El papa León XIV, el estadounidense Robert Prevost, dijo: “La paz sea con ustedes” en sus primeras palabras como papa, ofreciendo un mensaje de paz y diálogo “sin miedo”.
Desde la logia de la Basílica de San Pedro, el primer papa estadounidense de la historia recordó que fue un sacerdote agustino, pero que era sobre todo un cristiano y un obispo, “para que todos podamos caminar juntos”.
Habló en italiano y luego cambió al español, recordando sus muchos años como misionero y luego como arzobispo de Chiclayo, Perú.
“Y si me permiten también una palabra, un saludo… a todos aquellos, en modo particular, a mi querida diócesis de Chiclayo en el Perú”, proclamó el recién elegido pontífice desde el balcón de la basílica de San Pedro del Vaticano.
El cardenal Robert Prevost, un misionero que dedicó su carrera a ministrar en Perú y lidera la poderosa oficina de obispos del Vaticano, fue elegido el primer papa estadounidense en los 2.000 años de historia de la Iglesia Católica.

Prevost, de 69 años, tomó el nombre de León XIV
León XIV será el 267 pontífice de la historia, sucediendo a Francisco (2013-2025), quien falleció el pasado 21 de abril con 88 años de edad.
El nuevo papa nació en Chicago hace 69 años, aunque obtuvo también la nacionalidad peruana en 2015 tras pasar gran parte de su vida religiosa en el país andino, y su elección se produce en pleno Jubileo o Año Santo convocado por Francisco y que deberá clausurar el 6 de enero de 2026.
Candidato destacado
Prevost había sido un candidato destacado, excepto por su nacionalidad. Durante mucho tiempo hubo un tabú contra un papa de Estados Unidos, dado el poder geopolítico que ya ejerce ese país en la esfera secular.
Pero Prevost, originario de Chicago, parecía elegible también porque es ciudadano peruano y vivió durante años en Perú, primero como misionero y luego como arzobispo.
Francisco claramente tenía en mente a Prevost y en muchos sentidos lo veía como su heredero aparente.
Lo llevó al Vaticano en 2023 para servir como el poderoso jefe de la oficina que evalúa las nominaciones de obispos de todo el mundo, uno de los trabajos más importantes en la Iglesia Católica.
Como resultado, Prevost tenía una prominencia al entrar en el cónclave que pocos otros cardenales tienen.
Con información de las agencia de noticias AP y EFE



