El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, conocido como SNAP, es la principal ayuda alimentaria pública en Estados Unidos. En Carolina del Norte, exactamente 1,415,600 residentes -es decir 1 de cada 8 personas- dependen de este beneficio para comprar comida cada mes.
De ese total, solo 157,682 participantes se identifican como hispanos o latinos, según datos confirmados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos estatal (NCDHHS) a Enlace Latino NC.
Esa cifra representa apenas el 11 % de todos los beneficiarios, en línea con la proporción de población latina en el estado.
Sin embargo, hay que tener en cuenta dos puntos: primero no es obligación declarar la etnicidad para recibir SNAP; y segundo las personas que no cuentan con un número de seguro social no pueden aplicar al beneficio.

Gráfico: Enlace Latino NC.
El dato desmiente la percepción, extendida en algunos discursos públicos, de que las comunidades latinas reciben más ayudas sociales que otros grupos. En realidad, su participación en el SNAP es proporcional —y en muchos casos más baja— respecto de su presencia demográfica y respecto a su índice de pobreza.
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Mayores niveles de desigualdad en pobreza en comunidad latina
Los niveles de pobreza entre la población latina en Carolina del Norte evidencian una brecha persistente frente al resto de los grupos raciales y étnicos. Por ejemplo, una de cada cinco personas latinas en Carolina del Norte vivió en pobreza entre 2019 y 2023.
Esta cifra fue dada a conocer a prinicipios de este año y responde a los estándares federales que en 2023 definieron el umbral de pobreza como un ingreso anual menor a $31,200 para una familia de cuatro personas, según el análisis “2025 Economic County Snapshots for North Carolina“ del Budget & Tax Center.
La tasa de pobreza en la comunidad latina supera ampliamente el promedio estatal (13 %) y se acerca a la registrada entre las comunidades afroamericanas (20 %) y nativas (24 %).
Estas disparidades ayudan a entender por qué, a pesar de representar el 11% de los beneficiarios del SNAP, la población latina enfrenta niveles de pobreza y necesidad alimentaria mucho más altos que los que reflejan los registros oficiales.
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Latinos con SNAP a nivel nacional
A nivel nacional, los hogares latinos representan el 22 % de todos los hogares que participan en el SNAP, de acuerdo con el informe más reciente del Center on Budget and Policy Priorities (CBPP).
En promedio, eso equivale a más de 9 millones de personas latinas que reciben esta ayuda alimentaria cada mes en Estados Unidos.
El mismo análisis muestra que las tasas de inseguridad alimentaria siguen siendo más altas entre comunidades afroamericanas y latinas que entre los hogares blancos.
Según el Departamento de Agricultura (USDA), en 2022 la inseguridad alimentaria afectó al 20.8 % de los hogares hispanos y al 22.4 % de los afroamericanos, frente al 8.2 % de los hogares blancos no hispanos.
En el caso de la inseguridad alimentaria severa —cuando las familias deben reducir porciones o saltarse comidas—, la brecha también es considerable: 6.5 % de los hogares hispanos frente a 2.7 % de los hogares blancos.
El acceso al SNAP ayuda a reducir esas desigualdades. Entre los hogares que participan en el programa, la inseguridad alimentaria disminuye hasta en 10 puntos porcentuales, con mejoras más marcadas entre las familias afroamericanas y latinas con niños.
En Carolina del Norte, sin embargo, la proporción de beneficiarios latinos (11%) sigue por debajo de la media nacional, pese a los mayores índices de pobreza en esta comunidad.



