Mientras numerosas áreas del oeste de Carolina del Norte permanecen en estado de emergencia debido al huracán Helene, muchos trabajadores agrícolas se preguntan cuáles son sus derechos durante un desastre natural.

La necesidad de evacuar, el cobro por los días en los que no pueden trabajar debido a las inundaciones y la asignación de tareas ajenas al empleo agrícola por el cual fueron contratados (por ejemplo, limpiar escombros) son algunas de las dudas más frecuentes.

Derechos de los trabajadores agrícolas durante un desastre

Derecho a evacuar

Tal como lo establecen diversas leyes federales y estatales, como la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) y la Ley de Normas Laborales Justas, uno de los derechos de los trabajadores agrícolas durante un desastre es la evacuación.

Según la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), los empleadores deben tener planes de emergencia que incluyan procedimientos de evacuación. Se aplican en caso de incendios, inundaciones, huracanes u otros desastres naturales. Estos planes deben estar claramente comunicados a los trabajadores y accesibles en un idioma que comprendan. Por ejemplo, deben ser proporcionados en español si se trata del idioma natal de los trabajadores.

Además, las leyes laborales que protegen a los trabajadores agrícolas aseguran que no se puede tomar represalias contra ellos por evacuar en situaciones de emergencia.

En un desastre natural, la seguridad es la prioridad.  Si usted se encuentra en peligro, tiene el derecho de evacuar sin temor a perder su empleo o enfrentar represalias.

Recursos en Carolina del Norte: Respuestas a preguntas frecuentes sobre derechos de los trabajadores agrícolas

Derecho a cobrar las tres cuartas partes del salario prometido en el contrato: ¿Qué pasa si no puedo trabajar algunos días por la inundación?

A diferencia del derecho a evacuar, que es un derecho para todos los trabajadores, esta garantía se aplica únicamente a aquellos que forman parte del programa de trabajo temporal migrante H-2A.

“Las reglas H-2A por lo general garantizan cierta parte de las horas de trabajo prometidas (la garantía de tres cuartos)”, explicó a Enlace Latino NC Abigail Kerfoot, abogada senior del Centro de Derechos del Migrante.

Eso quiere decir que el ranchero tiene la potestad de no pagar los días en que el jornalero no pueda trabajar por la tormenta, siempre y cuando no representen más de un cuarto del tiempo prometido en el contrato. Al finalizar la temporada, deberá pagar al menos tres cuartos de lo prometido, sin importar cuánto haya podido trabajar el empleado. 

Pero, tal como marca la abogada, existe una excepción: “Puede haber una excepción cuando ocurre un evento de caso fortuito (Act of God), que en algunos casos podría incluir los efectos de una tormenta”. Eso quiere decir que, si el ranchero decide utilizar la defensa del “Act of God” por los desastres producidos por la tormenta, podría eventualmente llegar a saltarse la garantía de los tres cuartos por tratarse de un caso fortuito. En ese escenario, la garantía de tres cuartos sólo se aplica por el período transcurrido desde que el trabajador H-2A llegó al país hasta que ocurrió el desastre. 


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¿Y qué pasa si debo realizar trabajos no agrícolas, como limpiar escombros?

En Estados Unidos existe un derecho llamado overtime, que establece que las horas extra deben pagarse en un 150% del sueldo regular. Tal como explicó Kerfoot los trabajadores agrícolas no tienen este beneficio si realizan las tareas para las cuales fueron contratados. En cambio, “si están haciendo trabajos no agrícolas, podrían tener ese derecho para esas horas”. 

Dependiendo del caso, el Departamento de Trabajo tiene el poder de castigar a los empleadores que hagan mal uso del programa H-2A.

Derecho a recibir el reembolso por los gastos

Otro de los derechos económicos de los trabajadores agrícolas H-2A durante un desastre es recibir un reembolso por los gastos en que incurrieron para viajar a Estados Unidos y a su lugar de trabajo. 

El reembolso debe incluir, por ejemplo, los costos asociados a obtener la visa y los costos de transporte desde el lugar de reclutamiento hasta los Estados Unidos.

Este derecho le corresponde al trabajador H-2A en todos los casos, ya que figura en el contrato. Pero se torna especialmente importante en situaciones de desastres naturales. 

Derecho a no ser perseguidos por cuestiones migratorias

Todos los trabajadores agrícolas, ya sea que cuenten o no con visa, tienen el derecho humanitario de mantenerse a salvo.

Durante un desastre natural, ICE o la policía migratoria no te perseguirán por tu estatus. No tengas temor de ir a un refugio. No te traerá ningún problema migratorio y puede salvar tu vida.

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Derecho a recibir información en español

El derecho a recibir información sobre desastres naturales en un idioma familiar está garantizado por la Organización de las Naciones Unidas.

Este también es un derecho que asiste no sólo a los trabajadores H-2A sino a todas las personas.

“Las personas afectadas por un desastre natural o que enfrentan un riesgo inminente de verse afectadas por un desastre natural deberán tener derecho a un acceso fácil a la información, en un idioma que entiendan”, explicita la guía de la ONU con lineamientos generales que deben ser cumplidos en todos los países del mundo.

Después de la tormenta

Hace un año, el huracán Helene golpeó al oeste de Carolina del Norte. La comunidad latina respondió con algo más fuerte que la tormenta: solidaridad.

🎧 En este episodio, conoce cómo las organizaciones latinas transformaron la crisis en resiliencia.

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