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Sowing Resilience: Rural communities across the country are grappling with food insecurity. Schoolchildren, seniors, grocers and even farmers face a food crisis compounded by government cuts and soaring costs. These 9 stories reveal how communities are navigating — and reimagining — the systems that have left them hungry.


En la escuela intermedia L.Gilbert Carroll, en el condado de Robeson, el principal Zach Jones observa con atención la fila del almuerzo, asegurándose de que cada estudiante reciba una bandeja de alimentos del día.

Con un gran índice de pobreza en el condado, muchos niños llegan con hambre. El desayuno y el almuerzo en la escuela pueden ser las únicas comidas seguras en su día.

“Cada mañana, cada estudiante pasa y recibe un plato para el desayuno. Aunque no se lo coman, pueden compartirlo. Lo mismo con el almuerzo. De esa manera, nuestros estudiantes que sabemos que enfrentan inseguridad alimentaria reciben comida”, dijo a Enlace Latino NC.

Sin embargo, la calidad y el atractivo de las comidas, factores fuera del control de Jones, determinan si los estudiantes realmente obtienen la nutrición que necesitan.

Un jueves reciente, el menú ofrecia pollo empanizado, sándwiches de queso en panecillos, habichuelas verdes enlatadas, papas cajún y helados de fruta. Apenas un año atrás, esos estudiantes comían hamburguesas de carne local, repollo fresco y bayas de temporada gracias al programa Local Food for Schools.

Almuerzo escolar en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre
Almuerzo escolar en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre/Walter Gómez, ELNC

Financiado por una subvención federal que otorgó 92,304 dólares a las escuelas de Robeson y 5.5 millones a nivel estatal desde 2022, el programa conectaba a las cafeterías con agricultores cercanos. De esta manera, permitía que los niños en el distrito rural más grande de Carolina del Norte comieran lo que cultivaban sus propios vecinos.

Pero a principios de este año, la subvención del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) expiró. Ahora, las escuelas de Carolina del Norte luchan por cumplir con los estándares federales de nutrición mientras dependen cada vez más de proveedores mayoristas y alimentos procesados. El cambio amenaza la nutrición infantil y agrega presión a un mercado ya frágil para los agricultores locales.

“Estábamos devastados, de verdad”, dijo Charlene Locklear, directora de nutrición escolar del condado de Robeson, a Enlace Latino NC.

Si bien todavia sirven hamburguesas a los niños, la calidad ya no es la misma que cuando las compraban a proveedores locales.

“Los niños realmente lo notaron. Preguntaban: ‘¿Cuándo volveremos a tener esa otra hamburguesa?’”, dijo Locklear. 

Charlene Locklear, directora de nutrición escolar en el condado de Robeson, County, en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre
Charlene Locklear, directora de nutrición escolar en el condado de Robeson, County, en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre/ Walter Gómez, ELNC

Una primera línea contra el hambre

La inseguridad alimentaria es aguda en las zonas rurales.

Alrededor del 16 % de los estadounidenses en zonas rurales y casi el 13 % de los residentes de Carolina del Norte reportan dificultades para costear comidas consistentes, según un análisis de Associated Press de datos del Censo de EE. UU. y Feeding America.

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos dejará de recopilar y publicar estadísticas sobre la inseguridad alimentaria después de octubre de 2025, alegando que los números se habían vuelto “excesivamente politizados”.

En algunos de los condados rurales afectados por la pérdida de fondos federales, las tasas de inseguridad alimentaria superan el promedio estatal. Con 21,9 % en Robeson (25,570 personas), 16,9 % en Wayne (19,900), 15,5 % en Craven (15,680) y 15,1 % en Alamance (26,400).

En esas escuelas, las cafeterías son más que una fila para comer. Son una primera línea contra el hambre.

“La buena nutrición es esencial para que los niños tengan energía, piensen con claridad y usen su cerebro para aprender”, dijo Jesús Gallardo Martínez, trabajador comunitario de salud en UNC Health, a Enlace Latino NC. “Cuando las comidas escolares son de menor calidad, los niños pueden tener dificultades para concentrarse, y eso impacta en su futuro”.

Gallardo advierte que una mayor dependencia de alimentos básicos de reserva significa dietas dominadas por almidones no perecederos y proteínas ultraprocesadas. Estos patrones son vinculados a enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión y el colesterol elevado.

“Los niños de hoy son nuestro futuro”, afirmó. “Y una mala nutrición puede dejar una huella duradera en toda la comunidad”.

