Es domingo al mediodía en West Asheville. La ciudad vive al ritmo de una nueva normalidad y a esta hora de la tarde el objetivo de quienes caminan o conducen es el mismo: conseguir agua potable y no potable, comer en los centros de distribución o ayudar en los esfuerzos comunitarios para aliviar la carga de un pueblo que aún trata de medir y mitigar el daño que el huracán Helene dejó en su paso por el sur de las montañas Apalaches.
En Doble Crown, uno de los bares más antiguos y populares de la zona, funciona un centro de ayuda comunitaria: las mesas donde antes se tomaban tragos ahora están repletas de donaciones. Además tienen agua no potable. También comida caliente. Y a veces, gasolina gratis.
En varios autos estacionados en Haywood Road, enfrente y cerca de este bar, trabajadores latinos buscan también esa ayuda: comida, agua, tal vez gasolina. Son venezolanos y no llevan mucho tiempo en Estados Unidos: algunos 2 años, muchos apenas un par de meses.
Einar Rojas vive hace un año y medio en el país, en la ciudad de Chicago. Pero ahora se encuentra en Asheville desde hace casi dos semanas, trabajando más de 10 horas diarias de domingo a domingo. El Huracán Helene es el segundo desastre natural en el que participa como trabajador de zonas devastadas. El primero fue el Huracán Ian, en Florida.
¿Cómo llegaron a Asheville, en el oeste de Carolina del Norte? “Hay uno que se encarga de organizar los trabajadores y por medio de él, siempre nos están contactando”, explicó Einar refiriéndose a los contractores que reclutan trabajadores latinos, muchos de ellos sin documentos, para trasladarlos a las zonas de desastres.
“Siempre nos están contactando. Cualquier cosa, cualquier evento así de como este de ahorita, como este huracán, nosotros estamos en esa parte, en la reconstrucción”, dijo a Enlace Latino NC.
Tanto Einar como sus compañeros son parte de lo que se conoce “trabajadores de desastres naturales”: inmigrantes -en su gran mayoría indocumentados- que se dedican a tareas de limpieza, demolición y reconstrucción después de eventos climáticos severos, como los huracanes.
Su participación en estos trabajos se volvió especialmente visible tras el huracán Katrina en 2005, cuando miles de inmigrantes llegaron a las zonas afectadas para trabajar en la recuperación. Son conocidos también como “segundos respondedores” porque asumen tareas cruciales después de la intervención inicial de los servicios de emergencia.

Un trabajo peligroso
Einar Rojas (50 años, lleva 1 año y medio en Estados Unidos), Yofran (42 años, lleva 1 año en en el país y prefirió no dar su apellido) y Fabio (27 años, lleva 1 mes en el país y también eligió no dar su apellido): los tres son venezolanos y no conocían nada sobre Asheville hasta que llegaron aquí como trabajadores de desastre naturales.
En el centro de donaciones de Doble Crown buscaron agua y comida y esperaban, quizá, recibir gasolina. Los tres compartían un auto rojo junto a otros dos inmigrantes venezolanos que, como ellos, trabajan limpiando escombros en la zona de desastre.
“Normalmente es un trabajo peligroso por el desastre que hubo. Nosotros nos encargamos de sacar los escombros. Y es fuerte porque fíjese que se trabaja diez horas diarias. Pero para eso estamos, para ayudar”, dijo Einar Rojas.
Según él, hay unos 100 trabajadores venezolanos en su grupo que se están quedando en un hotel pagado por la empresa contratista. Desde Enlace Latino NC no pudimos conocer el nombre de la empresa, pero Einar nos contó que se quedarán hasta el 20 de noviembre en Asheville y que utilizan medidas de protección: “sí, todo, casco, guantes, máscaras, botas”.
El informe “Recuperándose de desastres climáticos: Jornaleros inmigrantes como ‘segundos respondedores‘” de la National Day Laborer Organizing Network destaca que los trabajadores inmigrantes temporales desempeñan un papel crucial en la limpieza y reconstrucción tras desastres naturales, enfrentando condiciones laborales peligrosas y, en muchos casos, falta de protección.
Según este informe, solo el 15 por ciento de estos trabajadores ha recibido algún tipo de entrenamiento en seguridad sobre trabajos en desastres naturales, y solo el 20 por ciento ha sido informado sobre riesgos relacionados con el moho.
Le puede interesar>> Fiestas en la Calle en Raleigh: cultura música y unidad
Trabajadores latinos en River Arts District
En la zona de River Arts Districts -una de las áreas con mayor impacto por la crecida del río French Broad durante el Huracán Helene en Asheville- un grupo de trabajadores latinos limpia un edificio que había quedado completamente bajo agua. Son un grupo de unas 10 personas, todos de Winston Salem, una ciudad de Carolina del Norte a unas 3 horas de Asheville.
Mientras Enlace Latino NC intentaba hablar con ellos para preguntarles sobre su colaboración en la limpieza de escombros tras el huracán, un hombre americano se acercó para pedir que nos fuéramos de allí. “Yo soy quien les paga el sueldo”, argumentó. Y aclaró: “Esto es un país libre, pero ellos están trabajando para mi”.

¡Prepárate para las elecciones del 2024!
Consulta nuestra Guía Esencial de Elecciones Carolina del Norte 2024 donde encontrarás información clave para tomar decisiones informadas.
Sin datos desde el Condado
Enlace Latino NC consultó sobre este tema en la conferencia de prensa diaria que realiza el condado de Buncombe y la ciudad de Asheville todos los días a las 11 de la mañana. Desde el condado afirmaron que los contratistas son quienes se encargan de la seguridad y el trato a los trabajadores, y que no tienen los datos de cuántos trabajadores temporales han llegado a la ciudad para participar en la limpieza y la reconstrucción de la zona.




Hola Patricia me llamo Fernando soy argentino y estoy tratando de ir a trabajar a la zona de desastre de los huracanes, vivo en miami y estoy sin trabajo desde hace 3 meses, soy americano, trabaje 10 anos pintando casas y edificios, 13 anos en la industria nautica.
Mi tel es 786 290 2754 de llamarme por algun motivo por favor antes enviame un mensaje de texto, gracias.