Pese a una mejora histórica en la mortalidad de bebés, Carolina del Norte enfrenta un estancamiento en la reducción de muertes de niños y adolescentes, muchas de ellas prevenibles, según un informe estatal.
El Grupo de Trabajo sobre Fatalidades Infantiles de Carolina del Norte reportó que en 2024 murieron 1,386 menores de entre 0 y 17 años. Esa cifra incluye 770 bebés y 616 niños y adolescentes mayores, según datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos del estado.
Aunque la mortalidad infantil alcanzó su nivel más bajo registrado en el estado, el informe señala que las muertes entre niños de 1 a 17 años prácticamente no han cambiado en los últimos años.
“Demasiadas muertes infantiles son prevenibles”, dijo Jill Cox, copresidenta del grupo. “Podemos salvar vidas mediante reformas basadas en evidencia y decisiones de financiamiento más enfocadas”.
Estancamiento tras décadas de progreso
El grupo de trabajo, creado en 1991, fue diseñado para analizar patrones de muertes infantiles y recomendar cambios en políticas públicas.
Aunque no tiene poder legislativo, sus informes anuales son enviados al gobernador y a la Asamblea General.
El informe señala que Carolina del Norte redujo la mortalidad infantil en aproximadamente 45% desde 1991. Sin embargo, alertan que este el progreso se ha desacelerado desde alrededor de 2010.
Entre los niños de 1 a 17 años, la tasa de mortalidad pasó de 26.8 por cada 100,000 en 2005 a 27.5 en 2024. Esto representa poco cambio en casi 20 años.
El informe advierte que muchas de las muertes podrían prevenirse mediante leyes.
Sin embargo, señalan poco progreso en la implementación de medidas desde el 2023. Por lo tanto, expresaron que varias recomendaciones de 2026 repiten propuestas de años anteriores.
“Desde 2023, sin embargo, el progreso se ha desacelerado y muchas de las recomendaciones de 2026 se están repitiendo de años anteriores, ya que no han avanzado, aunque el Grupo de Trabajo aún las considera estrategias importantes de prevención”, lee el comunicado.
Principales causas: lesiones prevenibles
Los accidentes de tránsito siguen siendo una de las principales causas de muerte entre menores en el estado, seguidos por otras lesiones no intencionales, homicidios y suicidios.
El grupo de trabajo ha recomendado actualizar las leyes de seguridad para niños en vehículos, señalando que las normas actuales no reflejan estándares médicos actualizados.
El proyecto de ley HB 368 que incorpora esas recomendaciones fue aprobado en la Cámara de Representantes, pero permanece estancado en el Senado estatal.
La medida busca extender el uso de asientos traseros hasta los 8 años, aclarar el uso prolongado de asientos orientados hacia atrás para bebés y mejorar la transición de asientos elevadores a cinturones de seguridad de adultos.
El grupo señala que estas recomendaciones coinciden con las guías de la Academia Estadounidense de Pediatría.
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Armas de fuego y acceso infantil
Entre 2020 y 2024, más de 525 menores murieron por heridas de arma de fuego en el estado.
Aunque las cifras disminuyeron ligeramente tras el aumento registrado durante la pandemia, siguen siendo aproximadamente 2.5 veces más altas que en 2015.
La tendencia coincide con el comportamiento nacional, donde las muertes infantiles y juveniles por armas aumentaron drásticamente durante los años de COVID-19 antes de mostrar una leve caída reciente.
Las armas también están estrechamente vinculadas al suicidio juvenil. Aproximadamente la mitad de los suicidios de menores en el estado involucran armas de fuego.
El grupo de trabajo recomienda financiar de forma permanente programas de almacenamiento seguro de armas y reforzar las leyes para evitar que menores tengan acceso a armas sin asegurar.
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Salud mental y riesgos de redes sociales
El suicidio fue la principal causa de muerte entre niños de 10 a 14 años y la cuarta entre adolescentes de 15 a 17 años en 2024, pese a una leve disminución general.
El informe indica que casi la mitad de los menores que murieron por suicidio habían enfrentado una crisis reciente o tenían problemas de salud mental conocidos.
El grupo advierte además sobre factores que agravan la situación, incluyendo el vapeo de nicotina, el acceso a productos de cannabis intoxicante y el impacto de algoritmos de redes sociales diseñados para aumentar la dependencia digital.
Según estudios citados en el informe, los adolescentes pasan en promedio 4.8 horas diarias en redes sociales. El uso frecuente, más de tres horas al día, se asocia con el doble de riesgo de problemas de salud mental, añadieron.
El proyecto de ley HB 301 con apoyo bipartidista busca limitar el uso de redes sociales para menores de 14 años. La medida fue aprobada en la Cámara de Representantes el año pasado y actualmente se mueve en comités del Senado estatal.
El grupo además señala una falta crítica de personal de salud mental en escuelas públicas, donde muchos casos se detectan por primera vez.
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Muertes de bebés y desigualdades persistentes
Aunque la mortalidad infantil alcanzó mínimos históricos, el informe subraya profundas desigualdades raciales.
Los bebés afroamericanos mueren a una tasa casi tres veces mayor que los bebés blancos en Carolina del Norte.
El estado registra más de 120 muertes de bebés al año asociadas a condiciones de sueño inseguro, según datos del médico forense estatal.
Funcionarios de salud pública advierten que muchos de estos fallecimientos podrían prevenirse con educación constante a padres y cuidadores. Sin embargo, el programa estatal de educación sobre sueño seguro opera con recursos limitados, con menos de $100,000 anuales en financiamiento federal.
El grupo de trabajo ha pedido repetidamente aumentar la inversión, señalando que una expansión permitiría ampliar campañas educativas y reforzar la capacitación de personal médico y comunitario.
El informe también identifica como un problema estructural el cierre de proveedores de cuidado infantil y acceso limitado a servicios de salud materna en zonas rurales.
Más del 20% de los condados del estado son considerados desiertos de atención materna, según el informe.