Almuerzo escolar en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre
Almuerzo escolar en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre/Walter Gómez, ELNC

Granjas locales y mejor nutrición

La procedencia de los alimentos importa. Las comidas elaboradas con ingredientes frescos y locales generalmente contienen niveles más altos de vitaminas, minerales y otros nutrientes que aquellas que dependen en gran medida de alimentos básicos de reserva o procesados.

Ben Grimes, quien dirige Dawnbreaker Farms en el condado de Orange, suministró pollos a las escuelas de Durham a través del programa Local Food for Schools del USDA.

“Están pastando al aire libre, moviéndose mucho, desarrollando su masa muscular y consumiendo una gran diversidad de alimentos. Todo eso se refleja en el valor nutricional de la carne que terminan comiendo los niños”, explicó Grimes a Enlace Latino NC.

Los estudios muestran que la carne criada en pastoreo contiene niveles más altos de omega-3, vitaminas y antioxidantes que el ganado criado en confinamiento. Los pollos de producción industrial, criados en interiores a base principalmente de maíz y soya transgénicos, ofrecen un valor nutricional más bajo.

polluelo en la granja Dawnbreakers Farm en la ciudad de Hurdle Mills, Carolina del Norte
Visita a la granja Dawnbreakers Farm en la ciudad de Hurdle Mills, Carolina del Norte, el miércoles 17 de septiembre/Walter Gómez, ELNC

Estirando cada dólar

Los grandes distritos urbanos como Wake y Charlotte-Mecklenburg recibieron las mayores subvenciones del programa Local Food for Schools del USDA, según datos del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Carolina del Norte. 

Pero en los condados predominantemente rurales de Carolina del Norte, donde la pobreza es más alta que en los distritos urbanos, incluso apoyos menores tuvieron un gran impacto. El condado de Wayne recibió 75,000 dólares; Craven, 53,000; y Alamance-Burlington, casi 93,000.

Y el estado esperaba casi 19 millones de dólares en apoyo federal este año. Sin esos fondos, las cafeterías de los condados rurales ya están recortando, explicó Spencer Brown, director de nutrición en Alamance-Burlington. 

Las escuelas secundarias que antes ofrecían cuatro opciones de plato fuerte ahora sirven tres, y las ensaladas aparecen con menos frecuencia, dijo. 

“Las frutas y verduras frescas son mucho más costosas”, dijo Brown a Enlace Latino NC. “Sin la subvención, dependemos más de los productos básicos del USDA: maíz enlatado, zanahorias congeladas, incluso productos de pollo procesados. No estamos eliminando los alimentos frescos, pero sí los estamos limitando”.

Incluso en el mejor momento del programa, las escuelas dependían de esos productos básicos del USDA.

La diferencia, Brown explicó es que la subvención permitía a los directores usar ocasionalmente productos locales, como manzanas del condado vecino o carne de res criada cerca de las rutas escolares.

Tarassa Mcgirt , en la registradora, durante el almuerzo escolar en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre
Tarassa Mcgirt , en la registradora, durante el almuerzo escolar en L.Gilbert Carroll Middle School en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte. Viernes 5 de septiembre/Walter Gómez, ELNC

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Preocupación de los padres 

En el condado de Wayne, en la escuela primaria Tommy’s Road en Goldsboro, Sunday Williams dijo que su hija de 10 años a menudo lleva el almuerzo desde casa, poco impresionada con las opciones de la cafetería.

El desayuno en la escuela, sin embargo, es más difícil de reemplazar. Su hija no tiene hambre hasta que llega, y esa primera comida en la escuela todavía marca el resto de su día.

“Tener una buena opción allí hace la diferencia”, dijo Williams a Enlace Latino NC. Reconoció que las comidas durante el programa Local Food for Schools no siempre eran atractivas, pero le preocupa que la calidad disminuirá sin él.

En los condados vecinos, los padres ya están expresando su preocupación. En un grupo de Facebook del condado de Duplin, madres describieron las comidas de la cafetería como “atajos de microondas altamente procesados”. Otras madres mencionaron que sus hijos a menudo terminan comiendo sándwiches de mantequilla de maní y jalea.

“¿Cómo se puede justificar no darles a los niños comida saludable?” dijo Williams. “Algunas personas no tienen esa opción. No pueden preparar su almuerzo todos los días”.

