por parte del gobierno de Carolina del Norte hacia los dueños de granjas y campos, mientras que en los estados arriba mencionados resultan obligatorios.

Cumplimiento difícil de constatar

En ese sentido, el gobierno de Carolina del Norte tiene guías para los dueños de los campos cuyo cumplimiento es difícil de constatar.

Benjamín Williams, abogado de Ayuda Legal de Carolina del Norte, Unidad de Trabajadores Agrícolas, explicó a Enlace Latino NC que “mientras el gobierno ha elaborado una guia en la que se establece que los empleadores de trabajadores esenciales, incluyendo los trabajadores del campo, deben proveer todo lo necesario para mantener un lugar de trabajo sano, todavía ninguna agencia del gobierno, ninguna corte, ha dicho que no hacerlo sería una violación legal”.

Por ese motivo, la provisión de equipos de protección individual queda librada a la voluntad del empleador o a lo que puedan solicitar los trabajadores. Sin embargo, dado que se trata de una relación de poder asimétrica, es difícil que los dueños de los campos lo cumplan sin una intervención activa del gobierno que los obligue y controle.

Por otro lado, Benjamín Williams afirma que en tiempos normales, en Carolina del Norte el departamento del trabajo tiene la obligación y el deber de hacer inspecciones a todas las viviendas habitadas por los trabajadores. Sin embargo “en tiempos de COVID, las inspecciones antes de la temporada se realizan únicamente por declaración o por foto que el empleador envía al departamento”. Es decir, el nivel de control es muy endeble.

 

¿Qué pasa si un trabajador agrícola se contagia de Covid-19?

En caso de que un trabajador rural contraiga Covid-19, la guía del Departamento de Salud de Carolina del Norte establece que el empleador debe proveerle una vivienda aislada y con un baño propio. No obstante Benjamín Williams sostiene que hasta ahora es difícil saber si algún organismo se está encargando de controlar el cumplimiento de las medidas preventivas.

Por su parte, Carol Brooke, abogada laboral del Centro de Justicia de Carolina del Norte, explicó a Enlace Latino NC que, en caso de contagio, “el empleador siempre tiene que mantener su lugar de empleo y su vivienda de una manera saludable y sana. Debe brindar un lugar para estar aislado de los otros trabajadores y seguir las recomendaciones de los oficiales de salud. Pero no hay requisitos específicos que el empleador deba seguir. Solamente estas recomendaciones muy generales de que el lugar tiene que ser sano y saludable”.

Cifras

Hasta el momento, la mayoría de los condados no exige que se les pregunte a las personas contagiadas de Covid-19 cuál es su ocupación. Por ese motivo, resulta muy difícil saber cuántos trabajadores agrícolas se han infectado en el condado. Y sin esa información, es imposible tomar medidas preventivas o que los trabajadores conozcan el riesgo al que se están exponiendo.

“Sin un número, no les podemos decir cuál es su riesgo. Ellos no saben si hay muchos casos, si hay pocos, si implica mucho riesgo trabajar con otras personas. Y mucha gente no cree que la pandemia sea real porque muchos trabajadores viven aislados y no tienen tanto contacto con la comunidad”. Fue lo que dijo a Enlace Latino NC Anna Jensen, la coordinadora de la Red de Abogacía de Trabajadores Agrícolas.

Se estima que hay más de 150,000 trabajadores agrícolas en el estado. De esa cifra, al menos 26,000 serían inmigrantes, según un informe del Centro de Justicia de Carolina del Norte. Sin embargo, no se sabe cuántos de esos trabajadores están infectados; y el gobierno no obliga a los dueños de los campos a tomar medidas preventivas. Mientras tanto, la pandemia continúa avanzando.

 

 

Nicolás Baintrub es periodista argentino y hace parte del equipo de Enlace Latino NC. Cree en el periodismo como vehículo para contar buenas historias con compromiso social, rigor en la investigación...

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