Durante dieciséis años consecutivos, la comunidad guadalupana del la ciudad de Henderson, Carolina del Norte, ha mantenido viva la tradicional peregrinación en honor a la Virgen de Guadalupe.
Para Antelmo Salazar, presidente de la organización Henderson Fuerza Activa (Hendfact), esta celebración nace “del corazón” y se ha convertido en un espacio de unión para familias inmigrantes que buscan consuelo espiritual en tiempos difíciles.

“Tenemos ya dieciseis años con la Virgen de Guadalupe. La organiza la Hermandad y toda la comunidad junto con la familia Ponce Zuñiga, que ahora nos recibe. Todo lo hacemos porque nace de nuestro corazón”, explicó Salazar a Enlace Latino NC.
Fe en medio de la tensión migratoria
En un momento marcado por la incertidumbre migratoria y el aumento de la tensión para muchas familias latinas en Carolina del Norte, esta celebración ofrece un mensaje de esperanza.

“Estamos en tiempos difíciles, pero como comunidad inmigrante seguimos adelante con un corazón muy grande”, dijo Salazar.
“Sabemos del peligro y de lo que enfrentamos, pero la Virgen de Guadalupe nos acompaña. Esa fe tan grande en nuestro corazón nos da fuerza”, señaló.
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Un espacio abierto desde el corazón
María Ponce, anfitriona de la peregrinación, compartió que esta celebración ha crecido gracias al compromiso colectivo y al deseo de mantener viva una tradición profundamente arraigada en la identidad mexicana.

“Siempre ha sido nuestra devoción. La Virgen nos cuida y nos protege, y por eso abrimos nuestro lugar con todo el corazón para que la gente venga a acompañarnos”, comentó María a Enlace Latino NC.
“Mucha gente llega cada año porque es la más querida en México, y para nosotros significa muchísimo”, agregó.
Un encuentro intergeneracional
Durante la fiesta guadalupana participan niños, jóvenes, familias completas y personas mayores.
La presencia de nuevas generaciones, coinciden los organizadores, es clave para mantener viva la tradición.

“Lo importante es que los jóvenes también se involucren en nuestra fe”, señaló Salazar.
“Desde chiquitos deben conocer a la Virgen María, nuestra madre. Ellos, con su danza y sus cantos, agradecen a la Virgen y a sus padres, especialmente en estos tiempos difíciles de migración”, expresó.
“La celebramos con orgullo porque es la reina de nuestro México”
Montserrat García, integrante de una de las familias que participan en la peregrinación guadalupana, describió a la celebración como un profundo acto de identidad y unidad comunitaria.
“Hoy estamos aquí reunidos porque celebramos a nuestra madre, la Virgen de Guadalupe. Para nosotros es muy importante porque somos mexicanos, y ella es la reina de nuestro México lindo”, dijo a Enlace Latino NC.

“Es un orgullo poder celebrarla cada año y recibirla en nuestras casas durante la peregrinación”, explicó.
La familia García participa en la tradición desde octubre, cuando inicia el recorrido de la imagen de la Virgen por diferentes hogares de la comunidad.
“Hoy es un día muy importante, un día para que las familias que la recibimos y nuestra comunidad estemos reunidos”, afirmó.
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Tradición que cruza fronteras
Para Montserrat, mantener viva esta devoción en Estados Unidos va más allá de la práctica religiosa: es una manera de reafirmar la identidad cultural mexicana en las nuevas generaciones.
“Es muy importante porque estamos tratando de enseñarles a nuestros hijos nuestras tradiciones y raíces mexicanas, para que sepan de dónde somos”, comentó.

“Aunque no estén viviendo en México, aquí aprenden nuestra cultura y nuestras costumbres. El día que nosotros ya no estemos, queremos que ellos sigan adelante con lo mismo”, señaló.
Además, Monserrat García, que la participación de su familia también es un símbolo de continuidad
“Aquí estamos los cuatro: mi hija, que es danzante; mi esposo, que toca el tambor; y mi hijo. Todos participamos”, concluyó.