En su condado, como en otros rincones rurales del estado, la pobreza es profunda. Casi todas las escuelas califican para fondos federales Título I, que apoyan a escuelas con muchos estudiantes de bajos ingresos, y miles de familias enfrentan inseguridad alimentaria, dijo Cathy Larsen, madre y defensora comunitaria.

“Para muchos niños, la comida escolar es la única comida de la que pueden depender”, dijo Larsen a Enlace Latino NC. “Eso hace que la calidad sea realmente importante”.

Un programa de Washington pasajero

El financiamiento que alguna vez pagó por las comidas más saludables comenzó como parte de un esfuerzo durante la pandemia para fortalecer las cadenas de suministro de alimentos locales. La administración Biden destinó más de $1,000 millones en subvenciones a los estados, ayudando a escuelas, bancos de alimentos y centros de distribución a comprar alimentos frescos y mínimamente procesados de más de 8,000 agricultores. 

En diciembre, se anunció otro financiamiento de $1,100 millones para los programas Local Food Purchase Assistance y Local Foods for Schools, provenientes de la Commodity Credit Corporation del USDA, un fondo controlado por el secretario de Agricultura.

Pero a principios de este año, el USDA permitió que los programas caducaran. Un portavoz del USDA dijo a Enlace Latino NC que la administración Biden “infló programas estatutarios con dólares de la Commodity Credit Corporation sin planes de soluciones a largo plazo” y continuó citando la pandemia “incluso en 2024” para justificar nuevos fondos.

Reacciones al cierre del programa

Algunos funcionarios escolares dijeron que quedaron impactados al ver desaparecer el programa del USDA, señalando que parecía alinearse con las prioridades del presidente Donald Trump.

“Tenemos una nueva administración que habla mucho sobre la importancia de lo local y de ‘comprar americano’. Entonces, si esa es su prioridad, ¿por qué quitar el programa que justamente nos permite comprar local?”, dijo Lauren Weyand, directora de nutrición en el condado de Craven, a Enlace Latino NC.

Weyand acababa de regresar de una conferencia nacional de nutrición escolar en San Antonio. Recuerda al máximo funcionario de alimentos del USDA, James C. Miller, mostrando cifras desde el podio: casi 30 millones de estudiantes atendidos, más de 7 millones de desayunos y almuerzos. Además, miles de millones de dólares circulando a través de los presupuestos de nutrición escolar.

Lo que más le impactó, dijo, fue cuánto de ese dinero había llegado a agricultores como los de su condado.

“Lo que me gustaría que el USDA hiciera es reconocer lo que esos números significan para nuestra economía local”, dijo Weyand.

A nivel estatal, el comisionado de Agricultura, Steve Troxler, republicano, calificó la terminación como “decepcionante”, señalando que el programa federal había conectado a agricultores locales, productos frescos y escuelas.

“Sabemos que los estudiantes y nuestra comunidad agrícola se benefician de los alimentos locales en las escuelas”, dijo en un correo electrónico a Enlace Latino NC.


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El impacto a las granjas 

El corte repentino fue un golpe tanto para los agricultores como para los niños, dijo Grimes, quien dirige Dawnbreaker Farms en el condado de Orange. 

Su granja había suministrado aproximadamente 2,500 pollos al año, un tercio de su rebaño, a las escuelas de Durham a través del programa del USDA, generando alrededor de 25,000 dólares anuales con el contrato.

Sin los contratos federales, dijo Grimes, ha tenido que ingeniárselas para reemplazar el negocio perdido, confiando más en ventas directas y entregas a domicilio.

“Nos pusimos de pie y alcanzamos la meta que necesitaban. Y creo que ellos me fallaron”, dijo Grimes. “Fue frustrante, decepcionante para mí que las granjas, especialmente las pequeñas, se esforzaron, y la institución no pudo responder. También creo que fallaron con los niños; aquí tenemos niños que realmente estaban recibiendo comida saludable por primera vez en el sistema escolar”.

Ben Grimes, de Dawnbreaker FarmsFarm en la ciudad de Hurdle Mills, Carolina del Norte, el miércoles 17 de septiembre
Ben Grimes, de Dawnbreaker FarmsFarm en la ciudad de Hurdle Mills, Carolina del Norte, el miércoles 17 de septiembre/Walter Gómez, ELNC

¿Una solución a nivel estatal?

