Miles de tubos de plástico de PVC terminaron en el río French Broad tras Helene. Casi dos años después, una organización lucha por sacarlos del agua y recuperar el río/Cortesía MountainTrue

Entre la ciudad de Asheville y el pueblo de Woodfin, al borde del río French Broad, se encuentra la planta de IPEX. No es una fábrica pequeña ni un simple depósito: es un extenso complejo industrial, ubicado en una zona inundable donde se almacenan al aire libre las tuberías que Helene terminó arrastrando río abajo.

La noticia de las miles y miles de tuberías de PVC que terminaron en el río fue difundida por medios locales y nacionales en los días posteriores al huracán. Pero hoy, casi dos años después, el problema sigue aquí.

La organización MountainTrue es quien lleva a cabo las limpiezas de los ríos en el oeste de Carolina del Norte, todavía muy afectados por el impacto de la tormenta.

En el caso del French Broad, considerado uno de los ríos más antiguos del mundo, han retirado tantos tubos que es imposible contarlos con exactitud.

“Nuestros equipos están comprometidos a retirarlas. No queremos irnos y dejar tuberías todavía en el río”, dijo a Enlace Latino NC Anna Alsobrook, Riverkeeper del río French Broad en MountainTrue. Es decir, defensora y vocera del río.

Labor lenta

Jornada de limpieza en el río French Broad.
Foto: MountainTrue Facebook.

Es una labor lenta y física: navegan tramos de difícil acceso, cortan los tubos en pedazos y los suben a los botes para sacarlos del agua. Y todavía queda mucho por hacer.

Según sus cálculos, el plástico se dispersó a lo largo de más de 70 millas río abajo, un tramo que cruza los condados de Buncombe y Madison, en Carolina del Norte, antes de entrar a Tennessee y llegar al lago Douglas.

Sin embargo, el avance también se siente: “La cantidad que se ha logrado sacar del río es verdaderamente impresionante. Muchas veces se me llenan los ojos de lágrimas al pensar en cómo se veía justo después de la tormenta y cómo se ve ahora”, expresó Alsobrook.

El rol de IPEX

La planta opera a orillas del French Broad desde 1962. En ese entonces se llamaba Silver-Line Plastics y era una empresa de capitales locales. En 2019 la compró IPEX, una compañía de origen canadiense que forma parte de la multinacional belga Aliaxis.

Para Alsobrook, importa quién es el dueño.

“Me pregunto si, en caso de que esa familia todavía fuera la dueña, la historia sería muy diferente. Ellos estaban mucho más involucrados con la comunidad”, dijo. “IPEX forma parte de una corporación. Por eso está muy desconectada de lo que ocurre aquí sobre el terreno”.

La planta de IPEX en Woodfin, Carolina del Norte. Durante el huracán Helene, grandes cantidades de tubería y material de PVC provenientes de la planta llegaron al río French Broad y se sumaron a los escombros que grupos ambientales, entre ellos MountainTrue, han trabajado para retirar del río. Foto: Patricia Serrano/ELNC

“Hemos intentado tener una conversación con IPEX para hacer estas preguntas, pero básicamente nos han ignorado. Hasta ahora, lo único que han hecho es volver a llenar su patio de almacenamiento con cientos de miles de tuberías”, afirmó Alsobrook.

Ella no culpa a la empresa por lo que pasó durante Helene, una tormenta cuya magnitud -dice- nadie pudo prever. Lo que pide es concreto: que IPEX evacúe las tuberías cuando se anuncie una tormenta grave y que las asegure de modo que no vuelvan a terminar en el río.

En un comunicado del pasado 16 de junio, la empresa dijo que tras la tormenta retiró tubería del río, reforzó las medidas de mitigación e hizo mejoras en su planta de Woodfin. Además, se declaró comprometida con la salud del río a largo plazo.

“Escuchamos las preocupaciones que se están planteando y las tomamos muy en serio”, señaló la compañía en ese comunicado. Enlace Latino NC ha contactado a la empresa, pero al momento de publicación de esta nota todavía no hemos recibido respuesta.

“Consideramos esa posibilidad”, dijo Alsobrook cuando se le preguntó si la organización buscaría responsabilizar a IPEX ante la justicia. Pero las opciones son limitadas. Según un reportaje de The Assembly publicado en marzo, los defensores ambientales reconocen que hay pocas herramientas legales para obligar a la empresa.

En tanto, el Departamento de Calidad Ambiental de Carolina del Norte (NCDEQ, por sus siglas en inglés) ha señalado que sus reglas prohíben arrojar desechos de forma intencional, pero no contemplan lo que un desastre natural arrastra al agua. Según ese mismo reportaje, hasta ahora IPEX no ha recibido ninguna notificación por incumplir la normativa.

La cantidad de tubos plásticos de PVC que terminó en el río durante la histórica crecida de Helene fue de tal magnitud que no hay un número exacto del daño producido. Foto: MountainTrue Facebook.

El esfuerzo de la limpieza y conservación del río

La limpieza no la paga IPEX, sino el dinero público. Para sacar los escombros que Helene dejó en los ríos del oeste de Carolina del Norte, el estado destinó 10 millones de dólares, que maneja el NCDEQ.

Esos fondos cubren lo que la ayuda federal no alcanzó. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) se enfocó en los escombros más grandes y peligrosos, y dejó por fuera buena parte del trabajo que hay que hacer a mano, como retirar estas tuberías.

De ese dinero, MountainTrue calcula que alrededor de un millón de dólares se ha ido solo en sacar la tubería de PVC de IPEX. Alsobrook estima que en toda el área del French Broad trabajan unas 95 personas, en cinco o seis equipos.

Y, también, que los fondos no alcanzarán. “No vamos a terminar antes de que se acaben esos fondos, así que estamos abogando para que este contrato se extienda un poco y podamos terminar el trabajo”, dijo Alsobrook.

La calidad del agua y los microplásticos

Más allá de los tubos, hay una preocupación que apenas empieza a medirse: qué le deja ese plástico al agua. Alsobrook reconoce que todavía es pronto para conocer el alcance.

Anna Alsobrook en una de las jornadas de limpieza.
Foto: MountainTrue Facebook.

“Estas tuberías se descomponen en microplásticos con el tiempo, y existe un cuerpo creciente de evidencia que muestra los impactos negativos que pueden tener en la salud humana cuando los encontramos en nuestros cuerpos”, dijo.

El efecto en la vida del río también es una incógnita. Los equipos han encontrado peces que viven en las tuberías, y todavía no se sabe cómo eso afecta a las especies acuáticas.

Además, hay un riesgo más inmediato. Los tubos sueltos en el agua y en el lecho del río son un peligro para quienes navegan en kayak, hacen rafting o se meten a nadar, sobre todo para quienes entran sin protección y pueden engancharse o quedar atrapados.

Mientras la limpieza continúa, MountainTrue invita a la comunidad a sumarse a sus jornadas de limpieza como voluntarios y a escribir a la dirigencia de IPEX a través de la alerta de acción en su sitio web, mountaintrue.org, para pedir que la empresa asegure las tuberías.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

🎧 En este episodio, conoce cómo las organizaciones latinas transformaron la crisis en resiliencia.

▶️ ¡Dale play para escuchar!

Youtube video

Creative Commons License

Republique gratuitamente nuestras historias en su website o periódico. Seguimos la licencia de Creative Commons. Dele clic al recuadro, y siga las instrucciones.

Etiquetado:

Patricia Serrano es una periodista bilingüe radicada en Asheville y miembro de Report for America. Cubre temas migratorios, políticos y sociales en el oeste de Carolina del Norte para Enlace Latino NC,...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *