Con la llegada de los días cálidos y a medida que se acerca el verano, Carolina del Norte entra en la temporada de mayor actividad para los mosquitos. Aunque una picadura puede parecer inofensiva, estos insectos pueden transmitir virus peligrosos.
Entre junio y septiembre, cuando son más abundantes, aumentan los casos de infecciones virales que, en algunos casos, pueden provocar inflamación cerebral, meningitis o incluso la muerte.
Los virus más comunes transmitidos por mosquitos en Carolina del Norte son el del Nilo Occidental (WNV), la encefalitis equina del Este (EEE) y la encefalitis de La Crosse (LAC).
Esta última afecta sobre todo a menores y es motivo de especial atención: según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte (NCDHHS), entre 2012 y 2021, el estado tuvo el segundo mayor número de casos de LAC en todo el país.
En muchos casos, las personas infectadas no presentan síntomas o sufren solo malestares leves. Sin embargo, cuando las infecciones avanzan, pueden desencadenar complicaciones graves.
En 2022, el estado reportó casi 700 casos de enfermedades transmitidas por mosquitos y garrapatas, de acuerdo con su sistema de vigilancia epidemiológica.
Mosquitos locales y riesgo internacional
El mosquito Aedes triseriatus, que vive en zonas boscosas, es el principal vector de la encefalitis de La Crosse. Suele reproducirse en huecos de árboles y recipientes con agua acumulada. Los mosquitos del género Culex, que se crían en áreas urbanas y suburbanas, transmiten el virus del Nilo Occidental. Ambas especies están activas principalmente al amanecer y al anochecer.
Por otro lado, enfermedades como el dengue, zika, chikungunya y malaria también se reportan en Carolina del Norte, aunque no se adquieren localmente. Los casos registrados provienen de personas que viajaron recientemente a países tropicales o a regiones de África subsahariana.
En estos casos, el contagio ocurre en el extranjero y los síntomas aparecen después del regreso.
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Prevención: lo que podés hacer
El Departamento de Salud estatal y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan dos estrategias clave para evitar el contagio: protegerse personalmente y eliminar criaderos de mosquitos.
Usar repelente con DEET aprobado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), llevar ropa que cubra brazos y piernas, y evitar actividades al aire libre en las horas de mayor actividad —al amanecer y al atardecer— son medidas fundamentales. También se puede aplicar permetrina en la ropa para reforzar la protección.
En casa, la recomendación más importante es evitar el agua estancada. Recipientes como macetas, canaletas, cubetas, llantas viejas, lonas de piscina o bebederos de mascotas deben vaciarse al menos una vez por semana.
Esta estrategia, conocida como Tip and Toss (volcar y tirar), ayuda a reducir la reproducción de mosquitos en el entorno doméstico.
“Los mosquitos y las garrapatas están en todas partes en Carolina del Norte. Y sus picaduras pueden causar enfermedades graves”, advirtió Alexis Barbarin, entomóloga estatal de salud pública.
Lo que debes saber sobre los mosquitos en Carolina del Norte
- La mayoría de los casos ocurren entre junio y septiembre, cuando los mosquitos están más activos.
- Carolina del Norte es uno de los estados con más casos de encefalitis de La Crosse, que afecta principalmente a niños y niñas.
- Los mosquitos también pueden transmitir el virus del Nilo Occidental y la encefalitis equina del Este.
- Las picaduras se pueden prevenir usando repelente, ropa adecuada y eliminando el agua estancada en patios, jardines o balcones.
- Si viajás a zonas tropicales, consultá con tu médico antes del viaje para saber si necesitás vacunas o medicación preventiva.
Más información oficial en el sitio del Departamento de Salud de Carolina del Norte y en el sitio de los CDC.