Con el apoyo federal desaparecido, el enfoque se ha trasladado a Raleigh. Defensores y legisladores de ambos partidos han expresado su respaldo a una asignación de 2,5 millones de dólares para el programa “de la granja a la escuela” que ahora se encuentra ante la Asamblea General, y Troxler la calificó como “un paso en la dirección correcta”.

Algunos ven la pérdida de fondos federales como una oportunidad. Jon Sanders, del John Locke Foundation, un centro de estudios conservador de Carolina del Norte, sostiene que la intervención de Washington podría desincentivar la innovación del sector privado y de la comunidad.

“Si el gobierno se hace cargo de hacer algo, entonces, para muchas personas, eso pasa a ser ‘competencia’ del gobierno, y ya no hay tanto impulso ni presión por parte del sector privado para intentar resolver algo que todos consideran un problema”, dijo a Enlace Latino NC. Sanders señala el programa Farm to School de Carolina del Norte, la filantropía y el emprendimiento como formas potenciales de cubrir ese vacío.

Abby Emanuelson, directora ejecutiva de School Meals for All NC, dijo que la coalición se alegró de ver incluidos $2,5 millones para la compra de alimentos locales en el presupuesto propuesto por la Cámara de Representantes estatal. Pero enfatizó que solo es un punto de partida.

Según la propuesta, aproximadamente el 70 % de los fondos se destinaría directamente a la compra de alimentos locales. El 30 % a apoyo técnico, como almacenamiento, transporte y capacitación en cocina.

“Queremos abarcar más que solo frutas y verduras”, dijo a Enlace Latino NC, señalando que las escuelas también están interesadas en carne y granos locales. “Este fondo podría ayudar a cubrir el vacío dejado por la pérdida de programas federales. Se trata de garantizar que los niños tengan acceso a alimentos frescos y locales, y que los agricultores tengan un mercado estable”. 

El desafío, señaló, se ve agravado por los recientes recortes al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) bajo la ley federal “One Big Beautiful Bill”. Se proyecta que esta ley  imponga una carga financiera de $420 millones al presupuesto de Carolina del Norte, además de los costos por Medicaid. “Eso es mucho dinero para esta legislatura de Carolina del Norte”, dijo.

Actualmente, el USDA reembolsa $3.43 por cada comida gratuita escolar, dijo Weyand, directora de nutrición del condado de Craven. Incluso un pequeño incentivo estatal para comidas con productos locales sería de gran ayuda, agregó.

“Lo que Carolina del Norte podría hacer es tal vez añadir diez centavos adicionales a cada comida que se sirva a los estudiantes y que tenga un componente local”, dijo Weyand. “Eso hará que los profesionales y directores de nutrición escolar sigan queriendo apoyar lo local cuando haya un incentivo monetario adicional para ayudar a cubrir los costos”.

Sin embargo, la financiación estatal es solo una fracción de los casi $19 millones en apoyo federal a través del Local Food for Schools que las escuelas debían recibir este año. Locklear, directora de nutrición del condado de Robeson, dijo que le encantaría que el programa regresara.

“Más que nada, esto era como una ayuda para poder ofrecer un producto de mayor calidad. Creo que es realmente importante que miren el programa en su conjunto, cómo estamos utilizando nuestros fondos y cómo nos ayudan a cubrir algunos vacíos donde tenemos dificultades con los reembolsos que recibimos”, dijo Locklear.

Los padres también esperan cambios. Williams dijo que se sentiría muy satisfecha si los legisladores estatales dieran nueva financiación. Pero ella y su esposo, Armando Iniguez, siguen preocupados por lo que terminará en la bandeja de su hija cada día.

“Es un poco difícil enseñar hábitos de alimentación saludable a tu hijo y luego enviarlo a la escuela donde recibe pizza y hot dogs”, dijo Iniguez a Enlace Latino NC.

Associated Press data reporter Kasturi Pananjady contributed to this report. This reporting is part of a series called Sowing Resilience, a collaboration between the Institute for Nonprofit News’ Rural News Network and The Associated Press. Nine nonprofit newsrooms were involved: The Beacon, Capital B, Enlace Latino NC, Investigate Midwest, The Jefferson County Beacon, KOSU, Louisville Public Media, The Maine Monitor and MinnPost. The Rural News Network is funded by Google News Initiative and Knight Foundation, among others.

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Claudia M. Rivera Cotto es una periodista bilingüe que cubre temas políticos, gubernamentales e inmigratorios en Carolina del Norte para Enlace Latino NC. Claudia forma parte de Report for America. Anteriormente,...

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